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Charlas a los Discípulos - A mi grupo de discípulos afiliados - Enero 1946

Enero de 1946

A mi grupo de discípulos afiliados:

 

Desde mi última comunicación terminaron los aspectos externos de la guerra, de la mortandad y el exterminio, excepto en casos esporádicos. La finalidad de la lucha que ahora se libra es llegar a un punto de estabilidad en el pensamiento y comprensión humanos, de lo cual podrá surgir una paz real y fidedigna. En el plano emocional aún no hay paz; en el plano mental se está produciendo una profunda brecha y se evidencia ya la significación oculta de determinadas palabras pronunciadas por el Cristo en Palestina. Las pronunció como nota clave para un específico acontecimiento subjetivo que está teniendo lugar actualmente. Dijo: "El que no está conmigo está contra de mí", lo cual se refiere a los efectos posteriores del conflicto entre las Fuerzas de la Luz y las del Mal. Grandes decisiones deberán tomarse en todo el mundo si se quiere que la humanidad vaya hacia una nueva era de colaboración y de rectas relaciones humanas, o los grupos materialistas reafirmen su control y logren ganar la partida. Esta gran brecha está en proceso de eliminarse.

 

 

Por otra parte, se está produciendo también una escisión profundamente espiritual. En sentido peculiar y hablando mayormente en forma simbólica, se va afirmando la primera fase del dictamen del Gran Juicio. Los corderos y las cabras se forman en dos grupos bien definidos. El fallo pronunciado no es el que generalmente se supone, asignar castigo y recompensa; no es la nulidad de todo esfuerzo como resultado de movimientos decisivos, ni su efecto será la aparición de mayores líneas divisorias. Dichas interpretaciones son humanas, pero no correctas, respecto a la parábola o imagen oral que el Cristo impartió a Sus discípulos hace casi dos mil años.

 

El fallo mencionado se relaciona con un proceso misterioso que tiene lugar en el pensamiento (si nos atrevemos a emplear tal palabra para explicar un proceso tan incluyente) del Logos planetario, que en la actualidad está decidiendo en qué forma se producirá un acontecimiento trascendental dentro de la Jerarquía, y también el momento propicio para el proceso de Su exteriorización, qué ashramas se exteriorizarán, Quiénes en esos ashramas deberán o deben efectuar el trabajo exclusivamente interno y subjetivo y a Quién elegir para trabajar consciente y abiertamente en el mundo externo de los hombres, duplicando así, numéricamente, lo que Cristo experimentó cuando "descendió al infierno". Muchas cosas deben ser consideradas: los objetivos de los Maestros implicados, los rayos en manifestación y las numerosas relaciones astrológicas.

 

En esta decisión Sanat Kumara está siendo ayudado por determinados Miembros del Gran Concilio de Shamballa, por el Cristo y por los siete Maestros responsables de los siete grupos de Ashramas. También está llegando a ciertas conclusiones respecto a los grupos de discípulos que hasta el momento recibieron entrenamiento en las etapas finales del sendero del discipulado. Esta decisión debe tomarla de acuerdo a la rapidez con que ingresen hombres y mujeres en los Ashramas; además depende del progreso de los miembros de los ashramas de acuerdo a su grado, y al poder de los ashramas para absorber y asimilar el gran número de personas que ingresarán sin quebrar la estabilidad ashrámica. Debe calcularse además la habilidad del neófito, en entrenamiento, para adoptar y retener la gran tensión derivada de la verdadera vida ashrámica en la nueva era.

 

Estos puntos están siendo considerados cuidadosamente, porque una mayor y conjunta expansión de la Jerarquía y la consiguiente reacción de la humanidad, también en conjunto, es algo que no se emprende superficialmente. Si se quiere emprender sin peligro la expansión, debe ir a la par de la consolidación. La expansión que se contempla ahora en esferas superiores, alterará grandemente la fuerza de la relación entre la Jerarquía y la Humanidad y, por lo tanto, entre el segundo aspecto divino y el tercero. ¿Puede soportar la humanidad esta acrecentada potencia en forma correcta y sin peligro? ¿Los aspirantes del mundo -si se les da la oportunidad de salir del sendero de probación y entran en el del discipulado- poseerán suficiente estabilidad para mantenerse firmes ante el impacto de energías espirituales hasta ahora imperceptibles? Bajo la presión de Su enorme tarea de reconstrucción mundial ¿podrán encontrar los Maestros el tiempo necesario para acrecentar el entrenamiento de Sus discípulos? A los Maestros todavía los rige la ecuación tiempo en lo que concierne a Sus discípulos. ¿Podría algún miembro avanzado del Ashrama aliviar en cierta medida la presión ejercida sobre los Maestros y también sobre los discípulos y neófitos que ingresan y, por lo tanto, son inexpertos? Si se refuerza la relación entre la Jerarquía y la Humanidad y hay un acceso más libre en ambas direcciones, se producirá el tirón invocador o la potencia magnética de estos centros fusionadores, y el tirón se ejercerá sobre Shamballa, el centro más elevado de todos.

