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CUALIDADES BASICAS QUE LOS MAESTROS BUSCAN EN SUS DISCÍPULOS

Ya señalé las cualidades básicas que buscamos: sensibilidad, impersonalidad, capacidad síquica y polarización mental. Me ocuparé brevemente de ampliarlas y de presentar (para su comprensivo interés y posible colaboración) los planes para la futura actividad grupal. Estos planes se pueden materializar si se hacen los reajustes necesarios y se someten a disciplina y entrenamiento, lo cual permitirá acrecentar la utilidad.

 

He manifestado que el primer requisito es sensibilidad. ¿Qué significa exactamente esto? No significa que ustedes son "almas sensibles" -esta acepción generalmente significa que son susceptibles, autocentrados y están siempre a la defensiva. Me refiero más bien a la capacidad que les permita expandir su conciencia hasta abarcar círculos cada vez más amplios de contacto; me refiero a la habilidad de mantenerse despiertos, alertas, agudos, para reconocer las relaciones y reaccionar rápidamente a la necesidad; estar atentos a la vida, mental, emocional y físicamente; desarrollar con rapidez el poder de observar simultáneamente en los tres planos de los tres mundos. No me interesan las relaciones personales cuando conciernen a la errónea susceptibilidad de su personalidad hacia la depresión, auto conmiseración, defensa, ni a la llamada susceptibilidad a los desaires, a la incomprensión, al desagrado por las condiciones ambientales, al orgullo herido y cosas por el estilo. Todas causan confusión y abren las compuertas de la propia conmiseración. No necesitan que yo me ocupe de ellas, porque son conscientes de las mismas y pueden manejarlas si desean. Tales defectos interesan sólo en la medida que afectan a la vida del grupo; deben manejarlos con cuidado, percibir el peligro desde lejos y tratar de evitarlo. La sensibilidad que deseo ver desarrollada es esa viveza para el contacto con el alma, la impresionabilidad a la "voz del Instructor", la vivencia al impacto de las nuevas ideas y a la delicada respuesta intuitiva. Tales son las características del verdadero discípulo. Lo que se debe cultivar es la sensibilidad espiritual, y esto será posible cuando aprendan a trabajar por medio de los centros que están arriba del diafragma y a trasmutar la actividad del plexo solar (que tanto predomina en el hombre común) convirtiéndola en actividad del corazón y en servicio a sus semejantes.

PRÓLOGO AL NUEVO DISCIPULADO

Este libro en muchos sentidos, es único. Que yo sepa, nada parecido se ha publicado hasta ahora. Contiene dos series de charlas que dio a algunos miembros de su grupo interno, uno de los Maestros de Sabiduría, y también una serie de instrucciones personales impartidas a un grupo de sus discípulos por ese Maes­tro. A muchos de estos miembros yo no los conocía; a algunos les conocí después, y a otros, nunca. A varios de ellos llegué a conocer­les muy bien, y pude comprender por qué habían sido elegidos y supe que su dedicación a la vida del espíritu y su amor a la huma­nidad mereció su elección. Consideré que la elección de uno o dos de ellos no fue muy acertada; pero más tarde cambié mi punto de vista y reconocí que una mente más sabia que la mía era respon­sable de haberlos incluido en el Ashrama. Además aprendí que antiguas relaciones, establecidas en otras vidas, eran factores con­dicionantes, y que otros habían adquirido el derecho de ser inclui­dos, aunque sus realizaciones espirituales parecían inadecuadas para el observador.

 

Gran parte de la enseñanza dada es nueva en su forma, y otra lo es de hecho. Pero hay algo que surge con claridad, y es que las antiguas reglas a las que fueron sometidos los discípulos en el trascurso de los siglos, son aún válidas, pero susceptibles de nuevas y con frecuencia, distintas interpretaciones. El entrenamiento que se dará en la próxima nueva era, estará de acuerdo con el desarrollo más avanzado de la época. Siglo tras siglo el progreso evolutivo presenta una constante madurez y un continuo desarrollo de la mente humana, sobre la cual el Maestro puede trabajar. En consecuencia, las normas del discipulado son cada vez más elevadas. Esto exige en sí, un nuevo acercamiento, una más amplia presentación de la verdad y una mayor libertad de acción del discípulo.

