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Contenido El Libro " Discipulado en la Nueva Era " Tomos 1 y 2

Entre 1933 y 1945 aproximadamente, el Maestro Djwhal Khul, El Tibetano, desarrolló una experiencia inédita planificada por la Jerarquía espiritual planetaria.

Hizo contacto con un número de estudiantes, aspirantes y discípulos espirituales para proponerles un experimento que tenía que ver con el trabajo en un ashrama  ( grupo de almas unidas para un fin determinado bajo la guía de un Maestro Espiritual ) modelándolo para probar lo que luego sería una nueva forma de impartir enseñanza esotérica con vistas a la Nueva Era, en la actualidad ya sobre nosotros.

Muchas personas se unieron a este grupo. Otras rechazaron la invitación.

Durante un período de doce años aproximadamente, estos estudiantes espirituales se prepararon bajo la supervisión del Maestro El Tibetano. Si bien muchos concluyeron la experiencia, otros abandonaron el experimento sin desmedro de sus virtudes personales y su categoría de discípulo.

Las comunicaciones entre los discípulos y el Maestro se daba en dos formas.

Por un lado, cada miembro del grupo podía hacer contacto con el Maestro en el momento de la meditación personal y por otro lado, El Tibetano les escribía cartas personales con detalladas y sintéticas enseñanzas privadas, una o dos veces al año.

Las cartas del Maestro a los discípulos era transmitida desde su retiro en los Himalayas a la Sra. Alice Bailey, entonces residente en Nueva York.

Esta las escribía y se las enviaba por correo o entregaba en mano a las personas que participaron de este inusual experimento.

Estas cartas fueron las que se volcaron en el libro, por una idea conjunta de Alice Bailey y El Tibetano, con el propósito de establecer una guía para los  estudiantes que leyeran esto en el futuro, aprovechando la original experiencia que se estaba desarrollando.

Aparte de los capítulos llamados Instrucciones Personales a los Discípulos, donde figuran las cartas en cuestión, hay dos extensos capítulos sobre Meditación e Iniciación, que son considerados unánimemente como textos capitales en esos dos temas importantes de la vida espiritual en la Nueva Era.

Las Seis Etapas del Discipulado, Notas de Introducción

 1.    La etapa en que el Maestro hace contacto con el discípulo en el plano físico por intermedio de otro discípulo, es la etapa del "Discipulado Primario".

 

2.    La etapa en que un discípulo avanzado dirige al discípulo desde el nivel egoico, es la etapa del "Discípulo que está en la Luz".

 

3.    La etapa en que, de acuerdo a la necesidad, el Maestro establece contacto con el discípulo mediante:

 

 

 

 

  1. Un vívido sueño.
  2. Una enseñanza simbólica.
  3. La forma mental de un Maestro.
  4. El contacto en la meditación.
  5. Una entrevista en el Ashrama del Maestro, recordada nítidamente. 

10 GRUPOS DE LA NUEVA ERA

He dicho que estos grupos constituyen un experimento que tiene un cuádruple carácter, y sería conveniente una aclaración concisa:

 

I. Los grupos son un experimento para fundar o iniciar puntos focales de energía en la familia humana, por donde pueden afluir ciertas energías a la raza de los hombres.

 

II. Constituyen un experimento para inaugurar ciertas técnicas nuevas de trabajo y de métodos de comunicación. Señalaré que estas tres últimas palabras resumen todo el asunto. Tales grupos tiene por objeto facilitar la mutua interrelación o comunicación:

 

      1.      Existe un grupo denominado Comunicadores Telepáticos. Estas personas son receptivas a la impresión de los Maestros y también entre sí: custodian el propósito grupal y, por consiguiente, están íntimamente relacionados con todos los tipos de grupos. Su trabajo reside en gran parte en el plano mental; trabajan mayormente con sustancia mental y en ella, y reciben y dirigen corrientes mentales. Actúan también para facilitar la comunicación entre individuos, a fin de llegar al conocimiento de las reglas y métodos para trascender la palabra hablada y producir un nuevo medio de intercambio. Con el tiempo, la comunicación será: 

