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Charlas a los Discípulos, V Parte

La Jerarquía aprobó la creación de estos grupos en el año 1931. Desde entonces sus miembros fueron elegidos poco a poco y se esforzaron, desde su ingreso en este trabajo ashrámico, en trabajar en completa unidad de propósito y relación. Quizás les interese conocer la forma en que encaramos el asunto.

 

 Como bien saben, yo soy un discípulo de segundo rayo, iniciado de cierta categoría -cuyo grado no les concierne, aunque muchos de ustedes, personal e íntimamente, saben quién soy. Si la enseñanza y los libros que he dado al mundo no son suficientes para obtener su confianza y atención, el hecho de que soy un iniciado de tercer rayo, un Maestro o un "Boddhisattva", o uno de los Budas cerca del Trono de Dios, no ayudaría a que adquieran comprensión y sólo entorpecería su desarrollo. Desde muchas vidas estoy íntimamente vinculado con el Maestro K. H. y en nuestras conversaciones frecuentemente nos preguntamos cómo podríamos ayudar a introducir en la Tierra esos nuevos métodos de trabajo que caracterizaran a la nueva era y, sin embargo, estuvieran dentro de la comprensión de los aspirantes avanzados y de los discípulos del mundo, para evocar su colaboración y ayuda inteligente. ¿Qué requisitos deberíamos buscar y qué técnica aplicar en la nueva era para elevar la conciencia de los hombres?. Se decidió que cuatro cosas deberían ante todo caracterizar el trabajo grupal del futuro y a los discípulos que se eligieran para ser entrenados y son: Sensibilidad, Impersonalidad, Capacidad síquica y Polarización mental. No menciono la aspiración, el altruismo y el deseo de servir. Son esencialidades fundamentales y básicas y, cuando no existen, de nada sirve ofrecer el tipo de ayuda que tratamos de dar. 

 

Observarán que, si echan una mirada retrospectiva sobre la historia espiritual de la raza humana, durante los últimos dos mil años (lo cual es suficiente para nuestro propósito), para llegar espiritualmente a las mentes de los hombres, se emplearon consecutivamente los siguientes métodos:

 

1.    El método de elevar la conciencia de un individuo hasta que llega a ser un conocedor. La salvación individual y la aparición de personas destacadas, cuyo sentido espiritual, visión y realización, caracterizaron la historia mística del pasado. Algunos vinieron por el camino del corazón, el místico. Tales fueron Shri Krishna, San Francisco de Asís y todos los conocedores, cuyo camino fue el Amor. A éstos se pueden agregar: Milarepa del Tibet y Lao Tze de China. También muchos santos de la Iglesia de Occidente. El libro Baghavad Gita presentó este camino en forma superlativa.

 

Otros vinieron por el camino de la mente y fueron los Conocedores intelectuales. Su camino fue más estrictamente ocultista y llegó a ser en forma creciente el camino de los actuales aspirantes. La razón se debe a

 

 

que la polarización de la raza se va trasladando cada vez más al plano mental. Algunos siguieron este camino y fueron: Shankaracharya, el Apóstol Pablo y Meister Eckhart. Muchos recorren hoy el camino denominado Ciencia. Hubo también otros personajes que sobresalieron como el Cristo y el Buda, que en su perfección combinaron ambos caminos y se destacaron de sus semejantes desde la cima de su realización y ejercieron influencia en hemisferios y siglos, mientras los hijos menores de Dios lo hicieron en países, en tipos específicos de mente y en períodos menores de tiempo.

 

2.    El método de elevar la conciencia de la raza, se aplicó por medio de grupos reunidos alrededor de un Instructor, el cual era (en grado mayor o menor) un punto focal de energía, es decir:

 

  1. por el poder del contacto con su alma, o

 

  1. por ese mismo contacto, debido a que es también un canal a través del cual algún miembro de la Jerarquía puede trabajar.

 

Mediante el ejemplo de estos Instructores, sus enseñanzas, sus éxitos y fracasos, se expandió la conciencia y se acrecentó la vibración de aquellos a quienes reunieron a su alrededor, y el grupo pudo convertirse en un centro magnetizado de fuerza, propósito y luz espiritual, cuyo grado dependió de la pureza de la nota emitida y del altruismo manifestado en sus vidas. Su calibre mental tuvo también su efecto, porque la vibración y la polarización establecieron la nota del grupo.