A ustedes, mis discípulos, les he revelado mi verdadero nombre

La Jerarquía se halla profundamente preocupada por los acontecimientos mundiales. Cuando termine la guerra, nuestro trabajo debe continuar a cualquier precio y ante cualquier obstáculo imaginable. El nuevo grupo de servidores del mundo debe mantener su integridad y trabajar con firmeza y sin desmayos. La firmeza de quienes conocen el Plan de Dios ayudará a la humanidad y contribuirá a los esfuerzos de la Jerarquía, porque no odian a nadie y trabajan en bien de la unidad -tanto subjetiva como eventualmente objetiva.

Sería conveniente que los seres humanos se dieran cuenta de que la humanidad es libre. Ni la Jerarquía misma sabe qué fuerzas -las del bien o las del mal- prevalecerán finalmente, pues aunque triunfen las fuerzas del bien en lo que a la guerra concierne, ¿triunfarán en lo que respecta a la paz? El bien debe finalmente triunfar, pero la Jerarquía no sabe qué le deparará a la humanidad el futuro inmediato, porque el hombre determina su propio destino. La Ley de Causa y Efecto no puede ser neutralizada, y en los casos que lo fue, se necesitó la intervención de mayores Fuerzas que las disponibles hoy en nuestro planeta. Pero estas Fuerzas mayores pueden intervenir, si los aspirantes y discípulos hacen llegar sus voces en forma penetrante...

Quisiera, ante todo que fueran mas Valientes

Noviembre de 1944

A mi grupo de discípulos afiliados:

 

Ha pasado más de un año desde que recibieron la última serie de instrucciones -un año de trascendentales acontecimientos en la Tierra y de significativos cambios en la relación jerárquica con la humanidad. Como resultado de la guerra se ha alcanzado ya una armonía más íntima y una evidente confianza espiritual entre los discípulos consagrados -que fueron fieles y cumplieron lealmente su cometido- y Quienes tratamos de utilizarlos para ayudar en la tarea de mejorar el mundo; en los aspirantes de todas partes hay también un reconocimiento más definido de los emergentes valores espirituales y una mayor disposición a superar todo lo que impide prestar servicio; los planes de Cristo para liberar a la humanidad están más afianzados, pues se mantuvieron en suspenso hasta el momento en que sea más categórica y clara la tendencia de la aspiración humana; ya despunta en el horizonte la nueva era, con sus posibilidades latentes, despojada de los velos del espejismo y de los ansiosos deseos que la oscurecieron durante diez años.

 

Hoy podemos ver con claridad los efectos espirituales significativos de la guerra y empezar a considerar (antes de lo que se pensaba) los problemas que -como potenciales servidores de la raza y discípulos consagrados- ahora puedan encarar. Sólo desearía que para los fines actuales e inmediatos, fueran más jóvenes y que se hubieran beneficiado en forma más definida con la enseñanza que traté de darles en estos últimos años. Quisiera, ante todo, que fueran más valientes. ¿Les sorprende hermanos míos esa palabra? Al considerar el año trascurrido no pongo en duda su devoción y constancia; tengo confianza en la profundidad de su aspiración y voluntad al bien, y sé que nada los apartará por mucho tiempo de la meta fijada.

 

Sin embargo, dudo de vuestra valentía.

Enfrentar al Morador en el Umbral en la propia vida del Discípulo

Diciembre de 1941

Hermanos míos:

 

Iniciaré esta instrucción dando una sencilla explicación respecto a la tarea que están emprendiendo los discípulos de los Maestros en todo el mundo y que también ustedes deberían conscientemente considerar. La tarea consiste en enfrentar al Morador en el Umbral en la propia vida y también en la del grupo y luego - desde ese punto de fortaleza- enfrentar ese morador en bien de la humanidad y así ayudarla a vencer ese antiguo mal. Realizarlo presupone una crisis en la vida de ustedes y de la humanidad. La solución de las crisis es característica del discípulo y cada crisis que enfrenta y maneja correctamente, le proporciona (cuando esotéricamente ha quedado "bajo los pies") el lugar desde el cual obtendrá una más amplia visión, afluirá un nuevo conocimiento y emanará la luz trasmutadora del Ángel de la Presencia, y de esta manera se producirán resultados.

Cada uno de ustedes ha atravesado un ciclo de verdadera dificultad y tensión, lo cual atañe a todos los discípulos. Los últimos dieciocho meses han sido de precipitación, de iniciación, de un proceso químico interno y de perturbación, y probablemente de una conducta externa que quizás haya preocupado al observador interno.

