• 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13

Estas grandes diferencias entre los tipos de discípulos activos producen la interrelación entre los ashramas externos e internos

Quisiera recordarles nuevamente que estas tres etapas se relacionan con el trabajo en el ashrama y con la vida y la vitalidad del grupo interno. Este grupo está compuesto, como saben, de antiguos y experimentados discípulos e iniciados, también de neófitos en diferentes etapas de desarrollo y de discípulos que pasan por las numerosas y diversas etapas del sendero. Estas grandes diferencias entre los tipos de discípulos activos producen la interrelación entre los ashramas externos e internos, entre el grupo objetivo en el plano externo y el grupo interno mayor. Esto conduce a la pregunta que puede surgir en forma normal en las mentes de quienes trabajan en el grupo externo y están relacionados superficialmente con el grupo interno: El nivel de conciencia del ashrama externo ¿está determinado por los miembros de ese grupo o por su relación con todo el ashrama, del cual constituye una parte relativamente pequeña? Cuando un miembro del ashrama formula tal pregunta, indica una definida preocupación por el personal del grupo y no por el grupo como un aspecto del ashrama de algún Maestro. Los discípulos deben recordar que un ashrama no está restringido a unos pocos que pueden conocerse mutuamente y reunirse como miembros de un ashrama. Un ashrama es un grupo internacional, compuesto de almas encarnadas y desencarnadas; es una síntesis de iniciados de diversos grados y de discípulos aceptados. Los Maestros no consideran iniciados a quienes recibieron la primera iniciación. Sobre este punto debe insistirse.

 

A los discípulos que recibieron la segunda iniciación se los considera "iniciados en probación", y sólo cuando pasaron la tercera iniciación son verdaderos iniciados desde el punto de vista de la Jerarquía. A la primera iniciación se la denomina a veces iniciación lemuriana", a la segunda, "iniciación atlante", pero a la tercera iniciación -la de nuestra raza aria- la Jerarquía la considera técnicamente la primera iniciación. Quisiera que reflexionaran sobre este nuevo punto de vista. De allí que el término Discípulo Aceptado abarque las etapas de la primera y segunda iniciaciones; cuando un discípulo ha recibido la tercera iniciación ya no es técnicamente un discípulo aceptado, aunque permanece en el grupo de un Maestro hasta recibir la cuarta iniciación. Hago notar estos tecnicismos a fin de que haya claridad y proporción en sus reflexiones.

 

Un ashrama, por lo tanto, representa todas las etapas del desenvolvimiento, desde las más avanzadas hasta las del principiante, como ser, el que lee estas instrucciones. Lo más importante para cada discípulo de un ashrama, es poder elevar su conciencia y responder conscientemente a la vibración ashrámica, a fin de no obstaculizar las actividades planeadas del ashrama. Los discípulos iniciados más avanzados ¿deben detenerse, o esperar y disminuir sus actividades, a fin de dar tiempo y oportunidad a los menos avanzados para que estén a la altura de ellos? Por consiguiente, surge la pregunta: ¿Esperan los discípulos avanzados u obstaculizan los menos avanzados?

 

Puedo asegurarles que no se aplica una norma exacta, y quisiera prevenir a los principiantes que no pueden obstaculizar a los miembros avanzados de un

 

ashrama, pero sí expulsarse a sí mismos de la esfera de actividad, aunque no del grupo. Les corresponde esperar a quienes no están entrenados ni preparados, y no los preparados y realmente dedicados.

 

La tarea del Maestro consiste en estimular al mayor número posible de los que pertenecen a Su grupo, a fin de que trabajen firmemente en los niveles de actividad espiritual, donde el fuego de la voluntad de amar anima y predomina. Parte del ashrama se halla aún en las primeras etapas, luchando por comprender los fuegos de la mente, que deben ser primeramente captados y luego aplicada su esencia ígnea, antes de que el fuego de la voluntad de amar pueda afluir a través del discípulo.

 

Debe comprenderse que el trabajo del ashrama sigue su curso y que los discípulos e iniciados (de fervorosos corazones) continúan trabajando sin impedimentos. Esto abarca la reacción individual de los miembros de un ashrama. Pero cuando todo el grupo con vehemente amor vive como almas, entonces el ashrama se convierte en un centro vital o vórtice de fuerza dinámicamente efectivo. Los Maestros que trabajan aplicando el método de formar ashramas, se esfuerzan por lograr, lo más rápidamente posible, esta unidad de amor e intención (voluntad). Sólo el principiante se preocupa de su efecto individual en un ashrama. El discípulo entrenado y liberado se preocupa del esfuerzo que debe realizar y la tarea que debe llevar a cabo. La personalidad de un discípulo individual sufre si sus hermanos de grupo no comprenden ni detienen la fogosidad de sus mentes, pero continúa firmemente con su trabajo, manteniendo incólume su eficacia personal, como unidad servidora. Sabe que algún día todos se liberarán de sí mismos. Mientras tanto trabaja para neutralizar su influencia, y en ese sentido su tarea es más pesada, pero sabe también que están en camino de comprenderlo y que por el momento no pueden evitar ver en él y hasta en su Maestro, los mismos defectos que predominan en ellos, pues, hermano mío, vemos en otros, aunque no exista. Los discípulos deben aprender a diferenciar entre la verdadera percepción analítica y lo que se denomina crítica. Un Maestro no critica a los miembros de Su ashrama. Procura analizar los puntos que pueden obstaculizar la utilidad del servicio que presta el ashrama. Existe una diferencia fundamental entre esta ayuda constructiva y la crítica basada en un sentido de superioridad personal y en el hábito de buscar defectos.