 

La red etérica del planeta ¿es suficientemente estable y equilibrada para responder en forma adecuada a las nuevas y poderosas fuerzas que podrían afluir y afluirán, para expresarse objetivamente? Les recordaré que la liberación de la energía atómica tuvo un efecto más poderoso en la red etérica que en el vehículo físico denso del planeta. Tres veces fue utilizada la bomba atómica, siendo el hecho en sí significativo. Dos veces fue lanzada sobre el Japón, desgarrando la red etérica en el erróneamente denominado Lejano Oriente; otra, se utilizó en lo que universalmente se denomina Lejano Occidente, formándose cada vez una zona de perturbación, cuyos resultados futuros serán muy poderosos, aunque hoy insospechados.

 

La formación de Triángulos de Luz y de Buena Voluntad -que es esencialmente la manipulación de energía de acuerdo al estipulado canon mental- está definidamente relacionada con esta zona de perturbación. A su debido tiempo se descubrirá que el pueblo japonés, con su peculiar conocimiento del poder de la mente (aplicado a líneas erróneas durante el período de guerra), responderá más inteligentemente a este tipo de trabajo, que la mayoría de los pueblos occidentales. Por lo tanto, deberá hacerse el esfuerzo para que el trabajo de Triángulos llegue hasta los japoneses.

Señalaré que la diferencia existente entre "los corderos y las cabras" es principalmente jerárquica. Esotéricamente se aplica el término "cabra" al discípulo iniciado y a los que han ascendido la montaña de la iniciación. El término "cordero" se aplica a los que siguen ciegamente los impulsos internos de sus almas y tantean su camino (en relativamente elevado número) hacia la Jerarquía. No les ha llegado aún la gran revelación de que "el reino de Dios está en ellos". Tal es el mensaje para ellos en esta etapa de la historia humana. Una vez que lo comprendan, estarán preparados para ser absorbidos en la Jerarquía. Se simplificará su vida. Las "cabras" recibirán el impelente llamado desde el aspecto más elevado de la Tríada espiritual: "Buscad el camino de la Ascensión" -incluso también la ascensión fuera de la vida triádica y la penetración en el Ser puro y en la existencia monádica.

 

En este Gran Juicio toda decisión depende de la determinante reflexión de Sanat Kumara; Él da el fallo; ni los corderos ni las cabras, tampoco las grandes masas humanas, de las cuales han surgido, pueden afectar en lo más mínimo esa decisión. Cualquier momento o culminación de la decisión, por parte del Señor del Mundo, instituye una nueva ley y pone en actividad nuevas energías. Las leyes sólo son condiciones inalterables producidas por la actividad, la orientación y los pensamientos decisivos, que emanan de Aquel en Quien vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser, así como la actividad, la orientación y el pensamiento del ser humano conducen a las células y los átomos de su cuerpo en las líneas que él desea. Las energías sólo son el ritmo de Su aliento y el resultado de la sístole y la diástole de Su corazón. No podemos eludir estas energías, pero -en forma misteriosa y peculiar- el Logos planetario las dirige o las retiene de acuerdo a la reconocida necesidad planetaria de la época.

 

En la actualidad "Su ojo directriz" mira hacia un mundo necesitado y expectante, especialmente a las innumerables personas que esperan y poseen en latencia los poderes del discipulado. Ellas son la esperanza del mundo. Esta afluencia de energía dirigida constituye un gran estímulo para los sensitivos y los aspirantes que responden, pero el resultado no es fácil. Todo lo que hay en ellos surge a la superficie de la conciencia y mientras enfrentan la vital y benéfica oportunidad, encaran también el problema de soportar un mayor "castigo" (¿no es ésta la palabra precisa hermanos míos?), que normalmente no soportarían. ¿Se desmoronarán bajo el impacto de haberse descubierto a sí mismos y por la oportunidad de eliminar la personalidad?, ¿o renacerán victoriosos de las cenizas de sus muertos yoes, a un vital poder y belleza?

