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A ustedes, mis discípulos, les he revelado mi verdadero nombre

La Jerarquía se halla profundamente preocupada por los acontecimientos mundiales. Cuando termine la guerra, nuestro trabajo debe continuar a cualquier precio y ante cualquier obstáculo imaginable. El nuevo grupo de servidores del mundo debe mantener su integridad y trabajar con firmeza y sin desmayos. La firmeza de quienes conocen el Plan de Dios ayudará a la humanidad y contribuirá a los esfuerzos de la Jerarquía, porque no odian a nadie y trabajan en bien de la unidad -tanto subjetiva como eventualmente objetiva.

Sería conveniente que los seres humanos se dieran cuenta de que la humanidad es libre. Ni la Jerarquía misma sabe qué fuerzas -las del bien o las del mal- prevalecerán finalmente, pues aunque triunfen las fuerzas del bien en lo que a la guerra concierne, ¿triunfarán en lo que respecta a la paz? El bien debe finalmente triunfar, pero la Jerarquía no sabe qué le deparará a la humanidad el futuro inmediato, porque el hombre determina su propio destino. La Ley de Causa y Efecto no puede ser neutralizada, y en los casos que lo fue, se necesitó la intervención de mayores Fuerzas que las disponibles hoy en nuestro planeta. Pero estas Fuerzas mayores pueden intervenir, si los aspirantes y discípulos hacen llegar sus voces en forma penetrante...

 

En estos momentos de tensión y esfuerzo, hermanos míos, les recordaré que no hay razón para sentirse inútil o insignificante. Los nuevos grupos de discípulos son Grupos-Simiente; están en la etapa de la oscuridad o crecimiento, y en proceso de expansión -creciendo silenciosamente. Ésta etapa es muy importante, porque de acuerdo a la salud de la semilla y a su capacidad de echar fuertes raíces y ascender firme y constantemente hacia la luz, así será la adecuación de la contribución a la nueva era, ya sobre nosotros. Hago resaltar este hecho. La nueva era está muy cerca y somos testigos de los dolores del parto de una nueva cultura y civilización. Lo viejo e indeseable debe eliminarse, y de estas cosas indeseables, los primeros que deben desaparecer son el odio y el espíritu de separatividad.

 

El principal objetivo de nuestro conjunto trabajo sigue siendo la integración grupal, y el establecimiento de esa intercomunicación entre los miembros del grupo, que dará por resultado el necesario intercambio y comunicación telepáticos; esto establecerá finalmente la dorada red de luz que servirá para crear un poderoso punto focal que será el agente de la revitalización espiritual del cuerpo etérico de toda la humanidad. Esta afirmación es esencial e importante. Dicho punto focal ayudará a su vez a revitalizar el cuerpo etérico del planeta, con nuevo poder y renovado impulso.

 

Durante varios años traté de ser vuestro Instructor y Maestro y creo que puedo decir, vuestro amigo. De mi parte se estableció entre nosotros un vínculo muy fuerte de amor y de comprensión, y de parte de ustedes una sinceridad probada y un anhelo definido de colaborar. ¿Cuál es mi actitud hacia ustedes?

 

Como individuos podrán ser de poca importancia; como unidades de un grupo que preparo y entreno para un definido servicio en vidas futuras, más que en la presente, son de suficiente importancia para justificar mi interés. Un grupo no es más fuerte que su eslabón más débil, y el grupo sufre esotéricamente y como un todo, disminuyendo definidamente su poder cuando un miembro no está a la altura de la oportunidad o cae en los espejismos de la personalidad. Esto como han visto ha sucedido. Trato de ayudarlos individualmente, pero sólo tengo en cuenta la integración, la influencia, la comprensión y el amor grupales, además de la fuerza con que cada uno puede contribuir al todo.

Por lo tanto apelo a ustedes, como grupo, a que intensifiquen su amor, propósito y servicio grupales, de modo que la integración interna subjetiva vaya a la par. Tres cosas quisiera decirles como grupo:

 

Ante todo, que la fuerza o la debilidad de este grupo de discípulos depende de que los individuos que lo componen no sólo estén vinculados como almas, sino que también exista un sólido vínculo personal (con todas las debilidades que ello implica) más un profundo, aunque incomprendido, afecto entre cada uno y todos ustedes, a pesar de no conocerse personalmente. La fuerza de esta situación reside en que esta amistad es el resultado inconsciente de muchas vidas de estrecha asociación en el trabajo y también en las relaciones personales y vínculos familiares del pasado. La debilidad estriba en que tal situación puede tender a hacer personales las reacciones del grupo. Este grupo de discípulos es, intrínsecamente, una entidad en los tres niveles de los tres mundos -físico, emocional y mental-, existiendo además el vínculo egoico.

