• 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13

LA ORGANIZACIÓN PARA DAR FORMA A LOS ASHRAMAS EN LA TIERRA

Junio de 1949

 

Les pediría que en el momento de esta Luna llena de Géminis dediquen tiempo para visualizar la situación que probablemente tendrá lugar en la Tierra, siempre y cuando (como resultado del trabajo preparatorio realizado por y para la humanidad) la Je­rarquía se exteriorice o se manifieste como una organización defi­nida y reconocida en el plano físico. ¿Qué sucederá en el mundo si los Maestros de Sabiduría actúan objetiva y físicamente entre el pueblo, por ejemplo, en nuestras grandes ciudades? Durante millones de años, trabajaron detrás de la escena, empleando las mentes, los cerebros y el equipo físico de Sus discípulos, a fin de llevar a cabo Sus propósitos benéficos. Esos trabajadores ins­pirados jerárquicamente, no son de ninguna manera médium, sino que establecieron una correcta relación con sus propias almas y con el Maestro de su ashrama. Responden a la impresión jerár­quica; conocen los planes que los Maestros se fuerzan en llevar a cabo y colaboran voluntaria y conscientemente; tienen plena li­bertad para trabajar como creen conveniente –después del debido reconocimiento de la información y la inspiración dadas.

 

¿Llegará a su fin este sistema de trabajar en bien de la hu­manidad? ¿En qué forma se harán los cambios efectivos y nece­sarios? ¿Cómo tendrá lugar la organización propuesta? ¿De cuántos cambios y organizaciones será consciente la humanidad común? Estas y muchas preguntas similares surgen en la mente en forma casi automática, y es imprescindible que la imaginación creadora del hombre evolucionado, de los aspirantes, de los discí­pulos en probación (como también del discípulo activo), pierda el control, creando esas formas mentales que podrían interferir la verdadera visión y el trabajo y, por lo tanto, la necesaria ma­nifestación. Es sumamente importante comprender los siguientes hechos: vigilar y controlar muy estrechamente los pensamientos; no deben tener pensamientos ansiosos ni formular planes de acuerdo a los métodos y técnicas humanas comunes. Por lo tanto, la primera lección que debe aprenderse en este trabajo de prepa­ración es controlar el pensamiento y  ser sensible a la impresión jerárquioa.

 

La única tarea ante ustedes y todos los aspirantes y discí­pulos, es preparar a la humanidad para dos acontecimientos:

 

 

  1. La organización de algunos Ashramas de los Maestros en los distintos países del mundo, donde pueden prestar un servicio efectivo.

     

  2. La reaparición de Cristo, en fecha posterior a la reapa­rición de la exteriorización de los Ashramas y su orga­nización en el plano físico.

     

     

    Cómo, dónde, cuándo y de qué manera los Maestros harán Su apa­rición, no les incumbe a ustedes. Ellos han forjado sus planes y no creen ni esperan que surjan obstrucciones ni pretensiones irreflexivas y poco inteligentes de parte de aquellos a quienes se les ha confiado la tarea de preparación. Proporcionaron enseñanza de la nueva era a los aspirantes y discípulos del mundo para que éstos la divulgaran; en la actualidad están rápidamente ingresando nuevos discípulos en Sus ashramas y, aceleradamente hasta donde es deseable y permitido (porque la Jerarquía trabaja siempre de acuerdo a la ley), los hacen pasar a las aulas de la iniciación.

    Al mismo tiempo, discípulos competentes buscan en el mundo aspirantes sensibles y dispuestos; estos discípulos ponen el én­fasis sobre la inteligencia y la libertad espiritual expresada como colaboración libre y comprensiva, y no serán desviados por la devoción –ignorantemente expresada– del neófito que sigue el camino ocultista. En la actualidad el llamado no fue hecho a los místicos sino a los estudiantes ocultistas, a los hombres y mu­jeres de claro pensar y no al fanático o aquel que sólo ve el ideal y no enfrenta con éxito las situaciones ni las cosas tal como son y, por lo tanto, es incapaz de llegar a la necesaria e inevitable consagración.