 

Naturalmente, aunque Sanat Kumara es inconsciente del discípulo individual o aspirante, es consciente de su efecto masivo, cualidad o grado. El contacto y la relación se basan en la reacción vibratoria; el poder de la vibración conjunta de los discípulos y aspirantes del mundo es, en la actualidad -por primera vez en la historia humana-, suficientemente fuerte como para llegar hasta Shamballa. Esta realidad es nueva y muy interesante. Por lo tanto, la Jerarquía se halla:

 

1. En un estado de extrema tensión.

 

2. En una condición pasiva expectante. Espera:

 

  1. La decisión que está al borde de emanar del tribunal de Sanat Kumara.
  2. La información respecto al período y método en que se producirá la exteriorización.
  3. El propuesto ingreso de discípulos y aspirantes en sus filas.
  4. La reacción que posteriormente sentirá la Jerarquía, por el empleo masivo de la Gran Invocación.
  5. El llamado claro e invocador, aunque incipiente, de las masas, que ni siquiera están en el sendero de probación.

 

  1. En un proceso de reorganización, lo cual implica que:

 

  1. Los discípulos avanzados de los Ashramas principales comienzan a formar ashramas subsidiarios, como lo hice yo en el año 1925.
  2. Debido a la guerra y al intenso esfuerzo de los discípulos del mundo, puede llegarse hasta un mayor número de personas, activas en muchos y diversos sectores.
  3. El sistema, los métodos y las técnicas del entrenamiento (como dije anteriormente), se están remodelando y reordenando, a fin de adaptarlos a la mente y a las necesidades modernas.
  4. Los discípulos avanzados pasan por un proceso forzado, que les permitirá recibir con mayor rapidez la iniciación que tienen inmediatamente por delante. Lógicamente, traerán mayor tensión y riesgos y, a veces, hasta la muerte; también mayor luz y vida espirituales.

 

  1. En el portal del Camino de la Evolución Superior, portal que ahora se descubre más fácilmente, debido a la rápida construcción del antakarana por las almas iluminadas que actúan en el plano físico y trabajan desesperadamente para ayudar a la humanidad. Su desesperación espiritual es necesaria para proporcionar el "punto de tensión" requerido, y desde allí construir el antakarana. Existe una diferencia fundamental entre desesperación y pesimismo. La desesperación se relaciona con el elemento Tiempo y con la percepción correcta y discernidora de la necesidad. El pesimismo está relacionado con la injusta valoración de la cualidad humana.

 

En la actualidad todas estas cosas son características de la Jerarquía. Cuando ustedes (y la mayoría de la gente) piensan en la Jerarquía, lo hacen en términos de los Maestros o de los iniciados superiores. Esto no es correcto. Todo discípulo aceptado se halla dentro de la periferia de la Jerarquía y de Su influencia y -como señalé con frecuencia- en alguna vida anterior todos han recibido la primera iniciación. Todo discípulo ha estado en Belén y ha visto la estrella de Oriente -estrella que brilla con más esplendor cada vez que se recibe otra iniciación.

 

La diferencia entre discípulos como ustedes e iniciados más avanzados, consiste en que la orientación fundamental de ustedes es distinta de la de los Maestros, los Cuales están orientados hacia Shamballa; relativamente no los afectan los asuntos y acontecimientos en los tres mundos, aunque sea la esfera donde reside Su trabajo; nada en Ellos reacciona a esas fases de vivencia planetaria. Los discípulos y los iniciados que no han recibido la tercera iniciación están orientados hacia la Jerarquía. Su atención no está absorbida por la Cámara del Concilio de Shamballa ni por el Camino de la Evolución Superior, sino por la vida del Ashrama al que están afiliados y por el Camino de la Iniciación. Esto es conveniente tenerlo en cuenta. Ellos, en muchas cosas, pueden reaccionar y reaccionan a las cualidades y acontecimientos en los tres mundos, resultándoles difícil la vida -desde el ángulo de la conciencia humana-, porque el dualismo de la existencia puede producir una violenta tensión.