 

Deseo además grabar en ustedes un segundo punto, pues es de oportuna aplicación, dadas las tensas condiciones que  prevalecen en la actualidad.

En la tirantez y tensión del trabajo grupal, cada uno debe tener en cuenta, como estímulo, gozo e incentivo, que se encuentran en este grupo particular de discípulos para recibir entrenamiento preparatorio para la iniciación. Estoy iniciando un experimento en la iniciación grupal. Constituye una nueva empresa que inicia la Jerarquía, pero está de acuerdo al desarrollo evolutivo. En épocas futuras hombres y mujeres traspondrán juntos el Portal de la Iniciación en vez de solos y separados como hasta ahora. En consecuencia, el progreso del grupo es avanzar o retraerse, según el esfuerzo de sus miembros. Las dificultades de un miembro se pueden intensificar debido al unido estímulo grupal, como también su fuerza y efectividad pueden aumentar gracias a la fuerza, el poder y la comprensión del grupo. La responsabilidad unida del grupo es muy grande; pero también muy real y extraordinaria la oportunidad de progresar rápidamente. Cuando juntos traspongan el Portal y yo los presente a Quienes tienen la tarea de guiarlos en el siguiente paso, se intensificará en tal forma su poder de amar, intuir y servir, que la vida nunca será la misma. Entonces captarán con seguridad lo que ahora perciben vagamente y se darán plena cuenta de la maravilla del amor, de la intuición y del servicio grupales; experimentarán así en conjunto la iluminación, la respuesta compartida y el esfuerzo unido. Comprenderán también que puede existir espiritualmente una línea excluyente, que indique quiénes pueden entrar en la etapa preparatoria para la iniciación grupal y quiénes deben llegar solos a tan gran acontecimiento. Éstos últimos pertenecen predominantemente a la era pisceana y reciben la iniciación como entidades separadas; ustedes la recibirán grupalmente.

 

Ninguno de los que nos dedicamos a preparar aspirantes para la iniciación, podemos predecir ese momento; esto debe determinarlo individualmente cada aspirante. Por lo tanto cada uno debe procurar que su grupo no quede detenido por su incapacidad de ver, por sus espejismos personales, sus problemas individuales y su lenta reacción hacia la verdad conocida.

 

La tercera cosa es que cualquiera sea su etapa en el sendero, trataré ahora, como en el pasado, de ayudarlos. Hablaré de la verdad tal como la veo desde mi particular punto de ventaja. Trataré de arrojar luz sobre ciertas cosas que no ven y les indicaré sus debilidades, si puedo llamar la sincera atención de ustedes. Las debilidades existen. No son aún iniciados y poseen defectos, limitaciones, puntos obscuros y mucha inercia, a la vez que satisfacción propia. La tendencia a la autodefensa es muy fuerte en ustedes, y esto produce una falta de disposición a reconocer los defectos o a admitir hipotéticamente la posibilidad de que existan. En otros prevalece la tendencia al autodesprecio, lo cual pone excesivo énfasis sobre la personalidad, y pensar constantemente en ella va en detrimento del verdadero progreso. Estas tendencias tan comunes son peligrosas para el iniciado en cierne. Les advierto que estén pendientes de lo que indican estas condiciones y dispuestos a escuchar y admitir la posibilidad de fracasar en el primer caso, y a olvidarse de sí mismos en el segundo. Encárense a sí mismos y a la vida, y sin temor vean las cosas tal cual son. No lo hagan porque les sugiero tal o cual situación, sino porque están dispuestos a enfrentar los hechos y preparados para descubrir cosas inesperadas en ustedes. Una de las primeras lecciones que el discípulo debe aprender es que, donde cree ser más fuerte y encontrar mayor satisfacción, con frecuencia es el punto de mayor peligro y debilidad. Las condiciones astrales se ven muchas veces invertidas, de allí el espejismo que frecuentemente domina al discípulo.