     

    La llegada o el advenimiento de la Jerarquía a la Tierra no traerá los cambios repentinos y benéficos que los entusiastas de­sean. Todo movimiento evolutivo necesario es siempre un movimiento lento. En ningún momento la Jerarquía infringirá los procesos naturales del crecimiento evolutivo, o el desarrollo nor­malmente lento de los distintos reinos de la naturaleza hacia la expresión divina. Sin embargo, los Maestros se valdrán de todas las etapas alcanzadas en estos reinos y (en ciertos momentos crí­ticos) utilizarán los especímenes más avanzados de los tipos na­turales –mediante un proceso selectivo– a fin de traer algo nuevo, mejor o distinto. Esto se aplica por ejemplo, al reino humano así como al vegetal. Este enunciado contiene tema para   la reflexión.

     

    La principal técnica empleada por la Jerarquía es aplicar constantemente el estímulo. El efecto que produce el sol sobre todas las formas vivientes es un símbolo. Debe recordarse que los Maestros tienen que aplicar, por lo tanto, ese estímulo cienti­ficamente, trabajando primero, en una dirección y luego en otra, modificando la estimulación y la corriente de afluencia de energía para satisfacer la necesidad, haciéndolo a fin de producir el re­sultado deseado y llevar a la fructificación lo latente en el indi­viduo. Trabajan con siete tipos mayores de energía; cinco de los cuales están en pleno uso y dos entrando rápidamente a prestar un servicio efectivo. Debe tenerse presente aquí que me refiero al empleo de energías mutables que estimulan, vivifican y fructi­fican, regidas por lo que (esotéricamente) se denomina impre­sión científica. Estas energías son:

      

               

  1. La energía del prana. Energía dadora de vida que pro­viene del Sol, que produce la vida y la muerte, la salud y la enfermedad, de acuerdo a la cualidad de la sustancia o forma material sobre la que hace impacto. Este impacto y sus resultados son hoy enteramente automáticos en su aplicación y eficacia, y se los considera que actúan "bajo el umbral de la conciencia" de la humanidad y, lógica­mente, de la Jerarquía. Su ritmo ya está establecido y sus efectos son bien conocidos y probados. La dirección de esta energía estará oportunamente en manos de ese gran centro planetario, la Humanidad; por lo tanto, al género humano le corresponderá entonces la responsa­bilidad de distribuirla a los reinos subhumanos de la naturaleza.

     

  2. La energía de las emociones o la del plano astral. Ac­tualmente esta energía está extraordinariamente activa, produciendo cambios básicos en todas partes, estimulando el deseo (bueno y malo) y rigiendo, mediante el centro plexo solar, todo lo que está abajo del diafragma del humano vehículo de expresión en los niveles etérico y físico. Cuando esta energía se combina con la poderosa afluencia de la energía del prana, produce y estimula todo aspecto del magnetismo animal, con el cual está equipada cada forma física; cuando está combinado con la energía de la mente, produce una personalidad mag­nética, tanto en un sentido bueno como malo.

     

  3. La energía del plano mental, que está obteniendo rápi­damente una potencia excepcional, y sus efectos llegan hoy hasta las mismas profundidades de la humanidad, haciendo surgir a la superficie la capacidad mental la­tente en las masas de todas partes, que hasta ahora no fue empleada, capacidad que puede decirse afluye a la conciencia humana por medio de cuatro divisiones de la energía mental:

  1. La energía del pensamiento ideológico.

     

  2. La energía de las formulaciones religiosas, que es­tán en proceso de crear grandes cambios en las mentes de los hombres, respecto a los conceptos religiosos del mundo y los nuevos valores espirituales.

     

  3. La energía que actualmente impele a luchar por la liberación y emancipación de las condiciones am­bientales, y que puede expresarse hoy como la lu­cha mundial para liberar la voluntad de los hom­bres, cuando se expresa por medio de la prensa, palabra, gobierno, o la lucha por obtener una vida espiritual más profunda para el hombre. Esta "ener­gía de liberación" fue sentida, registrada y enun­ciada para la humanidad, por Franklin D. Roosevelt en Las Cuatro Libertades, tan discutidas por los hombres en la actualidad; por medio de ellas, sentó las bases para la nueva civilización y la nueva cul­tura mundial.

  4. La energía de la Jerarquía espiritual del planeta, aplicada hoy por la Jerarquía para trasmutar el triste y penoso pasado de la humanidad en la gloriosa perspectiva de la nueva era. Ésta, como pueden imaginarse, es una energía séptuple que emana de los siete Ashramas principales y es dirigida por el Cristo y los Maestros avanzados y Chohanes, que en concilio deciden el método, la extensión y la cuali­dad de la distribución de la energía involucrada, y también donde deberían hacer el impacto para lo­grar mejores y más constructivos resultados. La Jerarquía trabajará con esta séptuple energía a fin de preparar su manifestación en el plano físico y para la reaparición de Cristo.