 

Actualmente se está haciendo el experimento de trasladar intermente el foco de los grupos y acrecentar al mismo tiempo su poder, porque no se permitirá en el plano externo un líder individual en el centro del grupo. Todos los miembros del grupo deben reunirse como almas libres. Juntos aprenderán, juntos mantendrán su impersonalidad y juntos prestarán servicio al mundo. Deben recordar, sin embargo, que cuando cualquier persona adopta la posición de realizar un trabajo y lo hace únicamente en los planos internos y sólo en los niveles mental o espiritual de la conciencia, su concepto del proceso es erróneo. La tarea interna que no se manifiesta en actividad objetiva en el plano físico, está orientada e inspirada erróneamente.

 

Estos nuevos tipos de grupos actuarán juntos bajo la guía y sugerencia consciente de un miembro de la Gran Logia Blanca.

Observen, hermanos míos, la palabra "sugerencia". Si estos grupos estuvieran sometidos a la autoridad de tal miembro, no llegaría a materializarse el objetivo de todo el trabajo emprendido. Se quebrantaría una ley oculta. Les pedimos hoy a todos nuestros discípulos ayuda libre e inteligente; les dejamos que la presten como quieran y como mejor les parezca. Soy vuestro Instructor, hago sugerencias, imparto instrucción y señalo el camino hacia la meta y hacia el campo de servicio. Indico lo que nosotros, los Instructores en el plano interno, esperamos ver realizado. Únicamente y por propio libre albedrío demostraron voluntad para servir y colaborar en mis planes. No iré más allá de indicar el camino y el servicio que deben prestar. Les corresponde a ustedes, mis discípulos, resolver en colaboración y en la más estrecha comprensión, la forma en que aplicarán mis sugerencias e insinuaciones. No intervendré en ello.

 

Lo primero que les recomiendo es que haya entre los miembros del grupo un amor profundo y una plena comprensión. Esto es necesario, a fin de que la estructura interna del grupo pueda integrarse en forma más firme y compacta.

 

Después deben aprender a trabajar en los niveles de la meditación con mayor claridad y poder. Gran parte de la meditación que practican es egoísta. ¿Se dan cuenta de esto? No puede acaso expresarse su actitud en las preguntas que se formulan: Cuando practique la meditación que me conceda el Tibetano ¿será algo que hará de mí un mejor discípulo? ¿La meditación que me asigne será más interesante que la que practico ahora? ¿El cambio de meditación me traerá mejores resultados (probablemente de carácter fenoménico) o una nueva revelación y una mayor iluminación que me permitirá alcanzar mi meta? Muy pocos de los que están en este grupo de mi particular Ashrama practican realmente la meditación en esos niveles donde se lleva a cabo el trabajo creador. Quisiera decirles que mientras no empiecen a hacer esto, el trabajo que trato de realizar con ustedes quedará detenido. La finalidad de cualquier meditación que pueda asignarles es permitirles adquirir poder en la meditación para que no se preocupen de sí mismos ni de sus problemas, sino que se unifiquen con el grupo, el trabajo grupal y, oportunamente, con propósitos grupales más amplios -mis propósitos como vuestro Instructor y como trabajador y servidor del mundo.

 

En consecuencia, ¿con qué tipo de instrumento puede trabajar? Todo verdadero instructor se formula esta pregunta al estudiar el conjunto de almas con las cuales se ha asociado y a las que trata de servir y ayudar. A medida

 

que el grupo se integra, aparecen y se pueden analizar las predisposiciones y las tendencias básicas de las cualidades grupales masivas, contrarrestarse las debilidades, fomentar lo correcto...

 

Ya señalé las cualidades básicas que buscamos: sensibilidad, impersonalidad, capacidad síquica y polarización mental. Me ocuparé brevemente de ampliarlas y de presentar (para su comprensivo interés y posible colaboración) los planes para la futura actividad grupal. Estos planes se pueden materializar si se hacen los reajustes necesarios y se someten a disciplina y entrenamiento, lo cual permitirá acrecentar la utilidad.

