• 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13

Cocrear con la Divinidad, La Corriente Energética de las Ideas

Así como la Ciencia de la Redención, de acuerdo al Plan jerárquico, es la técnica empleada para redimir al mundo de las apariencias, del mismo modo –en un nivel muy superior- ... la Ciencia de la Energía... es el proceso redentor...que influye en la tarea de quienes trabajan para la redención en el mundo del alma...

Esto tiene cabida en las tres etapas de Penetración, Polarización y Precipitación, porque está relacionado con la reunión de energías redentoras, introducidas en nuestro círculo infranqueable, mediante la actividad de esos Señores de Shamballa que pueden penetrar en esferas extraplanetarias y enfocar (dentro de la Cámara del Consejo de Shamballa) las energías así reunidas. Entonces pueden precipitarlas en el círculo infranqueable de la Jerarquía y apresurar, como consecuencia, el trabajo redentor, y llevar esas energías desde los niveles más elevados del plano físico cósmico al nivel más bajo de la manifestación externa, física y densa.

El agente de este proceso es la energía de la intuición o de la razón pura, cualidad mental “dentro del círculo infranqueable de la Menta Universal” que es cada vez más empleado en la tarea de reunir energías...

 El plano de la razón pura o... plano búdico ... es el más bajo de los niveles etéricos cósmicos; por lo tanto, es un plano de “transición y expulsión”, un nivel desde el cual las nuevas energías reunidas son “liberadas sobre el mundo de las formas externas”.

 

(El Discipulado en la Nueva Era, Tomo II, p. 352-353)

 

La “nube de cosas cognoscibles”... ese inminente, influyente y revelador depósito

de energía es la causa inmediata de todos los acontecimientos en la Tierra e indica el

surgimiento de lo nuevo, lo mejor y lo progresivamente correcto...

 

La precipitación de las energías nuevas y esperadas desde hace mucho tiempo se

hace... por la acción directa de la Jerarquía cuando sus Miembros entrenan a sus discípulos

para extraer de esta fuente de inspiración a fin de ser sensibles a la impresión esperada y

hacer descender lo que se necesita para iluminar y restituir al género humano a su estado

original de elevada espiritualidad.

(El Discipulado en la Nueva Era, Tomo II, p. 147-148)

 

Es conveniente tener en cuenta los siguientes factores que rigen la idea cuando surge

de la Mente Universal y va al mundo de las formas tangibles. Son los siguientes:

 

1. Las ideas que emanan desde el plano arquetípico. Este plano es el foco de

atención de Inteligencias más elevadas de nuestro planeta. Sus conciencias pueden responder

y ser incluyentes en esa esfera de actividad en que la mente de Dios se expresa, libre de las

limitaciones de lo que entendemos por forma. Ellas son los custodios de la fórmula, los

matemáticos que preparan los anteproyectos del gran Plan; calculan los efectos de las fuerzas

con las cuales se lleva a cabo el trabajo, y las energías que deben ser manipuladas. Ellas

tienen en cuenta los esfuerzos y las tensiones a las que deben estar sujetas las formas bajo el

impacto de la fuerza de la vida; se ocupan de los impulsos cíclicos a los cuales deben

responder los procesos evolutivos. Ellas cuidan de la relación entre el aspecto forma y el

impulso vital.

 

2. El estado de percepción intuitiva. En este nivel de conciencia hallamos a los

Maestros de Sabiduría efectuando su trabajo, y en esta esfera de influencia trabajan con

tanta comodidad y facilidad como un hombre de inteligencia normal lo hace en el plano

físico. Sus mentes están constantemente en contacto con las mentes arquetípicas, las que

custodian las fórmulas, y Ellos tomando los anteproyectos (hablo nuevamente en forma

simbólica) se ocupan de las especificaciones, buscan a esas personas adecuadas para

controlar el trabajo y reúnen al personal necesario. Descubren entre sus discípulos al más

apto para servir de punto central de información en el plano físico, o al grupo más apropiado

para llevar a la manifestación la parte deseada del Plan. Trabajan con quienes han sido

elegidos, impresionando en sus mentes esa eterna triplicidad de idea-cualidad-forma, hasta

que empiezan a surgir los detalles y puede seguir adelante el trabajo que es literalmente una

“precipitación”

 

3. La actividad del estado de conciencia mental. En el plano mental es donde

necesariamente se ha hecho gran parte de este trabajo y hay una razón suficiente para el

desarrollo, en lo que al aspirante concierne, de un intelecto entrenado. La “nube de cosas

cognoscibles” se precipita ante todo en el plano mental, y una precipitación posterior se

produce cuando discípulos y aspirantes son receptores. Estos últimos, a su vez, procuran

impresionar y guiar a los trabajadores menores que, kármicamente o por elección, se hallan

dentro de su radio de influencia. De ese modo la “idea” presentada es captada por muchas

mentes y el aspecto formulado del gran trabajo ha desempeñado su parte.

 

Puede verse que este trabajo es esencialmente un trabajo de grupo y, por lo tanto,

sólo es posible para quienes han dominado en parte el proceso de meditación y pueden

“mantener la mente firme en la luz”. En realidad esta luz emana de la Mente Universal, es de

diversas clases y fue generada (esotéricamente hablando) en un sistema solar anterior y debe

utilizarse y desarrollarse en el actual.

 

Con las palabras “la luz de la intuición” se imparte a nuestras mentes el tipo de

energía que encarna el propósito, la voluntad de Dios, el Plan tal como lo consideramos. En

las palabras “la luz del alma” tenemos la expresión que resume el propósito, el plan, la

voluntad de esas entidades que, encarnadas en la forma humana y actuando a veces fuera del

cuerpo, tienen la responsabilidad de materializar los divinos conceptos en los cuatro reinos

de la naturaleza. El reino es, por excelencia, el medio de expresión de la Mente Universal, y

cuando los hijos de Dios sean humanamente perfectos, los problemas del mundo natural

serán resueltos en gran parte. Los hijos de Dios plenamente conscientes, conocedores de sí

mismos mientras están en la forma humana (pocos hasta el momento), constituyen el cerebro

de la vida planetaria.

 

Hay un verdadero significado oculto en las palabras “arrojar la luz” sobre un

problema, una condición o una situación. En su significado esencial quiere decir la

revelación de la idea presentada, del principio que subyace en la manifestación externa. El

reconocimiento de la realidad espiritual interna produce la forma externa visible. Esta es la

nota clave de todo el trabajo simbólico. La tarea de comprobar las fórmulas y trazar los

planes o diseños subjetivos de impresión intuitiva, más la extensa actividad en el plano

mental, es exclusiva de la Jerarquía planetaria organizada. La segunda fase del trabajo es

llevada adelante por aquellos trabajadores que, colaborando conscientemente con la

Jerarquía, demuestran la realidad de ese trabajo en los tres mundos de la evolución humana.

 

Llevan el germen de la idea y el concepto embrionario a una externa y completa existencia,

mediante el proceso del pensamiento adecuado, del despertar del deseo y de la creación de

una opinión pública apropiada. Así se efectúa la actividad física necesaria.

(Tratado sobre Magia Blanca, p. 458-461 – ed. inglesa)

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

Reproductor Música

Casino Bonus at bet365 uk