Es esencial que los discípulos sean contemplativos en sentido ocultista y no místico

Segundo, es esencial que los discípulos de un ashrama sean contemplativos, pero en sentido ocultista, no místico. En el trabajo de meditación, que están realizando o realizarán en el futuro, el objetivo debería ser alcanzar lo más rápidamente posible el punto más elevado del proceso de la meditación, pasando con rapidez por las etapas de concentración, alineamiento y meditación, hasta lle­gar a la contemplación. Una vez alcanzado este elevado punto, procuren mantenerlo, y de esa manera aprenderán a actuar como almas en su propio mundo, contemplando el mundo de las ener­gías, en el que todos los iniciados trabajan y donde algún día, en esta o en otra vida, cada uno de ustedes tendrá cabida. Este estado (si así puedo llamarlo) deben alcanzarlo con cuidado, observarlo con exactitud, cuando se logra de alguna manera mantener un re­gistro preciso de las impresiones. Por lo tanto, deberán constituir un grupo de contemplativos activos. Los resultados serán mas fáciles si reflexionan y luchan por alcanzar la primera condición de su existencia grupal, la unidad grupal.

 

Tercero, esta unidad grupal, que tendrá sus raíces en la meditación grupal unida o en la vida contemplativa (donde el alma sabe que es una con todas las almas), debe demostrarse en alguna actividad grupal que deberá manifestarse inmediatamente en el grupo, y más tarde -cuando la unificación sea más completa- en todo el mundo. Así se exteriorizarán en la Tierra los ashra­mas de los Maestros, y la Jerarquía actuará abiertamente en el plano físico, y no tras de la escena como hasta ahora. Entonces se restaurarán los Misterios. (5/26)

 

Los que se preparan para la Iniciación deben inevitablemente trabajar solos

Setiembre de 1943

Hermanos míos:

 

El Nuevo Grupo Simiente tiene ya varios años de vida. Durante ese tiempo me he puesto en comunicación con ustedes sólo anualmente. Los que se preparan para la iniciación deben inevitablemente trabajar solos. Recuérdenlo. Como saben, hay tres fuentes de inspiración que indican al discípulo -que lucha en el plano físico- su meta:

 

  1. Su propia alma........................... por el contacto directo, como resultado del alineamiento.
  2. El Maestro................................... por la impresión, como resultado  de la sensibilidad.
  3. El grupo ashrámico....................... por el servicio prestado, como resultado de la interacción.

 

Posteriormente, a medida que progresa el discípulo-iniciado y construye el antakarana, la energía de la Vida una que emana de la Mónada, despierta el cuarto tipo de inspiración. A estas fuentes espirituales de inspiración debe agregarse otras menores, la impresión mental telepáticamente registrada, proveniente de la multitud de pensadores y mentes que actúan como individuos y miembros de un grupo. Tenemos también la inspiración emocional a la cual -en su aspecto más conocido- denominamos aspiración.

No escribo fundametalmente para los actuales Discípulos sino para los futuros

No escribo fundamentalmen­te para ustedes, sino para sentar las bases del trabajo grupal que deberá realizarse en el mundo en los años venideros. Lo que expondré debe ser leído detenidamente, porque la palabra escrita quizá contiene varios significados que pueden ser presentidos de acuerdo a la intuición -despierta o no- del aspirante.

Yo, vuestro Hermano Tibetano, parto de la suposición de que cada uno de mis discípulos pondrá de su parte, por lo menos, algo esencial y básico, es decir, un ansia perseverante que nada de­tendrá. Cada uno inicia su trabajo con ciertas características fun­damentales: cada uno comienza esta definida empresa de entrenamiento para la iniciación con ciertos defectos, que actúan como impedimentos y obstáculos; cada uno ha sido reconocido por su luz y sus potencialidades, con las cuales forzosamente debe hacer todo lo que puede. Por lo tanto, observarán el difícil problema que enfrentan Quienes guían la evolución del mundo y buscan a aquellos que pueden ayudarles en Su trabajo.

Les impartiré enseñanza. Si se benefician o no con ella es asun­to de ustedes, algo que los discípulos de la nueva era deben apren­der. No existe tal cosa como la obediencia oculta que enseñan generalmente las actuales escuelas de ocultismo.

