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La Naturaleza de la realidad El Ser... Uno... Dos... Tres

La única Realidad verdadera es la gran fuerza vital central que permanece inmutable e inamovible en el centro de las formas temporales, cambiantes y evanescentes.

(La Luz del Alma, p. 233-234)

 Existe un solo Principio Inmutable e Ilimitado; una sola Realidad Absoluta precediendo a todo Ser manifestado y condicionado. Está más alla del conocimiento y del alcance de todo pensamiento y expresión humanos.

 El Universo manifestado se halla contenido en esta Realidad Absoluta y es el símbolo que la condiciona. La totalidad de este Universo manifestado comprende tres aspectos:

 1. El Primer Logos Cósmico, impersonal e inmanifestado, el precursor de lo Manifestado.

 2. El Segundo Logos Cósmico, Espíritu-Materia, Vida, el Espíritu del Universo.

 3. El Tercer Logos Cósmico, Ideación Cósmica, el Alma Universal del Mundo.

 De estos principios creadores fundamentales surgen correlativamente, en sucesivas graduaciones, innumerables universos que encierran incontables estrellas y sistemas solares en manifestación.

 

Cada sistema solar es la manifestación de la energía y de la vida de una gran Existencia cósmica a quien denominamos –a falta de mejor término- Logos solar. Este Logos solar encarna o viene a la manifestación a través de un sistema solar. Este sistema solar constituye el cuerpo o la forma de esa Vida cósmica y es en sí triple. Este triple sistema solar puede describirse en términos de tres aspectos o tres Personas:

 

Fuego Eléctrico o Espíritu

 

1ª Persona ........... Padre. Vida. Voluntad. Propósito. Energía positiva.

 

Fuego Solar o Alma

 

2ª Persona ........... Hijo. Conciencia. Amor-Sabiduría. Energía equilibrada.

 

Fuego por Fricción o Cuerpo o Materia

 

3ª Persona ........... Espíritu Santo. Forma. Inteligencia activa. Energía negativa

Cada uno de estos tres se manifiestan también en forma triple, totalizando

 

a. Las nueve Potestades o Emanaciones

 

b. Los nueve Sephiroth

 

c. Las nueve Causas de la Iniciación

 

 

Estos, conjuntamente con toda la manifestación o el Todo, producen el diez (10) de la

manifestación perfecta, o sea el Hombre perfecto. Estos tres aspectos del Todo se hallan

presentes en todas las formas.

 

a. El sistema solar es triple; se manifiesta a través de los tres aspectos ya

 

b. Un ser humano es también triple, manifestándose como Espíritu, Alma y

Cuerpo, o Mónada, Ego y Personalidad.

 

c. El átomo del científico es análogamente triple, compuesto de un núcleo positivo,

electrones negativos y toda la manifestación externa, resultado de la relación

existente entre los dos primeros.

 

Los tres aspectos de cada forma se interrelacionan y son susceptibles de interacción,

Porque

 

a. La energía se halla en movimiento y circula.

 

b. Todas las formas del sistema solar forman parte del Todo, y no son unidades

 

c. Esta es la base de la fraternidad, de la comunión de los santos y de la astrología.

 

Los tres aspectos de Dios, El Logos solar y la Energía o Fuerza central (términos

sinónimos en sentido oculto) se manifiestan por medio de los siete centros de fuerza –tres

centros mayores y cuatro menores. Estos siete centros de Fuerza logoica están constituidos

de tal manera que forman Entidades colectivas, conocidas como:

 

a. Los siete Logos Planetarios

 

b. Los siete Espíritus ante el trono

 

c. Los siete Rayos

 

d. Los siete Hombres Celestiales

 

Los siete Logos incorporan siete tipos de fuerza diferenciada y se les considera como

los Señores de Rayo. (Tratado sobre Fuego Cósmico, p. 33-35)

 

Se hacen constantes cambios y traslados, así como interminables entrelazamientos e

intervinculaciones, y también un incesante flujo y reflujo en la dramática interacción de las

fuerzas que representan la síntesis dual del Espíritu y de la materia. Hay una constante

rotación en los Rayos y los planos, de acuerdo a su relativa importancia desde el punto de

vista del tiempo... Pero podemos estar seguros de que hay algún principio fundamental que

dirige todas las actividades del Logos en su sistema y, por medio de la lucha para descubrir

el principio fundamental sobre el cual descansan nuestras vidas microcósmicas, podemos

descubrir aspectos de este principio logoico inherente.