 

He manifestado que el primer requisito es sensibilidad. ¿Qué significa exactamente esto? No significa que ustedes son "almas sensibles" -esta acepción generalmente significa que son susceptibles, autocentrados y están siempre a la defensiva. Me refiero más bien a la capacidad que les permita expandir su conciencia hasta abarcar círculos cada vez más amplios de contacto; me refiero a la habilidad de mantenerse despiertos, alertas, agudos, para reconocer las relaciones y reaccionar rápidamente a la necesidad; estar atentos a la vida, mental, emocional y físicamente; desarrollar con rapidez el poder de observar simultáneamente en los tres planos de los tres mundos. No me interesan las relaciones personales cuando conciernen a la errónea susceptibilidad de su personalidad hacia la depresión, auto conmiseración, defensa, ni a la llamada susceptibilidad a los desaires, a la incomprensión, al desagrado por las condiciones ambientales, al orgullo herido y cosas por el estilo. Todas causan confusión y abren las compuertas de la propia conmiseración. No necesitan que yo me ocupe de ellas, porque son conscientes de las mismas y pueden manejarlas si desean. Tales defectos interesan sólo en la medida que afectan a la vida del grupo; deben manejarlos con cuidado, percibir el peligro desde lejos y tratar de evitarlo. La sensibilidad que deseo ver desarrollada es esa viveza para el contacto con el alma, la impresionabilidad a la "voz del Instructor", la vivencia al impacto de las nuevas ideas y a la delicada respuesta intuitiva. Tales son las características del verdadero discípulo. Lo que se debe cultivar es la sensibilidad espiritual, y esto será posible cuando aprendan a trabajar por medio de los centros que están arriba del diafragma y a trasmutar la actividad del plexo solar (que tanto predomina en el hombre común) convirtiéndola en actividad del corazón y en servicio a sus semejantes.

 

La impersonalidad es una cualidad peculiarmente difícil de alcanzar,

especialmente por las personas que llegaron a una integración de alto grado. Existe una estrecha interrelación entre impersonalidad y desapego. Estudien esto. Muchas ideas muy estimadas, cualidades difícilmente adquiridas, virtudes cuidadosamente nutridas y creencias poderosamente formuladas, militan contra la impersonalidad. Es difícil para el discípulo, al principio de su entrenamiento, mantener firmes sus ideales, perseguir incansablemente su propia integración espiritual y orientarse impersonalmente hacia otras personas. Desea que sus luchas y realizaciones sean reconocidas; anhela que la luz que ha contribuido a intensificar produzca una reacción en otros; quiere ser conocido como discípulo; ansía demostrar el poder adquirido y su naturaleza amorosa muy desarrollada, para despertar admiración o por lo menos oposición. Pero nada de esto ocurre. No se leo considera mejor que sus hermanos, en consecuencia, la vida no le resulta satisfactoria.

 

Estas verdades surgen del autoanálisis, y pocas veces ustedes se las formulan y encaran; por lo tanto, debido a que trato de ayudarlos, las formulo y los enfrento con ellas. Le resulta difícil al hombre o mujer inteligente ver a quienes están estrechamente asociados con ellos, ocuparse de la vida y sus problemas, desde un punto de vista propio y totalmente distinto al suyo -manejados (desde el punto de vista del discípulo) en forma débil y tonta y cometiendo aparentemente serios errores de juicio o técnicos. Sin embargo, hermanos míos, ¿por qué se sienten tan seguros de que están en lo cierto y que su punto de vista es lógicamente correcto? Posiblemente su perspectiva de la vida y su interpretación de la situación, necesitan reajustarse y sus móviles y actitudes elevarse y purificarse. Y aunque para ustedes fuera lo mejor y más elevado que pueden alcanzar en determinado momento, sigan su camino y dejen que su hermano siga el suyo. "Es mejor que el hombre cumpla su propio dharma y no el de otro". Así expresa el Baghavad Gita esta verdad, diciéndole al discípulo que se ocupe de sus propios asuntos.