Que intentan hacer los Maestros con los Grupos de Discípulos

Quiénes trabajamos en el aspecto interno ¿qué intentamos hacer con estos grupos? ¿Cuál es el principal objetivo? Los grupos no se formaron para entrenar individuos. Cada grupo se ha formado como grupo simiente para un fin definido y específico. Se organizaron para proporcionar en el mundo canales de distribución de ciertos y peculiares tipos de fuerza que vendrán a la manifestación en forma específica. La Jerarquía manipuló siempre la energía y la distribuyó en el mundo de los hombres. Me refiero a las energías utilizadas en relación con el despertar de la conciencia humana, a la integración del mundo de las almas con el mundo de los hombres, y también a esas actividades por las cuales el reino humano puede convertirse en una gran estación de luz y en una usina de fuerza espiritual, para su distribución entre los otros reinos de la naturaleza.

Tal declaración es de importancia vital, pues expresa nuestros objetivos inmediatos y la naturaleza del campo de servicio en el que como grupo, no como individuos, pueden ustedes actuar. Hemos manipulado esta energía durante siglos, pero el hombre sólo ha sentido inconscientemente sus efectos. Hablando en forma simbólica, hemos irradiado la luz y distribuido el agua de la vida en forma amplia y general, y raras veces ha aparecido un individuo aislado que responda activa y conscientemente y se convierta en un diminuto foco de luz y energía espiritual. Creemos que ahora es posible enfocar la luz y el conocimiento en forma más definida y formar grupos en la tierra -compuestos de esos individuos aislados que responden- a fin de que pueda difundirse por el mundo más luz y conocimiento. Se decidió hacerlo de dos maneras, mediante:

Que impide al discípulo, establecer un contacto directo con el Maestro ?

Les pido que dediquen cada día dos breves períodos a la meditación precisa y definida. Un período (el más importante) deben dedicarlo a la meditación grupal general, y el otro a esa meditación que creo les permitirá actuar como personalidad integrada, fusionada y mezclada en la conciencia, con el alma. Esto llevará a todo el grupo a la correcta actuación, porque las unidades individuales del grupo están alineadas y correctamente adaptadas.

 

En consecuencia ¿por qué es necesario que el discípulo intensifique el vínculo interno con su instructor? Es necesario porque si la mente del estudiante está realmente armonizada con el instructor, entonces el estudiante puede trasformarse en fuente de inspiración para sus condiscípulos, no porque el instructor sea su Maestro ni porque el discípulo esté sujeto a la imposición del Maestro, ni por algún privilegio especial, sino porque cuando el estudiante piensa con claridad sobre el tema elegido (observen la palabra "elegido") entonces él también puede enseñar. Un Maestro considera a cada miembro de Su grupo desde el ángulo de su utilidad en el servicio que presta en forma grupal y general. La contribución individual puede diferir; quizás uno de los discípulos ha alcanzado mucha claridad mental y una actitud impersonal, que serán de utilidad para el grupo, y entonces el Maestro tratará de darle mayor entrenamiento en ambas líneas de desarrollo.

Ultimo esfuerzo del Maestro en ayudar al desarrollo espiritual de los Discípulos

 

Agosto de 1942

Hermanos míos:

 

Hoy les recordaré brevemente tres cosas mencionadas en mi anterior instrucción:

 1. Que éste es mi último esfuerzo para llevar a cada uno, en esta encarnación, a la etapa de desarrollo espiritual posible, si tal era el deseo de ustedes. El éxito o el fracaso en cumplir con los requisitos es una cuestión personal. Cada uno puede estar activo o no, como mejor le parezca, pero les recordaré que cuanto hagan, sea constructivo o adverso, afectará a su grupo.

 

2. Que existen procesos externos activos que son efectos de acontecimientos internos en sus propias almas, en el Ashrama y en la Jerarquía. Mi tarea consiste en ayudarlos a fusionar los acontecimientos internos y externos, a fin de dar una expresión real de los hechos, tal como son en sus propias vidas, en el Ashrama y en la Jerarquía. La tarea de ustedes consiste en desarrollar la sensibilidad en estos tres tipos de acontecimientos espirituales.

 

3. Que el grupo es el factor importante y, como dije, la vida individual del discípulo disminuye y acrecienta su percepción y sensibilidad grupales. Recuerden esto a medida que aprenden la difícil lección de la impersonalidad -impersonalidad demostrada por mí, por A.A.B. y (algo tan difícil de aprender) por sus propias almas. Impersonalidad que por sí solos deben desarrollar y aplicar, cuando demuestren suficiente amor. El amor es la base de la impersonalidad.

Como la Jerarquía actuará en el plano físico y no tras la escena

Cabe ahora preguntar: ¿Cómo puede lograrse esto en forma práctica en un grupo de discípulos que ansían sinceramente colaborar y ayudar en este trabajo? Trataré de darles una respuesta clara.