Las Seis Etapas del Discipulado, IX Parte

Cada vez que consideramos las diversas etapas del discipulado, se hace más difícil dar al neófito una verdadera descripción del estado de conciencia y la situación y las relaciones internas. Esto también se debe a que me ocupo (en estas etapas más avanzadas) de las percepciones que no tienen paralelo o analogía ni siquiera en la experiencia del aspirante más avanzado. Al considerar las últimas tres etapas, nos ocupamos definidamente de lo que podría denominarse conciencia iniciática, en una etapa superior de expansión y de conocimiento para la cual no tenemos terminología.

 

¿No es acaso evidente que el iniciado de grado elevado vive en un mundo de reacciones y fenómenos sutiles, completamente inimaginables para el discípulo común? Por lo tanto, cuando aquel actúa en el plano físico o en los tres mundos, sólo pone en acción los aspectos inferiores de su conciencia. Durante muchos años les he enseñado esto y demostraron un profundo interés. Ahora poseen mucho tecnicismo de las ciencias ocultas y teóricamente saben mucho. Ello lo evidenciaron por el interés demostrado y las preguntas formuladas, que se refirieron a los átomos permanentes, su funcionamiento y vitalización. 

Las Seis Etapas del Discipulado, VIII Parte

Etapa V.  Discípulo dentro del Aura

 

La Definición dada anteriormente es:

 

"La etapa en que se le permite conocer el método por el cual puede establecer... un llamado que le permitirá entrevistarse con el Maestro, denominándosela "Discípulo dentro del Aura”.”

 

Esta etapa del discipulado es mucho más avanzada que la alcanzada por la mayoría de los discípulos, pues indica la casi total unificación entre el discípulo y el grupo del Maestro. Ya se le otorgó el privilegio de invocar la atención del Maestro en momentos de emergencia y está seguro de Su respuesta. Ha progresado desde la etapa en que recibía entrenamiento, a fin de ser una unidad integrada y útil en el Ashrama, hasta la etapa en que es un agente digno de confianza. Su orientación está ahora trazada, aunque todavía sujeta a muchas pruebas y dificultades, que conciernen cada vez más a la vida y condición grupal y no a él mismo. No me refiero aquí a las dificultades de algún grupo ashrámico, o a las que están conectadas con cualquier asociación grupal que el discípulo pueda tener por derecho en el plano físico, sino a su respuesta a la necesidad grupal de la humanidad. Donde esto existe significa que el todo es para él de mayor importancia que la parte. De ningún modo esto niega la capacidad de trabajar con individuos o amar comprensivamente y sentir compasión por quienes lo necesitan en el sendero de su vida, pero ha llegado a un sentido de correcta proporción y sensata organización en tiempo y espacio de los procesos, tendencias y actividades vitales. Entonces puede confiarse que siempre el bien individual será sustituido por el bien del todo, según lo perciba la personalidad. 

Las Seis Etapas del Discipulado, VII Parte

Etapa IV.  El Discípulo que está en el Sutratma o Hilo.

 

Después de estos preliminares nos ocuparemos de otra Etapa del Sendero del Discipulado. La cual podría describirse como:

 

"La etapa en la que se le enseña al discípulo (en casos de emergencia) la forma de llamar la atención del Maestro. Tiene el nombre peculiar de Discípulo que está en el Sutratma o Hilo".