 

La extrema tensión síquica que afecta a la Jerarquía ejerce indebida presión sobre las emociones y el mecanismo mental del discípulo, porque todavía es incapaz de lograr la "pasiva expectativa" que caracteriza a los iniciados superiores. La Voluntad de Dios no es aún debidamente real en su conciencia; se preocupa por sincronizar su voluntad personal con la voluntad espiritual del alma -algo muy diferente. La reorganización que están proyectando hoy la Jerarquía y los grupos ashrámicos, afecta los esfuerzos y la vida personal de los discípulos, cuando han aceptado recibir entrenamiento; deben adaptarse a los cambios propuestos y a los resultados del trabajo ashrámico externo y deben aceptar el cambio de programa. Recuerden que en este período particular los discípulos deben hacer reajustes que no son nada fáciles. Fueron instruidos de acuerdo a la antigua tradición, perpetuada y resumida por los teósofos, rosacruces y otros grupos ocultistas; desde el año 1900 tuvieron que aceptar y trabajar con los nuevos métodos de entrenamiento y las mutables formas de la enseñanza aplicada por los Maestros que aceptan discípulos, lo cual creó momentáneamente dificultades que no existirán cuando se hayan generalizado los nuevos sistemas y métodos. Por lo tanto, el problema del discípulo moderno es particularmente arduo, y esto los Maestros lo tienen en cuenta. Además, la tensión producida por la catástrofe mundial acrecentó las dificultades, difundiéndose más de lo que se cree. ¿Comprenden en qué consiste la tensión, aparte del desastre físico y el caos, con su agonía, desesperación, ansiedad y demanda de presentar al mundo una apariencia externa equilibrada y eficiente? ¿Valoran la aguda habilidad del discípulo entrenado para reaccionar a las horribles condiciones del sufrimiento humano y hacerle llegar la respuesta equilibrada que debe dársele?

 

 

Los discípulos son también sensibles a otros factores de naturaleza más subjetiva, siendo algunos de ellos los siguientes:

  1. El vórtice astral o emocional que la humanidad estableció inevitablemente como resultado del dolor captado, a través del cual debe pasar el discípulo observador.
  2. El espejismo inducido en el plano astral como resultado de tres corrientes de energía entrelazadas y afluyentes:
  3. Las energías puestas en movimiento por el clamor ascendente de la humanidad, que inevitablemente configura y moldea a la sustancia astral.
  4. Las nuevas y entrantes energías espirituales con las cuales el Logos planetario presiona constantemente a la vida humana y a todas las formas de existencia física. Estas energías deben atravesar o cruzar el reino astral para llegar al plano físico.
  5. Las fuerzas del mal que se esfuerzan en presentar la última y desesperada resistencia en el plano astral, a medida que se retiran.

 

Estos tres tipos de fuerza (cuando están en relación mutua) producen un vórtice de energía sin parangón, del cual los discípulos son lógicamente conscientes, particularmente aquellos que se preparan (y son numerosos) para recibir la segunda iniciación. Todo discípulo que actúa entre sus semejantes, entra en contacto con este remolino astral. (Llamaré la atención a D.E.I. sobre este hecho, pues explica su actitud durante los dos últimos años, que lo llevó a abandonar el lugar que ocupó en mi trabajo externo y a retirarse a una etapa de la vida que no le proporcionará un verdadero campo para la experiencia que se comprometió pasar ni para sus años de entrenamiento, siendo su etapa actual un callejón sin salida. Oportunamente deberá retroceder y aceptar la realidad del tiempo perdido -perdido en los momentos de más apremiante necesidad de la humanidad. No obstante, retrocederá. Menciono esto por ser un ejemplo típico de los efectos de este tipo de espejismo).