 

Esta actitud de no intervenir y de abstenerse de criticar, de ninguna manera impide ayudarse mutuamente ni establecer relaciones grupales constructivas; tampoco niega la expresión del amor ni la feliz colaboración grupal. En toda relación grupal hay siempre muchas oportunidades para practicar la impersonalidad. Por lo común, en todo grupo, algún miembro (o quizás varios) constituye un problema para sí mismo y sus hermanos de grupo. Quizás lo sea usted mismo y no se da cuenta. Probablemente sepa quién, entre compañeros servidores, constituye una prueba para sus hermanos. O también

 

 

vea con claridad cuál es la debilidad grupal y quién es el que impide que el grupo emprenda una actividad más sutil. Todo esto está bien y es bueno, siempre que cada miembro continúe amando, sirviendo y absteniéndose de criticar. Es una actitud errónea tratar de enderezar asiduamente los pasos del hermano, increpándolo y tratando de imponerle su voluntad u otro punto de vista, aunque siempre pueden exponerse ideas y hacer sugerencias. Los grupos de discípulos son grupos de almas libres e independientes, que sumergen sus intereses personales en el servicio y procuran establecer el vínculo interno que fusionará al grupo en un instrumento para servir a la humanidad y a la Jerarquía. Que cada uno continúe con su propia disciplina del alma y deje a sus hermanos continuar con la suya.

La cuestión de los poderes psíquicos no es fácil de explicar. No me refiero a los poderes síquicos inferiores que pueden desarrollarse o no, a medida que pasa el tiempo y surge la necesidad. Me refiero a las siguientes capacidades, inherentes al alma, que deben desarrollar ustedes si quieren desempeñar su parte para satisfacer la necesidad del mundo, a fin de trabajar con la Jerarquía en el campo del servicio mundial. Las enumeraré brevemente:

1.    Respuesta intuitiva a las ideas.

 

2.    Sensibilidad a la impresión, que algún miembro de la Jerarquía trata de plasmar en la mente del discípulo. Por esta razón los estoy entrenando para que utilicen el contacto que se produce durante la Luna llena.

 

3.    Rápida respuesta a la verdadera necesidad. Hermanos míos, ¿no consideran esta respuesta como uno de los poderes síquicos, verdad? No me refiero aquí a la reacción del plexo solar, sino al conocimiento que posee el corazón. Reflexionen sobre esta diferencia.

 

4.    Observación correcta de la realidad en el plano del alma, que conduce a la correcta percepción mental, a liberarse de la ilusión y del espejismo y a la iluminación del cerebro.

 

5.    Manejo correcto de la fuerza, que indica, por consiguiente, comprensión de los tipos y cualidades de fuerzas y su correcto y creador entrelazamiento con el servicio prestado en el plano externo.

 

  1. Comprensión real del factor tiempo con su flujo y reflujo cíclicos y períodos adecuados de actuación; un poder psíquico muy difícil de manejar, hermanos míos, pero que puede lograrse mediante la paciente espera y sin apresuramientos.

 

El discípulo debe desarrollar con el tiempo todos estos poderes, pero el proceso es necesariamente lento.

 

Luego tenemos la cualidad de polarización mental. Exactamente ¿qué es este poder o cualidad? Se puede expresar en la actualidad de dos maneras, mediante

1.    una vida de meditación y

2.    el control del cuerpo astral.

 

Deberá vivir la vida interna cada vez más en el plano mental. Firme y sin desviaciones debe mantenerse una actitud meditativa, no durante unos minutos cada mañana o en específicos momentos durante el día, sino constantemente todo el día. Esto implica una continua orientación hacia la vida y su manejo desde el ángulo del alma. No es como muchos dicen "dar la espalda al mundo". El discípulo le hace frente al mundo, pero desde el nivel del alma, mirando con visión clara el mundo de los asuntos humanos. "En el mundo, pero no del mundo", es la actitud correcta expresada por Cristo. La vida del  alma, actuando a través de la mente, debe aquietar y controlar en forma creciente la normal y poderosa vida emocional, astral, de deseos y de ilusión. Las emociones que son normalmente personales y autocentradas deben ser trasmutadas en conocimiento de la universalidad y la impersonalidad; el cuerpo astral debe convertirse en el órgano por el cual podrá afluir el amor del alma; el deseo debe ceder su lugar a la aspiración, que a su vez debe fusionarse en la vida grupal y ser parte del bien del grupo; el espejismo debe ceder su lugar a la realidad, y la pura luz de la mente llegar a todos los lugares oscuros de la naturaleza inferior. Éstos son los resultados de la polarización de la mente y se producen por la meditación definida y la práctica de la actitud reflexiva. Esta información no es nueva para ustedes, pero es algo que todavía no han expresado en forma práctica. Si se formularan las siguientes preguntas y valiente y verazmente se las contestaran ante el tribunal de su propia alma, aprenderían mucho y los ayudaría grandemente a lograr su propio desarrollo