 

A este respecto, hermanos míos, les confiaré algo personal y muy común en la vida del discípulo, que puede servirles de lección y advertencia. Varias vidas atrás, mi Maestro percibió en mí una debilidad de la cual no me había dado cuenta, siendo en realidad algo que consideraba como fuerza y la atribuía como una virtud. Entonces era joven, ansioso de ayudar a mi Maestro y a la humanidad, pero en último análisis, muy consciente de mí mismo como aspirante, y muy satisfecho también de mí mismo, disimulaba esta satisfacción con reiterada humildad. El Maestro volcaba sobre mí Su fuerza y energía, estimulándome en tal forma que lo que creía una virtud y lo que negaba y repudiaba como un vicio, me perjudicó. Simbólicamente me derrumbé por el mismo peso de mi debilidad. Quizás se pregunten ¿cuál era esa debilidad? Mi amor al Maestro me perjudicó. Después de mi fracaso me indicó que el amor que sentía por Él, se basaba en realidad en el profundo orgullo y satisfacción que sentía por mí como aspirante y discípulo. Esto lo negué rotundamente y me apenaba que no me comprendiera. Con el tiempo, a través de una vida de fracasos y la profundidad de mi egotismo, comprobé que el Maestro estaba en lo cierto. Aprendí la lección gracias al fracaso, pero perdí mucho tiempo desde el punto de vista del servicio útil. Descubrí que en realidad me estaba sirviendo a mí mismo y no a la humanidad. Trato de evitarles que cometan errores similares, porque el tiempo es un gran factor en el servicio.

 

 

Para el conjunto de la humanidad, el tiempo no tiene gran importancia; pero para los servidores de la raza sí, y mucho. Por lo tanto, no pierdan indebido tiempo en el análisis, desprecio y defensa propias. Sigan adelante con discernimiento, en lo que concierne al desenvolvimiento, y con amor y comprensión en lo que se refiere al grupo. En lo que a mí, vuestro Instructor, respecta, pongan la atención debida a mis palabras y procuren colaborar conmigo. Así tendré algún día la alegría de darles la bienvenida en el "Lugar Secreto", donde todos los verdaderos servidores e iniciados se reunirán y unirán oportunamente.

 

A ustedes, mis discípulos, les he revelado mi verdadero nombre. Dos de las razones que he tenido para renunciar al anonimato son: una, la necesidad de eliminar toda conjetura por parte de algunos de ustedes, respecto a mi identidad, y también de impulsar a algunos a un renovado y consagrado esfuerzo. La otra, quisiera que reconocieran el hecho de que son discípulos aceptados, con toda la responsabilidad y oportunidad que tal condición lógicamente implica. Otro factor decisivo en lo que a mí respecta, es poner a prueba la capacidad de ustedes para guardar silencio hasta que sea necesario. El silencio es uno de los principales requisitos para la iniciación, algo que todo discípulo tiene forzosamente que aprender. Por lo tanto es necesario pasar la prueba. Muchos de ustedes están convencidos internamente de mi identidad; pero no lo han dicho a nadie, excepto a A.A.B., que no lo ha corroborado ni comentado. Si no se les puede confiar que guarden silencio y mantengan una actitud desligada e independiente, significa que no están preparados para lo que tengo que impartirles, y cuanto antes lo sepamos, mejor. Si son incapaces de guardar silencio, aunque sea entre ustedes, entonces no son dignos de confianza, lo cual me resisto a creer. Si cuando han descubierto quien soy, ponen en duda la sabiduría de mi decisión de revelar quien soy y sostienen que debería haber ocultado mi identidad, eso también será muy revelador y me servirá de guía en todo futuro acercamiento a ustedes. Si el saber quien soy los conduce por el peligroso camino del devoto, les hará mucho bien descubrir tal tendencia en ustedes; si en lo sucesivo hacen resaltar excesivamente la importancia de mis palabras y caen en el peligroso hábito de aceptar la autoridad, esta debilidad quedará al descubierto para mí, para ustedes y para sus hermanos de grupo. Todos nos beneficiaremos con ello. Ustedes habrán descubierto una debilidad innata que surgió al descubrirse mi identidad; si ese conocimiento los abruma, entonces deben aprender a cargar con la responsabilidad, o de nada servirán como servidores del mundo. El hecho de que soy un Maestro no altera las cosas. Soy aún vuestro Instructor Tibetano, el mismo que les ha enseñado durante muchos años. Sigo siendo el mismo individuo y sin cambio alguno. Cualquier reacción de su parte será de la personalidad y, en consecuencia, tendrán que reconocerla como tal, ocuparse de ella y finalmente subyugarla.

Marchemos juntos mis hermanos y discípulos, por el camino del servicio; entremos juntos en la Luz y también juntos hollemos el camino hacia la paz mundial y no hacia la iluminación personal -la iluminación es inevitable, aunque incidental. (5/82-87)

 

Comentarios  

0 #1 Cornelius 18-05-2018 23:43
¡Genial! A pesar de tener muchas palabras lo he leído de un tirón y he bajado a la zona
de comentarios directamente para agradecerte esta entrada, impresionante !
Saludos

Here is my webpage - Doyle: http://www.mundosalud.org/2016/06/dormir-mal-y-el-riesgo-que-conlleva.html
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