(Tratado sobre Fuego Cósmico, p. 488)

 

Los Grandes Seres mismos apenas vislumbran la realidad y, aunque son más

conscientes que sus chelas de los propósitos subyacentes, sin embargo ni Ellos mismos

pueden vislumbrar la meta final. También están obligados a usar, en sus enseñanzas,

términos tan inadecuados como Realidad Absoluta y Realización final.

(Tratado sobre Magia Blanca, p. 408 – ed. inglesa)

 

La realidad no es “nada de esto, sino Uno y Otro relacionados entre sí”. Esta es una

de las frases ocultas... que describe la manifestación.

(Espejismo (Glamour): Un Problema Mundial, p. 170)

 

En nuestro universo manifestado existe la expresión de una Energía o Vida, causa

responsable de las diversas formas y de la vasta jerarquía de seres sensibles que componen la

totalidad de cuanto existe. Esta gran Vida es la base del Monismo, y todos los hombres

iluminados son monistas. “Dios es uno”, esa es la expresión de la verdad. Una sola vida

impregna todas las formas y éstas son las expresiones, en tiempo y espacio, de la energía

universal central. La Vida en manifestación produce existencia y ser, por lo tanto es la causa

raíz de la dualidad. Esta dualidad –que se percibe cuando está presente la objetividad y

desaparece cando el aspecto forma se desvanece- tiene muchos nombres, de los cuales

podríamos enumerar, para mayor claridad, los más comunes:

 

Espíritu Materia

Vida Forma

Padre Madre

Positivo Negativo

Oscuridad Luz

 

Los estudiantes deben mantener en la mente esta unidad esencial, aún cuando hablen

(como deberán hablar) en términos finitos de esa dualidad que cíclicamente se evidencia en

todas partes. (Tratado sobre Magia Blanca, p. 18-19)

 

Uno de los problemas más difíciles de la metafísica... abarca todo el misterio

desconcertante de la razón de ser de la objetividad.

 

“¿Por qué razón creó Dios? ¿Por qué se nos impone la existencia?”, son preguntas

formuladas en distintas oportunidades por los hombres de todas las escuelas de pensamiento,

por los religiosos, por los científicos en su búsqueda por hallar la verdad final y en su

esfuerzo por descubrir el motivo de todo lo visible y obtener la explicación de la vida

sensoria; por los filósofos al buscar activamente aquello que anima a la subjetividad y ha

sido expresado, en toda civilización y en todo tipo de personas, por medio de las ciencias

morales y la ética; por el biólogo en su persistente empeño por descubrir la fuente de la vida

y en su ansioso esfuerzo por explicar el origen de la vida que se escapa siempre a sus

investigaciones; por el matemático que... llega a la conclusión de que Dios es matemático,

que la ley y la medida rigen todo el universo y que el uno existe por medio de lo múltiple,

pero, a pesar de ello, es incapaz de resolver el problema respecto a quién puede ser ese gran

geómetra... Dios, Mente Universal, Energía, Fuerza, lo Absoluto, lo Desconocido. Estos

términos y muchos otros son los pronunciados por aquellos que, por medio del aspecto

forma, buscan al Morador de la forma, y al que no han podido encontrar hasta el momento...

 

El problema de la dualidad es el problema de la existencia misma, y no puede

resolverlo quien se niegue a reconocer la posibilidad de dos hechos esotéricos:

 

1. Que el sistema solar personifica la conciencia de una Entidad, cuyo origen está

fuera del círculo infranqueable solar.