  1. El estímulo al que ineludiblemente están sujetos los vehículos inferiores del discípulo, evocan la plena expresión de todas sus cualidades inherentes, buenas o malas. Toda su naturaleza se intensifica, y cuanto más mental sea, más consciente será de estas revelaciones. Si su orientación es hacia la expresión de la vida en los tres mundos, deberá soportar un período de depresión, de autoculpabilidad y frecuentemente de duda, obstaculizando así su utilidad general.
  2. La evocación de un fuerte sentido del alma, que reside en la personalidad. El énfasis sobre la actitud del alma hacia la vida de la personalidad puede ser inducido y resultar engañoso. Podrá parecer, por las aparentes formulaciones, observaciones, incentivos y planeamientos del alma, que ella sólo se interesa por la personalidad consagrada, pero no es así. El alma casi no tiene conciencia de la personalidad, de sus disposiciones e ideas. Puede ser consciente de las limitaciones existentes en la personalidad y de los obstáculos opuestos a la afluencia de la energía del alma, pero los detalles no le interesan. Se ocupa de reconocer los proyectos jerárquicos, captar la necesidad mundial y responder (tenue, muy tenuemente al principio) a la afluencia monádica que va desarrollándose. Estas actitudes y reacciones del alma (en su propio plano de existencia) afectan profunda y fundamentalmente la vida de la personalidad y producen esos cambios básicos que evocan la vocación del discípulo, el cual se preocupa más de la vocación que de la evocación. (Sobre esto llamaré la atención aD.H.B.. Este tipo de respuesta evocada es una ilusión. Él sabe a qué me refiero).

 

  1. El peligro de la "irritabilidad", como la denominó el Maestro Morya, es algo que el neófito interpreta erróneamente como irritabilidad, pero no lo es en el sentido común de la palabra. Las ondulaciones superficiales de la irritabilidad común y la ira pasajera a que están propensos los discípulos, tienen muy poca importancia, pues pasan y no evocan respuesta, ni las registra el alma en su actitud hacia la personalidad. Concierne a la reacción del discípulo ante el mal mundial y trae incertidumbre respecto al futuro, preocupación por lo que están haciendo en el planeta quienes no son discípulos, por las críticas a los proyectos nacionales e internacionales y por el clima general de desdicha, además de un sentido de conocimiento superior. Todo esto se expresa en forma negativa y destructiva. Muchos discípulos tienen esta tendencia, los cuales deben comprender que los asuntos mundiales no son ni pueden ser moldeados ni determinados por cualquier conocimiento jerárquico que pueda poseer el discípulo. Los asuntos y las condiciones mundiales deben basarse lógicamente en la demanda y en la etapa de evolución de la masa humana, que actúa a través de sus representantes elegidos o impuestos en cada país. Esta demanda puede ser y es afectada, modificada y espiritualizada por la actitud y la enseñanza de los discípulos verbalmente expresivos y de instintos humanitarios. No obstante, si la voluntad y el conocimiento de los discípulos en todas las naciones condicionaran los asuntos mundiales y controlaran totalmente la vida política, económica y social de los pueblos, se produciría una brecha mayor y más grave que la existente, por ejemplo, entre el rico y el pobre, entre clases y castas. Traería una marcada línea divisoria entre el reino de Dios y el de los hombres. Esto iría en contra de la intención jerárquica que está eliminando rápidamente la existente brecha, y anularía la obra que Cristo se propuso realizar en la Tierra. Con frecuencia esto lo pasan por alto los discípulos bien intencionados. La humanidad determina su propio destino. Los discípulos señalan el camino, indican la visión, dan el ejemplo necesario y acentúan los antiguos jalones.

La comprensión de estos pocos puntos que decidí enumerar entre muchos otros, les indicará las dificultades que enfrenta hoy el discípulo -cada uno de ustedes y los que también luchan para satisfacer la necesidad humana en un mundo moderno.

Como grupo de afiliados ashrámicos, ustedes (y los discípulos de todas partes) reaccionan a esta afluencia de energía, produciendo el consiguiente conflicto; a algunos les ha traído una crisis definida que aún no han resuelto; a uno o dos de este grupo le produjo una febril perturbación interna, acompañada de una exagerada introspección, que (si es muy prolongada) probablemente obstaculizará su servicio exotérico. Es innecesario decir que deben ser tan sensibles a la cualidad de mi ashrama y preocuparse tanto por la oportunidad de servir que enfrentan hoy todos los discípulos, que su desarrollo personal, su excepcional problema (como ustedes lo consideran) y sus reacciones, deberán ser olvidados. Recuerden que para el alma ustedes no son de tanto interés como creen.