 

1.    ¿Qué entienden por sensibilidad espiritual?

  1. Honestamente, ¿sintieron en verdad mi vibración?
  2. ¿Responden más rápido a los defectos del hermano que a sus características divinas?
  3. ¿De qué manera obstruye la crítica a la verdadera sensibilidad espiritual?
  4. ¿Qué creen personalmente que obstaculiza el desarrollo de esta necesaria sensibilidad?
  5. Definan la impersonalidad.
  6. ¿Conocen la diferencia entre la impersonalidad de tipo de primer rayo y la verdadera impersonalidad espiritual?
  7. Cuando alguien no está de acuerdo con ustedes, o les desagrada la actitud, ideas o proposiciones de una persona, ¿qué es lo primero que hacen? ¿Lo aman? ¿Guardan silencio? ¿Hablan con otros de él? ¿Tratan de corregirlo? ¿De qué modo lo hacen?
  8. Si son impersonales, ¿fue como resultado del entrenamiento o algo natural? ¿Es simple autodefensa, o una manera más fácil de mantener la paz, o una realización espiritual?

3.    Les definí los poderes psíquicos y enumeré seis de ellos. Estúdienlos y expónganlos clara y concisamente, según la propia capacidad, para

  1. expresarlos,
  2. desarrollarlos, delineando su método.

4.    ¿Creen que han logrado mantener un aferramiento mental sobre la vida?

  1. ¿Trasmutan la tensión emocional a través del amor?
  2. ¿Inhiben el despliegue de la emoción y por qué?
  3. ¿Aplican la mente para manejar sus problemas desde el nivel mental?
  4. ¿Saben qué es el espejismo y pueden reconocerlo cuando existe?

                                                                                                                                              

Estas preguntas tienen un doble propósito. Si las responden honestamente y las enfrentan con claridad, los llevará a considerarse miembros de un grupo y determinarán su contribución a la necesidad grupal y a nuestra necesidad de trabajadores. Si anotan estas preguntas y las respuestas las comparten con sus condiscípulos, tendrán la oportunidad de conocerse mejor mutuamente.

 

Existe un proceso oculto que llega a su culminación en una de las iniciaciones superiores, la cual aún no les concierne, y se dice que "lleva a la luz". Discípulo aceptado es quien está en proceso de prepararse para la iniciación; ésta es una de las tareas que tengo a mi cargo en este momento. Por lo tanto, debo comenzar a sentar las bases para este trabajo esotérico de

 

"Desenterrar" o "revelar lo que está oculto". En consecuencia, mediante estas preguntas, les ofrezco la oportunidad de practicar, al principio del entrenamiento, esta "penosa revelación", que tendrá lugar posteriormente en un estado de conciencia más elevado.

Quiénes trabajamos en el aspecto interno ¿qué intentamos hacer con estos grupos? ¿Cuál es el principal objetivo? Los grupos no se formaron para entrenar individuos. Cada grupo se ha formado como grupo simiente para un fin definido y específico. Se organizaron para proporcionar en el mundo canales de distribución de ciertos y peculiares tipos de fuerza que vendrán a la manifestación en forma específica. La Jerarquía manipuló siempre la energía y la distribuyó en el mundo de los hombres. Me refiero a las energías utilizadas en relación con el despertar de la conciencia humana, a la integración del mundo de las almas con el mundo de los hombres, y también a esas actividades por las cuales el reino humano puede convertirse en una gran estación de luz y en una usina de fuerza espiritual, para su distribución entre los otros reinos de la naturaleza.