 

Cada Maestro ha llegado a un punto en que ve la visión con claridad,

 

 

siendo esto parte de la recompensa acordada al iniciado. Se identifica con ella y, si es necesario, su rayo de "captación" la matiza y enriquece, interpretándola como Su contribución al todo. Allí reside el secreto del éxito inevitable e inobstaculizable (si tal palabra existe, hermano mío) de la visión, materializada por los esfuerzos combinados de la Jerarquía, condicionada en tiempo y espacio por algún Maestro o grupo de Maestros que trabajan con uno o varios rayos. En los primeros días del presente ciclo de esfuerzo jerárquico 1925-1936, el primer rayo actuaba sobre la humanidad. La actividad de tal rayo culminó cuando Gran Bretaña declaró la guerra en 1939 y la fuerza destructiva de este rayo -mal aplicada y mal dirigida indujo a Alemania a invadir Polonia. En 1932 la influencia del segundo rayo empezó a afirmarse y continuará haciéndolo hasta 1945, en que el séptimo rayo entrará paulatinamente en actividad. Entonces tendremos tres rayos que simultáneamente afectarán al género humano:

 

1.    El primer Rayo de Voluntad o Poder, agotando su fuerza.

2.    El segundo Rayo de Amor-Sabiduría, alcanzando su meridiano y manteniéndose en el centro del escenario hasta 1957.

3.    El séptimo Rayo de Orden Ceremonial, entrando en actividad en combinación con los otros dos -la voluntad de amar y la voluntad de un orden-, produciendo belleza en el actual caos.

 

Por lo tanto, los discípulos de los Maestros Morya, Koot Hoomi, Rakoczi, van hacia un período de intensa actividad. El destino del mundo está en manos de Sus tres grupos de discípulos iniciados, y se les pide conjuntamente a los discípulos aceptados de los tres grupos, que colaboren con Ellos, lo cual ofrece a muchos, en todas partes, una gran oportunidad. A medida que ustedes visualizan el Plan y colaboran con los tres Maestros y Sus grupos de iniciados, se les presentará una oportunidad. Los Grandes guías de Shamballa consideran responsable a este triángulo de energía, de la regularización de los asuntos mundiales. No es necesario que la humanidad sepa algo más sobre esto.

 

Recuerden que el ashrama es un vórtice de fuerza y un centro de energía -centro a través del cual afluyen la fuerza y la energía, para que se materialice la visión. Esta fuerza y energía está, en último análisis, dirigida por un Maestro, por un grupo de tres iniciados avanzados y por otro grupo de iniciados menores, representando así (en cada ashrama) el gobierno planetario en miniatura. Ellos reducen la energía entrante, a fin de que los discípulos

 

aceptados puedan manejarla sin peligro y actuar como agentes distribuidores. La energía con que trabajan los Maestros procede de Shamballa; las fuerzas con que Ellos trabajan, la proporciona la Jerarquía misma, y de acuerdo a como reaccionan los discípulos aceptados a las fuerzas combinadas, podrán ser utilizados para servir. En otras palabras: los discípulos iniciados en el grupo de un Maestro enfocan las energías entrantes; los discípulos aceptados, por mediación de sus almas, enfocan la fuerza que el Maestro dirige externamente hacia el mundo de los hombres, de acuerdo al Plan de la Jerarquía, haciéndolo en concordancia con la revelación que proviene de Shamballa.

 

A los discípulos iniciados sólo les interesa la visión, el Plan, su dirección y su materialización en la Tierra. Los discípulos aceptados están aprendiendo a hacerlo y mientras tanto deben reaccionar a la visión en forma que podría llamarse secundaria, pues se ocupan del Plan y de la distribución de las fuerzas que lo materializará. Así se coordina toda la actividad del ashrama. Los discípulos recientemente aceptados (que están aprendiendo a colaborar) son valiosos como "agentes de experimento". De acuerdo a su reacción ante las verdades impartidas y el Plan; de acuerdo a la capacidad de percibir la necesidad y relacionar esta necesidad con el medio de liberación, y de acuerdo a su capacidad de trabajar con los discípulos mundiales (los cuales son definidamente responsables, ante el Maestro del Ashrama, por algún aspecto del Plan), así será el éxito del esfuerzo en el mundo externo.

 

Nuevamente se les llama la atención sobre el concepto de la "Jerarquía de Relación". En estos días de contienda mundial, el establecimiento de rectas relaciones presenta la clave del aspecto inmediato de la visión que debe ser precipitada sobre nuestro planeta. Por lo tanto, un Ashrama es un centro donde se pone a prueba la relación.

 

Surge aquí una pregunta sencilla: ¿cómo pueden establecerse rectas relaciones en la tierra si los discípulos aceptados del grupo de un Maestro son incapaces de reaccionar a esa idea y de mantener entre sí relaciones correctas, unánimes e inequívocas? ¿Qué esperanzas hay para el mundo externo, si el círculo interno de trabajadores (discípulos consagrados) son incapaces de establecer y mantener entre ellos estas rectas relaciones? Actualmente el problema es triple. Las rectas relaciones deben ser fomentadas entre:

 

 

 

1.    Los discípulos aceptados, los discípulos iniciados y el Maestro.

2.    Los miembros de un Ashrama y otros Ashramas.

3.    Estos Ashramas y el mundo externo

 

El Maestro de un ashrama y los iniciados mayores de su grupo, son responsables de la relación entre Shamballa y la Jerarquía. Los discípulos aceptados y los iniciados menores son responsables de la relación entre la Jerarquía y la humanidad. De este modo se mantiene inviolable la gran cadena de la "Jerarquía del Ser".

(5/664-669)

 

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

Reproductor Música

Casino Bonus at bet365 uk