 

Se han comprometido voluntariamente a trabajar juntos cuando les ofrecí la oportunidad. Aspiran a la solidaridad grupal, basados en que son almas. Esto, con el tiempo, deberá manifestarse subjetiva y esencialmente en forma de intercomunicación telepática grupal, como comprensión también grupal de los problemas y dificultades de cada uno, y como oportunidad grupal para ayudarse mutuamente. Esta ayuda no puede ni debe venir en virtud del esfuerzo o del contacto personal, tampoco por el planteamiento de problemas relacionados con las circunstancias y el carácter, ni por consejos o sugerencias En el grupo de un Maestro no se consideran las personalidades, en lo que a cada uno respecta. Al mismo tiempo cada uno debería aprender a fortalecerse y ayudarse mutuamente, evitando toda intromisión de la personalidad. Cada uno debe aprender a transmitir a un condiscípulo la cualidad del rayo de su propia alma, estimulándole a fin de acrecentar su valentía, adquirir una pureza de móviles más sutil y un amor más profundo, evitando vitalizar las características de su personalidad; también debe pensar que él y los demás son almas y no seres humanos limitados.

GRUPOS DE DISCÍPULOS DE LA NUEVA ERA

A medida que estos grupos de discípulos entran en actividad en el mundo y se establece firmemente su integración interna y realización grupal, vendrá a la existencia el germen de las características que dignificarán a los grupos de la nueva era. No olviden que el trabajo grupal que se intenta realizar es, en realidad, precursor; por lo tanto, presenta todas las dificultades que este tipo de trabajo ofrece inevitable y necesariamente. Con ello se adquiere fortaleza para progresar. A medida que aumente el número de estos grupos y se vaya obteniendo el personal necesario, surgirá lentamente la estructura del trabajo futuro. Cómo será esta estructura una vez erigida, sólo lo sabe la inspirada visión de los arquitectos; pero los cimientos deben asentarse sólida y profundamente y la estructura debe ser exacta y estar correctamente ajustada. Estos dos requisitos son lo único que verán materializarse en esta vida

 

No obstante ello ¿se han dado cuenta hermanos míos, del progreso esotérico mundial que pudieron presenciar en el actual ciclo de vida? ¿Han vislumbrado la magnitud del empuje dado por los Maestros y han reconocido Sus planes, los cuales van tomando forma ante sus ojos? ¿Han captado la parte esencial de lo que ha hecho la Gran Logia Blanca durante los últimos veinticinco años, y la amplitud del trabajo en el cual han participado los discípulos y aspirantes de todas partes? Deseo extenderme brevemente sobre esto, para que la imagen sea más clara ante sus ojos, y puedan colaborar más inteligentemente, pues sobre todo es trabajo grupal.

Proceso misterioso en el pensamiento del Logos Planetario

Enero de 1946

A mi grupo de discípulos afiliados:

La finalidad de la lucha que ahora se libra es llegar a un punto de estabilidad en el pensamiento y comprensión humanos, de lo cual podrá surgir una paz real y fidedigna. En el plano emocional aún no hay paz; en el plano mental se está produciendo una profunda brecha y se evidencia ya la significación oculta de determinadas palabras pronunciadas por el Cristo en Palestina. Las pronunció como nota clave para un específico acontecimiento subjetivo que está teniendo lugar actualmente. Dijo: "El que no está conmigo está contra de mí", lo cual se refiere a los efectos posteriores del conflicto entre las Fuerzas de la Luz y las del Mal. Grandes decisiones deberán tomarse en todo el mundo si se quiere que la humanidad vaya hacia una nueva era de colaboración y de rectas relaciones humanas, o los grupos materialistas reafirmen su control y logren ganar la partida. Esta gran brecha está en proceso de eliminarse.

Cuando un neófito solicita entrenamiento de un Maestro

Cuando un neófito solicita de un Maestro el entrenamiento necesario, previo a la iniciación, ¿cuál creen que es el problema del Maestro? Parto de la suposición de que el Maestro conoce bien a Su discípulo, que está convencido de su sinceridad y que su solicitud es correcta. Supongo también que ustedes comprenden que la llamada "solicitud" es la cualidad de la vida vivida, el servicio prestado y la presencia de una mente iluminada por cierta medida de contacto con el alma.