 

En esta etapa está implicada la sensibilidad psíquica más elevada. En mis escritos he señalado, en forma clara y definida, lo indeseable de las experiencias  psíquicas inferiores. Lo hice por ser muy necesario prevenir a los estudiantes sobre ello. La dificultad se acrecienta debido a que no es fácil llegar a lo p psíquicos inferiores para prevenirlos, pues están seguros que sus poderes clarividentes y clariaudientes indican un tipo avanzado de elevado desarrollo espiritual. Sus mentes se cierran a toda clase de advertencias y generalmente actúan detrás de una barrera de envanecida autosatisfacción. Olvidan que las razas aborígenes y los animales son todos p psíquicos y registran lo que no pueden registrar los tipos más mentales. Las personas comunes son inherentemente astrales en sus actividades, interpretaciones fenoménicas, actitudes y enfoques. Por lo tanto, es necesario insistir, advertir y hacer comprender al psíquico término medio, lo indeseable de la vida astral. 

Las Seis Etapas del Discipulado, VI Parte

Etapa III.  Discipulado Aceptado

 

En esta breve serie de instrucciones no tengo la intención de ocuparme de la etapa del discipulado aceptado. Mucho se ha escrito sobre ello. He abarcado los ángulos prácticos en mis libros y nada se logrará con la repetición. Los libros que la Sociedad Teosófica ha publicado sobre el discipulado describen adecuadamente el sendero de probación. Yo me ocupé detalladamente del sendero del discipulado.

Los contactos que se realizan en el sendero del discipulado aceptado son bien conocidos, pero no pueden ser descriptos detalladamente. Varía según la persona y el rayo. Sólo deseo pedirles que tengan en cuenta esta forma de acercamiento, recordándoles que tienen lugar en diversos grados de claridad y en distintas etapas del sendero. Como bien saben, son:

1.    Un vívido sueño.

2.    Una enseñanza simbólica.

Las Seis Etapas del Discipulado, V Parte

Etapa II.  El Discípulo que está en la Luz

 

En esta etapa la conciencia del probacionista se ocupa definidamente de vencer el espejismo y corregir la visión distorsionada y miope del hombre que estuvo sumergido en la vida de la materia o de la forma. Ahora trata de ver la nueva visión, controlar el mundo de reacciones emocionales y trabajar en un nuevo medio, el de la Luz.

 

Los Maestros nunca trabajan en el plano astral. Aunque ciertas escuelas de ocultismo lo enseñen, no es verdad porque para Ellos (que han vencido el espejismo y la ilusión) el plano astral no existe; sólo es un concepto ilusorio de una mente del tipo kama manásico (deseo-mente) -la mente del aspirante común. Por lo tanto, en esta etapa, el discípulo es cuidado y guiado por alguien que aún está sujeto al espejismo, y es al mismo tiempo consciente de la naturaleza efímera del plano astral.

 

Hay tantos aspirantes en el mundo que yo desearía, antes de proseguir con otros temas, mencionar la índole del trabajo que los Maestros tratan de realizar con Sus grupos de discípulos en esta hora de crisis mundial. Es un tema de suma importancia para el mundo desde el punto de vista de los Maestros. Recuerden que en todas nuestras observaciones y en el esfuerzo de ustedes por comprender, trato de descentralizarlos, dándoles en lo posible simplificado el punto de vista de la Jerarquía, para que pueda ser comprendido por el aspirante término medio. 

Las Seis Etapas del Discipulado, IV Parte

A medida que estudiemos las distintas etapas del discipulado, por las que todos debemos pasar, descubriremos que una de las cosas que acontecen es la irradiación de la vida diaria, irradiación que emana del mundo del significado, en el cual el discípulo aprende a vivir consciente y constantemente. Uno de los problemas que preocupan al Maestro, respecto a Su grupo de discípulos, es enseñarles la profunda significación de lo familiar y también la importancia de las verdades que subyacen en todo lo trillado. Quizá ésta es la tarea más difícil de todas, debido a la habitual reacción a lo familiar y a la necesidad de dos cosas: Probar que lo familiar oculta una realidad importante y que al penetrar en el "mundo del significado" el discípulo descubre que puede penetrar en la primera etapa del período de preparación para el discipulado aceptado.