     

  1. La energía de la humanidad misma, organizada y diri­gida por los pensadores y trabajadores evolucionados en todas y cada una de las ramas del trabajo ejecutivo humano, y esto lo reitero: en todo proceso educativo y en todos los regímenes políticos. Trato muy enfáticamente la difundida naturaleza de este contacto de ener­gía, porque los estudiantes esotéricos tienen con fre­cuencia una idea errónea de que la Jerarquía trabaja sólo por intermedio de grupos esotéricos y los denominados grupos ocultistas. Cuanto más evolucionado está el hombre tanto más sensible es a la impresión, y la raza humana ha llegado a un punto de sensibilidad nunca al­canzado hasta ahora. Esto se ha producido por inter­medio de las energías enumeradas. Los discípulos y as­pirantes y los intelectuales de todas partes y de todos los países, responden hoy –consciente o inconsciente­mente– a estas cuatro energías; cuanto más estrecha sea su afiliación con algún ashrama de la Jerarquía, en esa medida podrán distribuirse las séptuples energías jerárquicas al resto de la familia humana. Por lo tanto, en este campo se expresará el principal esfuerzo jerár­quico durante los próximos cincuenta años. Aquí reside el problema fundamental que enfrenta la Jerarquía, por­que estas energías deben ser dirigidas muy cuidadosa­mente, y considerarse en forma sumamente científica el impacto resultante, si se quiere evitar el sobre estímulo.

     

  2. La energía del segundo aspecto de la divinidad, vaga­mente llamada por los místicos de la era anterior, "la conciencia crística". Está enfocada lógicamente a través del Cristo, como Representante de la energía solar de amor-sabiduría en la Jerarquía. Es una forma de ener­gía peculiar y magnética de la cual la humanidad poco sabe actualmente; no obstante, se han hecho muchas conjeturas y se han construido numerosas y falsas for­mas mentales. Esta afluyente energía es peligrosa de­bido a su excesiva potencia y también porque debe uti­lizar el vehículo de la sustancia de los tres mundos inferiores, y su zona de influencia reside en los tres planos inferiores de la existencia humana, que al prin­cipio produce lógicamente conflicto, siendo ahora inmi­nente su principal y primer conflicto, que lo he tratado en otra parte, cuando consideré al cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto.* El empleo de esta se­gunda energía fundamental (que es la energía princi­pal de nuestro sistema solar actual, y se enfoca sobre nuestra vida planetaria) representa para el Cristo Mis­mo una gran prueba de su habilidad en acción; su empleo constituye la mayor prueba o tarea que Él enfrentará cuando reaparezca y tiene la responsabilidad de liberar su potencia en la Tierra. La tarea de todos los discípulos es, en consecuencia, promover la sabiduría, y deben aprender a hacerlo por la influencia que ejerce el Buda. Él enseñó la gran lección del discernimiento y desapego mentales –dos cualidades básicas que deben ser puestas en actividad durante el asombroso período preparatorio que enfrentan hoy todos los aspirantes.

     

    Éstos son los puntos que por lo tanto deben aprender a pre­sentar a la humanidad investigadora, todos los grupos de discí­pulos y trabajadores espirituales. Conciernen a la creación y vita­lización de la nueva religión mundial, tema que subyace en la raíz de todo lo nuevo: el discernimiento entre el acercamiento de la mente y el del alma, aprendiendo ese verdadero desapego simbó­lico pero erróneamente aplicado por todas las órdenes monásticas del mundo (occidental y oriental) durante los últimos siglos, apli­cado, por consiguiente en tiempo y espacio, pero sin ninguna rela­ción con la importancia espiritual interna. En los procesos históricos de la humanidad emergerá más adelante el verdadero espí­ritu monástico y la disciplina.