 

El problema del Maestro consiste, primero, en enseñar a Su discípulo a estabilizar la relación entre alma y cuerpo, para que pueda establecer, a voluntad, el contacto entre ambos; el cuerpo astral no representa ningún obstáculo como tal, y mediante el contacto con el alma puede relacionarse fácilmente con los propósitos y los recursos de la Jerarquía. Segundo, indica también la naturaleza de la energía y su inteligente empleo, por medio de una personalidad integrada.

La aplicación práctica de las antiguas reglas es responsabilidad personal

No tengo la intención de seguir reiterando los consejos para hollar el sendero del discipulado. Son hombres y mujeres adultos y conocen el camino. La aplicación práctica de las antiguas reglas es responsabilidad personal. Lo que hagan es cuestión de ustedes; han llegado a la madurez y deben estar preparados para dar el siguiente paso. Lo darán cuando hayan trasmutado el conocimiento y la teoría, en sabiduría, en práctica y expresión.

 

Sólo con espíritu de verdadero desapego realiza el discípulo su mejor trabajo; se da cuenta que en virtud de tal desapego se convierte (por el resto de su vida) simplemente en un trabajador -en el gran ejército de trabajadores jerárquicos- sin inclinación, objetivo o deseo personales. Para él no existe nada más que trabajo continuo y constante asociación con otras personas. Puede ser una persona que se aísla por naturaleza y ansía profundamente la soledad, esto no importa. Es el precio que debe pagar por la oportunidad de satisfacer la necesidad del momento. Hoy tiene lugar el empuje más arduo y organizado de la Jerarquía, y su objetivo consiste en contrarrestar la tendencia de la raza a cristalizarse en la separatividad; la separatividad es actualmente la línea de menor resistencia para los pueblos y las naciones. De allí la formación de estos grupos activos de discípulos que expresan trabajo, cohesión y no separatividad grupales.

Los Maestros tienen tres grados de trabajadores

A medida que enfrentan esta oportunidad en un mundo que atraviesa una grave crisis, diré a todos mis hermanos y discípulos activos que es necesario tengan presentes tres cosas, si quieren trabajar con eficiencia y en la forma deseada:

 

Primero: Los discípulos deben saber que los Maestros tienen tres grupos

 

de trabajadores. Los que llevan a cabo una difícil tarea en el mundo externo, materializando las formas por las cuales la Jerarquía puede expresar Sus intenciones y establecer los contactos humanos. De estos discípulos hay muchos y hacen este trabajo por propia y libre elección, porque comprendieron la necesidad inmediata y futura de la humanidad y se comprometieron a servir. Luego tenemos a quienes actúan como vínculos entre los Hermanos Mayores de la raza, los Maestros de Sabiduría, que encarnan el Plan divino, y los trabajadores ya mencionados. No digo que actúen como eslabones entre el discípulo y su Maestro, porque en esta relación directa nadie puede intervenir, particularmente en las etapas más avanzadas. Sin embargo, este segundo grupo de discípulos activos trabaja como intermediario en la manifestación del Plan en el mundo, y está preparado para ir a cualquier parte cuando sea necesario, ayudando con su sabiduría y experiencia, e implementando la capacidad de los trabajadores locales e intercambiando ideas. Ya se han enviado algunos expresamente para acelerar el trabajo y aumentar la atracción magnética de esos centros a través de los cuales puede afluir la fuerza espiritual de la nueva era.

El hecho del Alma en la Nueva Religión Mundial

"Sólo una cosa es importante: establecer contacto con el alma, alcanzar la unión (consciente e inteligente) con el Uno. Esta unión puede efectuarse en la conciencia del plano físico y manifestarse como sentimiento de paz y gozo. Pero debe manifestarse en creciente capacidad para servir a la raza y servirla más eficazmente. Los sentimientos del discípulo son de poca importancia, lo que vale es su comprensión y utilidad como canal para la fuerza espiritual. Se debe considerar que en el sendero no cuentan las virtudes ni los vicios (excepto en la medida que evadimos los pares de opuestos). Lo único que cuenta es lo que nos impele a seguir adelante en ese sendero que "brilla cada vez más hasta que el día sea con nosotros"". (La Luz del Alma, p. 267)

 "Los dieciocho capítulos del Gita describen el alma, Krishna, el segundo aspecto, en su verdadera naturaleza como Dios en manifestación, culminando en ese maravilloso capítulo donde El se revela a Arjuna, el aspirante, como el alma de todas las cosas y el punto de gloria oculto tras... toda forma.

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