Desde el ángulo del Maestro lo interesante es la capacidad del alma para controlar su instrumento, la personalidad, y actuar a través de ella; lo que Él busca es la habilidad del alma, no la reacción de la personalidad. Quizás les resulte difícil recordar que es, si se quiere, hasta humillante para el discípulo. Cuanto más absorbido esté por su respuesta y capacidad personales, tanto más invulnerables serán las barreras que erige entre él (en el plano físico) y su alma; como resultado también se erigirán barreras entre el discípulo y la vida del ashrama en el cual está destinado a formar parte. Tengan esto presente y ocúpense lo más posible de la vida del alma, de modo que no dispongan de tiempo para la introspección de la personalidad. La vida pura del alma energetizará los centros arriba del diafragma a fin de que entren en actividad, y sus vidas serán simples y llanas expresiones del segundo aspecto de la divinidad, del cual todos los ashramas son puntos focales.

       Como saben, no tengo la intención de darles más instrucciones Personales; ya no las necesitan por el resto de su vida, pues si llevan a cabo las impartidas,nada impedirá que reciban la iniciación que constituye el siguiente paso a dar. ¿Comprenden la importancia de lo que les digo? La iniciación que enfrentan pueden recibirla durante los años que les restan de vida, algo improbable en la mayoría de los casos, aunque una pequeña minoría, muy pequeña, quizás alcance la meta. La iniciación posiblemente la reciban en el período intermedio, entre encarnaciones, o inmediatamente al retornar a la vida en el plano físico. Esto último es lo más probable para quienes reciban iniciaciones inferiores a la tercera, y no preparo en la actualidad para esa iniciación a ningún discípulo. Generalmente se considera esencial que los discípulos que van a recibir la segunda o la tercera iniciación, las registren en su conciencia cerebral. Como he dicho a menudo, la conciencia iniciática no es un factor que requiera ser registrado como tal, porque raras veces sucede. Se lo reconoce cuando un candidato participa de la "incorporación esotérica" de otro candidato en las filas de la Gran Logia Blanca. El discípulo que está pasando la iniciación (he elegido deliberadamente la palabra "pasando") debe registrar y oportunamente registra las crisis que lo capacitaron para recibir la iniciación, erróneamente denominada así en los círculos teosóficos. Las crisis, correctamente encaradas y superadas, lo convertirán en un iniciado interpretación muy diferente de la que le dan actualmente los teósofos. Muchas veces he reiterado que el hombre es un iniciado antes de pasar por la ceremonia iniciática. La ceremonia concierne al reconocimiento jerárquico del discípulo y nada tiene que ver con su capacidad. He creído necesario reiterar este hecho.

 

La crisis planetaria que está atravesando el Logos planetario debe traer por resultado el surgimiento de un sinnúmero de iniciados; ningún verdadero discípulo está exento de los efectos de esta situación planetaria. Inevitablemente el alma producirá cambios en la vida personal. Cuando estos cambios llegan hasta los centros y cuerpos inferiores, traen como resultado la purificación y el desarrollo del carácter, entonces el aspirante se halla en el sendero de probación. Cuando el discípulo está en situación de pasar por las tres primeras iniciaciones, las energías que afluyen actuarán a través de los centros cardíaco, laríngeo y ajna; cuando el centro más elevado de la cabeza y el más bajo en la columna vertebral están simultáneamente implicados, el discípulo puede recibir las iniciaciones superiores. Gran parte de esto lo di en anteriores enseñanzas, pero lo repito a fin de que sigan adelante con más clara comprensión.

 

Uno de ustedes preguntó qué podría decirse respecto a la intervención divina como resultado de la plegaria; responderé que existe una diferencia entre intervención divina y respuesta a la plegaria. Una acepta la existencia de energías recíprocas, la otra, afirma la acción que proviene únicamente de arriba. La medida del éxito en ambos casos depende de toda la humanidad. Por naturaleza, el cuerpo no está equipado para recibir el fuego, hasta que la conciencia se interesa por la necesidad racial. Esto es secundario a la intervención divina que aísla a los pocos y utiliza su organismo para fusionar y liberar las energías dispersadoras, lo cual significa la muerte repentina del cuerpo físico, si no está preparado. Reflexionen sobre esto y conozcan las consecuencias del fanatismo emocional.