 

2. Que la manifestación es periódica y que la Ley de Renacimiento es el método

evolutivo del hombre, del Logos planetario y del Logos solar. De ahí el énfasis puesto en el

Prólogo de la Doctrina Secreta sobre los tres fundamentos siguientes:

 

a. El Principio Inmutable e Ilimitado

 

b. La Periodicidad del Universo

 

c. La Identificación de todas las Almas con la Superalma

 

Con el tiempo se reconocerá que la dualidad del sistema solar depende de los

siguientes factores:

 

a. De la existencia misma

 

b. Del tiempo y el espacio

 

c. De la cualidad de deseo o de necesidad

 

d. De la facultad adquisitiva inherente a la vida misma. Esta facultad, por

medio del movimiento, reúne en sí el material con que satisface su deseo,

construyendo la forma mediante la cual trata de expresarse, confinándose

ella misma dentro de la prisión de la envoltura, a fin de adquirir

experiencia...

 

Esta teoría presupone la existencia de una poderosa Inteligencia que actúa de acuerdo

a un plan ordenado, y que conscientemente toma forma y encarna a fin de cumplir su propio

propósito específico... Esta Entidad denominada Logos solar... es la suma de todas las

evoluciones dentro del sistema solar, incluyendo la humana que se encuentra en el punto

medio respecto a las demás evoluciones. (Tratado sobre Fuego Cósmico, p. 214-216)

 

Todo sistema que merece el nombre de filosófico reconoce universalmente dos

factores, espíritu y materia... En la manifestación ambos se aproximan; actúan entre sí; la

actividad reemplaza a la pasividad, lo positivo reemplaza a lo negativo; hay movimiento en

vez de pasividad y ambos factores primordiales ya no son neutros, sino que se atraen y se

rechazan, se influencian mutuamente y se utilizan. Sólo entonces podemos tener la forma

animada por la vida y la conciencia manifestada a través de vehículos apropiados.

 

¿Cómo se puede manifestar esto? En términos de fuego, cuando los dos polos

eléctricos se unen definitivamente, se observa calor y luz por medio de la vista y la

sensibilidad esotéricas. Esta relación se establece y se perfecciona durante el proceso

evolutivo. El calor y la luz se producen por la unión de los dos polos, o por el matrimonio

esotérico de lo masculino y lo femenino, Espíritu (padre) y materia (madre). Físicamente

dicha unión produce el sistema solar objetivo, el Hijo del Padre y de la Madre.

 

Subjetivamente, produce el Sol, la suma total de las cualidades de luz y calor...

 

Para poder llegar a una comprensión más clara de este tema tan abstracto, podemos

considerar que el microcosmos, el hombre, evoluciona en los tres mundos. El hombre es el

producto de la aproximación (imperfecta hoy) de los dos polos: Espíritu (el Padre en el cielo)

y materia (la Madre). Esta unión da por resultado un hijo de Dios individualizado, la unidad

del Yo divino, y su reproducción exacta, en miniatura, en el plano más inferior del gran Hijo

de Dios u Omni-Yo, quien constituye en sí mismo la totalidad de todos los hijos, en

miniatura, de todos los yoes individualizados y de todos y cada uno de los entes. Expresado

en otros términos, el microcosmos, desde el punto de vista subjetivo, es un sol en miniatura

que se distingue por las cualidades de luz y calor...

 

La relación entre el Hijo, el Padre y la Madre, en lo que respecta al Sol, es la misma

que existe entre el hombre y el vehículo por el cual actúa. Es su modo de actuar, su vehículo

de expresión; es la forma que su vida anima con el fin específico de

 

a. adquirir experiencia,

 

b. hacer contactos,

 

c. desarrollar pleno conocimiento de sí mismo,

 

d. alcanzar pleno dominio o control,

 

e. llegar cósmicamente a la “madurez”...

 

f. expandir su conciencia.

 

Estas etapas se han de alcanzar en los niveles cósmicos, exactamente como el

microcosmos persigue ideales similares en el sistema.

(Tratado sobre Fuego Cósmico, p. 205-209)

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