Tal declaración es de importancia vital, pues expresa nuestros objetivos inmediatos y la naturaleza del campo de servicio en el que como grupo, no como individuos, pueden ustedes actuar. Hemos manipulado esta energía durante siglos, pero el hombre sólo ha sentido inconscientemente sus efectos. Hablando en forma simbólica, hemos irradiado la luz y distribuido el agua de la vida en forma amplia y general, y raras veces ha aparecido un individuo aislado que responda activa y conscientemente y se convierta en un diminuto foco de luz y energía espiritual. Creemos que ahora es posible enfocar la luz y el conocimiento en forma más definida y formar grupos en la tierra -compuestos de esos individuos aislados que responden- a fin de que pueda difundirse por el mundo más luz y conocimiento. Se decidió hacerlo de dos maneras, mediante

 

1.    La colaboración de los Maestros de la Gran Logia Blanca, actuando por intermedio de Sus discípulos, y

2.    La actividad específicamente enfocada de los Maestros Morya, Koot Hoomi y yo, servidor y discípulo de Ellos.

 

Por el primer método vino a la existencia el nuevo grupo de servidores del mundo, formado por discípulos y aspirantes del mundo que pertenecen a todos los rayos y están bajo la guía reconocida, de manera consciente o inconsciente, de los Maestros que se comprometieron específicamente a ayudar a la

 

humanidad. Así se constituyó una vasta usina de fuerza y una estación de luz, luz que ampliamente se difunde y tiene canales por todo el mundo, en cada país y en las principales ciudades. Ustedes ya lo saben y colaboran activamente o deberían colaborar en este aspecto del trabajo (en el que me he comprometido personalmente.

Además, se consideró la posibilidad de enfocar la luz, aún más intensamente, por medio de grupos más pequeños de discípulos, cuidadosamente elegidos y seleccionados. Mediante estos pequeños grupos de discípulos podría producirse la aparición fenoménica de ciertos tipos de energía, desarrollarse ciertos poderes y ser posible un experimento más especializado. También se podrían estudiar y enfocar poderes peculiares, demostrarse con toda claridad la luz y el poder intensificados, de modo que los hijos de los hombres reconozcan la influencia y testimonien lo supranormal, herencia de siglos futuros.

Me he comprometido a desarrollar este aspecto particular del trabajo jerárquico que suministrará el núcleo de los futuros tipos de civilización y las características y actividades que podrán desarrollarse de acuerdo a las nuevas y principales influencias entrantes que siempre me interesaron, especializándome en ellas. Lógicamente busqué entre aquellos cuyas vidas he observado -a veces durante varias encarnaciones-, y encontré los que ahora trabajan conmigo. Estos grupos constituyen el germen de un gran experimento. Si tienen éxito en el curso de los próximos doscientos setenta y cinco años:

 

1.    Arraigarán en la tierra ciertos tipos de fuerzas superiores, que la raza necesita, pero que no están aún activas.

2.    Desarrollarán los seis poderes supranormales a que me referí anteriormente.

3.    Entrenarán a los miembros del grupo sobre esa relación sintética que caracteriza a la Jerarquía y serán preparados para la iniciación.

 

De estos grupos se extraerán a quienes puedan ser entrenados definidamente para ciertas expansiones de conciencia, y se puede confiar en que establecerán contacto con aspectos del Plan hasta ahora no revelados. A medida que progresan en este trabajo y tratan de comprender las implicaciones grupales, se les aclarará cada vez más lo que es en realidad el Plan. Me resultará muy difícil explicar el propósito subyacente en este trabajo grupal, tan difícil como querer explicar fracciones decimales a un niño de siete años,

 

por muy despierto que sea. Pero si tienen la paciencia necesaria, la voluntad de trabajar impersonal y amorosamente y si están dispuestos a sumergir la personalidad en la vida grupal, conocerán y percibirán e irrumpirá la luz, y también obtendrán el poder de trabajar. Entonces tendremos focos radiantes o portadores de luz, y canales para la planificada distribución de fuerzas -algo que nunca se ha hecho con la amplitud pensada. (5/54--65)

 

 

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