 

Los resultados podrían llegar de tres maneras:

 

  1. Los discípulos conscientes de su obligación, abandonan toda ambición personal y se disponen a pasar la prueba y ser utilizados, pues, y no se sorprendan, hermanos míos, el discípulo puede pasar la prueba si quiere. Ser aceptado en el discipulado constituye en sí la garantía de cierta medida de preparación, lograda por la correcta devoción, el propósito puro y la rígida disciplina.
  2. La intención enfocada de los apremiados pueblos del mundo que claman por la paz, forma un núcleo de energía no regenerada, que podrá y puede ser utilizada. Su efecto es menos poderoso, pero en estos críticos días todo debe ser utilizado.
  3. Cada reino en la Tierra padece por el impacto recibido -tanto los reinos animal, vegetal, mineral como el humano. Dicha perturbación es una fase de la promoción. Existen zonas despedazadas, donde se han liberado energías que, a su vez, liberan fuerzas que podrán ser, y serán, utilizadas para la reconstrucción.

 

El grupo es responsable del propósito, que es voluntad fusionada, mezclada y dispersada. Los exhorto a que no pierdan el tiempo en vanas especulaciones, sino que cumplan su responsabilidad como es debido, recordando que el valor de cada uno lo determina el grupo. La ubicación determina el esfuerzo (sugiero que analicen esta afirmación). Las consecuencias son jerárquicas. Hay poca vitalidad actualmente en el mundo, debido a la sicosis del temor.

 

Ordenen sus fuerzas, permanezcan en la Luz, y el suspendido eslabón mental recargará el campo magnético del cual ustedes, como grupo, son responsables. La fusión existe ahora en menor grado, pero el propósito es la línea magnetizada por la cual puede pasar el fuego.

Ustedes se interesaron y esforzaron durante muchos años, ¿podrán continuar con esta empresa? Constituye una obra de perseverancia y de fe. Con toda franqueza digo que quizás no vean los resultados mundiales hasta después de varias vidas. Sin duda conocerán y cosecharán el beneficio de los resultados grupales, porque su fusión, en un estrecho lazo de hermandad y devoción, y en un unido grupo que recorre el sendero, constituye la recompensa apropiada que contrarrestará la común soledad del camino del discípulo y le permitirá comprender que no lo recorre solo.

 

Sobre y más allá de la compensación personal (algunos ya saben qué es la relación grupal y su persistencia) se desarrollará un aspecto del mecanismo de contacto y de acercamiento que puede ser conocido y visto por Nosotros desde el aspecto interno de la vida, pero para ustedes es mayormente una cuestión de fe. Podría considerarse que es el mecanismo de inspiración, pues, en última instancia, la meta de todo nuestro trabajo es inspirar al mundo y al individuo. Dicho mecanismo es una realidad subjetiva que se va construyendo lentamente a medida que los discípulos aspiran, sirven y obedecen. Es un mecanismo individual y grupal y con el tiempo formará parte del mecanismo de la humanidad, viéndola como un todo y como el cuarto reino de la naturaleza, destinado a ser trasmisor de fuerza, energía, vida e inspiración para los tres reinos subhumanos. El mecanismo servirá de puente entre el cuarto y el quinto reinos, constituyendo el antakarana individual y grupal.

 

Voy a cambiar en parte el trabajo de la Luna llena. Continúen como hasta ahora, pero cuando permanezcan conmigo delante de la "ventana abierta" y antes de que traten de oír mis palabras, imagínense que los inunda una luz viviente de color amarillo intenso que penetra a través de la ventana abierta y envuelve al grupo. Mientras esto sucede, observen cuál de los centros registra o responde a la vibración, estímulo o fenómeno de cualquier índole, entonces anótenlo en el informe mensual. Además cambiaré las palabras y elegiré frases que imparten un significado pictórico a sus mentes; de esta manera será evocado el poder de visualización y los ayudará a registrar lo que diga. Las frases, de las cuales extraeré una para cada contacto de plenilunio, son:

 

  1. El loto dorado del corazón.                                 7. El triángulo de fuego.
  2. La tierra ardiente de color rojo ígneo                       8. El camino áureo hacia Dios.
  3. La cima de la montaña, iluminada                           9. El océano y la costa rocosa.

por el sol naciente.

4. La mano en alto.                                                 10. La antorcha de plata.

  1. La cruz equilátera.                                            11. El cubo iridiscente.
  2. La puerta abierta                                                 12. La zarza ardiente.

   Las presentaré pictóricamente y las pronunciaré en sus oídos. Observen si pueden ver y oír.

Llegue a ustedes mi bendición y vayamos juntos hacia el futuro. (6/61-73)

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