 

La primera etapa que debemos estudiar es el "período del discipulado primario". Al ocuparme de ella análogamente con las demás, recordaré que encaro el tema desde el ángulo de lo que el Maestro debe hacer y no desde lo que tiene que hacer el discípulo. Se ha escrito tanto sobre este tema, desde el punto de vista del discípulo, y se han publicado tantos libros, que la familiaridad respecto al tema milita en contra de la verdadera comprensión. El esfuerzo por comprenderlo se ha enfocado sobre el discípulo y los problemas de su personalidad y su carácter. 

Las Seis Etapas del Discipulado, III Parte

Al considerar el tema sobre el discipulado quisiera recordar les ciertas cosas. Si reflexionan sobre ellas cambiarán sus ideas respecto a lo que constituye el discipulado, a la vez que se enriquecerá el concepto general en lo que a este tema respecta.

El primer punto que quisiera aclarar es que los discípulos aceptados se entrenan para la iniciación. Si no logran captar este hecho al acercarse al sendero del discipulado y no prestan amplia colaboración, postergan el momento de la iniciación. Si lo captan lo demostrarán en la intensificación del servicio que prestan. El servicio planificado es una de las formas de entrena miento. Los discípulos, en las primeras etapas de su trabajo, tienden principalmente a interesarse en sí mismos y en sus re acciones y actitudes hacia el Maestro, pues consideran de máxima importancia el hecho de trabajar en el grupo de un Maestro.

 

El segundo punto que quisiera hacer resaltar es la gran diferencia que existe entre el grupo de un Maestro y Su Ashrama. Pocas veces lo comprenden. Muchos pueden pertenecer al grupo de un Maestro, pero el personal de Su Ashrama es extraído de ese grupo. En un grupo, el Maestro es consciente del discípulo aspirante y está en contacto con él; éste ha establecido un definido vínculo con el Maestro, pero ha involucrado la relación de la personalidad y también la del alma.

Las Seis Etapas del Discipulado, II Parte

Cuando se discurre sobre la etapa del discipulado  surgen siempre dos preguntas: el problema de la obediencia oculta y la naturaleza de la visión. Quisiera ocuparme de éstas desde el comienzo, antes de prestarles ayuda. ¿Cuál es esa obediencia oculta que se supone exige el Maestro? Actualmente los Maestros se ocupan de los discípulos de mentalidad superior, que creen en la libre voluntad y conciencia humanas y se resisten a la imposición de cualquier supuesta autoridad. El hombre intelectual no acepta que se infrinja su libertad y, básicamente, tiene razón. Objeta tener que obedecer, lo cual hoy es axiomático. De esta cuestión fundamental derivan otras secundarias, que quisiera citar. El discípulo ¿debe obedecer a la menor insinuación que haga el Maestro?; ¿Cumplir cualquier requisito y sugerencia?; ¿aceptar como cierto e infaliblemente correcto todo cuanto el Maestro dice?, o ¿comete un error cuando se niega a aceptar el punto de vista y las declaraciones que el Maestro pueda hacer? El hecho de ser un discípulo aceptado ¿limitará su libertad de opinión o de elección, coartará su razonamiento y lo convertirá en una simple réplica mental de las ideas del Maestro? Estas preguntas son muy importantes. 

Las Catorce Reglas Para Discipulos E Iniciados

(Las catorce reglas para la Iniciación Grupal son) Reglas o Fórmulas de Acercamiento, conciernen principalmente al aspecto vida o shambálico... la expresión del aspecto voluntad… conciernen al desenvolvimiento de la conciencia grupal, porque únicamente en forma grupal se puede extraer por ahora, fuerza volitiva de Shamballa... sólo el grupo, guiado por el nuevo sistema de actuación y de iniciación grupales propuestos, es capaz de invocar a Shamballa. (Rayos V, pág. 35, ed. inglesa).

 

Regla Uno.

Que el grupo permanezca dentro del fuego de la mente, enfocado en la clara luz de la cabeza. La tierra ardiente ha realizado su trabajo. La clara y fría luz resplandece y, siendo fría, sin embargo el calor -evocado por el amor grupal- permite una cálida exteriorización energética. Detrás del grupo queda el Portal. Ante él se abre el Camino. Que el grupo de hermanos siga adelante unido. Que salga del fuego, penetre en el frío y vaya hacia una nueva tensión. 

El Hecho Del Alma, en la Nueva Religión Mundial

"Sólo una cosa es importante: establecer contacto con el alma, alcanzar la unión (consciente e inteligente) con el Uno. Esta unión puede efectuarse en la conciencia del plano físico y manifestarse como sentimiento de paz y gozo. Pero debe manifestarse en creciente capacidad para servir a la raza y servirla más eficazmente. Los sentimientos del discípulo son de poca importancia, lo que vale es su comprensión y utilidad como canal para la fuerza espiritual. Se debe considerar que en el sendero no cuentan las virtudes ni los vicios (excepto en la medida que evadimos los pares de opuestos). Lo único que cuenta es lo que nos impele a seguir adelante en ese sendero que "brilla cada vez más hasta que el día sea con nosotros"". (La Luz del Alma, p. 267)

 

"Los dieciocho capítulos del Gita describen el alma, Krishna, el segundo aspecto, en su verdadera naturaleza como Dios en manifestación, culminando en ese maravilloso capítulo donde El se revela a Arjuna, el aspirante, como el alma de todas las cosas y el punto de gloria oculto tras... toda forma. 

Las Seis Etapas del Discipulado, I Parte

El mundo pasa hoy por un período de preparación y un intervalo de adaptación al nuevo mundo y nuevo orden que están viniendo a la existencia. Este nuevo mundo es en verdad una nueva creación, y los Maestros desempeñan sus actividades trabajando siempre por intermedio de Sus discípulos. En este período de preparación Ellos se ocupan actualmente entre otras cosas, de preparar discípulos para el trabajo constructor a fin de que presten servicio y reciban eventualmente la iniciación. Por lo tanto, se ocupan de formar nuevos grupos de discípulos que puedan integrarse gradualmente en los grupos existentes y estar a disposición del servicio mundial. Se proyectó hacer esto en amplia escala debido a la necesidad mundial y a la disposición de los aspirantes del mundo a enfrentar riesgos personales, incidentales al trabajo preparatorio.

 

Existen reglas muy simples a las cuales me referiré, y constituyen la base de las verdades que ustedes aceptaron como necesarias para todo progreso espiritual. Los maestros aceptan estos requisitos y reconocen que los poseen todos aquellos que toman bajo Su tutela y los fusionan en sus grupos para prestar servicio, y son: 

Tensión De Grupo y Responsabilidad Individual en la Invocación

Podemos observar también que la Ciencia de la Invocación y Evocación sigue simbólicamente líneas evolutivas. Cuando el hombre sabe que él es divino, debe reemplazar la adoración, actitud del místico, por la Invocación. Dicha revelación simbólica puede constatarse en la ascensión de las tres energías inferiores hasta las tres superiores y su respuesta evocadora, produciendo así una eventual unidad en el punto de tensión. (Rayos V, págs. 69-70, ed. inglesa)

 

La tarea de la invocación, basada en la Intención, Visualización y Proyección, ha sido cuidadosamente emprendida por el discípulo que tiene por lo menos cierta medida de clara percepción, respecto al trabajo que ha realizado, empleando los medios duales del vivir espiritual y del científico y técnico trabajo ocultista. Por lo tanto él es invocador. Su efecto en la vida se registra en los niveles superiores de la conciencia, siendo reconocido como "punto de tensión invocador". Esta tensión y depósito de energía viviente, que es el mismo discípulo, es puesto en actividad por medio del pensamiento proyectado, el uso de la voluntad y la pronunciación de una Frase o Palabra de Poder. (Rayos V, págs. 493-494, ed. inglesa) 

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