     

  3. La energía del primer aspecto divino (el de voluntad o poder) que está siendo aplicada ahora escrupulosamente por Shamballa. Esta energía de la voluntad es –como ya he enseñado– la potencia de la vida en todos los seres; en el pasado, sólo pudo hacer contacto con "la sustancia de la humanidad" a través de la Jerarquía. Reciente­mente se ha permitido, en forma experimental, hacer el impacto directo y de esto la guerra mundial (1914-1945) fue la primera evidencia, aclarando cuestiones, presen­tando oportunidades, purificando el pensamiento huma­no y destruyendo la antigua y caduca civilización. Ésta es una energía excesivamente peligrosa y no puede ser aplicada en más plena medida mientras la raza de los hombres no haya aprendido a responder más adecuada­mente a la energía del segundo aspecto amor-sabiduría y, por lo tanto, al gobierno del Reino de Dios.

     

  4. Queda otra energía que sólo puede ser aplicada mucho más adelante y únicamente si la actividad de las seis energías precedentes cumple su propósito. No la consi­deraremos aquí, porque el futuro es demasiado incierto y, en cualquier caso, sólo vendrá a la actividad a media­dos de la era acuariana.

    Estas energías, junto con las cinco energías especializadas a las cuales me he referido en mi mensaje de la Luna llena de Junio (1948), entrarán en gran actividad a medida que transcurran los años. En el año 1952 las cinco energías especializadas adquirirán una gran potencia.

     

    Llamaré nuevamente la atención sobre el hecho de que el poder evocador de la Gran Invocación (empleada ahora por tan­tos centenares de miles de personas) y el sonido de su ritmo mántrico es crecientemente responsable de este trabajo; una gran parte de la efectividad resultante se debe a que la humanidad emplea este mántram en constante y creciente número, siendo –combinado con su empleo científico por la Jerarquía– fructí­feros sus resultados. Debería tenerse aquí en cuenta (citando una antigua frase de uno de los Maestros) que allí "donde está el en­foque se arraigarán las potencias descendentes de acuerdo a la inspiración mántrica". Esto significa que, debido al esfuerzo de incontables miles de hombres y mujeres de todas partes, las ener­gías que hasta ahora sólo podían penetrar hasta la sustancia je­rárquica y los niveles del plano mental superior, hoy pueden, por primera vez, arraigarse exitosamente en los niveles físicos densos o, por lo menos, en los niveles etéricos. Esta realidad es mucho más importante de lo que creen.

     

    Anteriormente, dije que los cinco Maestros relacionados con las etapas iniciales de la organización de la Jerarquía en la tierra son: el Maestro K. H., el Maestro Morya, el Maestro R., el Maes­tro que inició el movimiento laborista en el mundo moderno y yo, llamado el Maestro D. K.

     

    El sector laborista es aquí de gran interés. En mi mensaje del mes de junio de 1948, me referí a las cinco energías especiali­zadas, liberadas en ese momento para llevar adelante la tarea impersonal. Cada una de estas energías se relaciona con la orga­nización deseada, pues debe recordarse siempre que aunque la organización que estamos considerando se relaciona con el trabajo interno o subjetivo de la Jerarquía, las repercusiones y los efectos resultantes tendrán lugar en la tierra, produciendo efectos en el plano físico, porque la antigua verdad ocultista que "así como arriba, es abajo", será rápida y objetivamente demostrada. El resultado y los efectos producidos constituirán uno de los modos por los cuales la Jerarquía probará su presencia real en la tierra.

     

    El ashrama del Maestro K. H. está asumiendo un creciente y estimulante poder, pero será, no obstante, uno de los últimos en manifestarse objetivamente en el plano físico. La misión de ese ashrama es producir la energía que hará posible y definitiva la reaparición de Cristo. Tal reaparición es la preocupación principal del Maestro K. H. y Su grupo de iniciados y discípulos. El primer paso dado por el ashrama fue personificado, en lo que a ustedes concierne, en el folleto titulado La Reaparición de Cristo (Men­saje de Wesak, mayo de 1947). A esto deben agregar la vitalización y la estimulación de la forma mental que hace dos mil años crearon los hombres en el transcurso de los siglos, anticipando Su aparición o advenimiento. El movimiento hacia la expectativa y preparación, está adquiriendo impulso rápidamente. Éste fue el primer resul­tado concreto del deseo combinado de este ashrama de segundo rayo. Sin embargo, el trabajo que se realiza en él concierne más definidamente a tres líneas de actividad, y son:

     

  1. La preparación de muchos ashramas combinados que conduce a la exteriorización.

  2. La formulación de las técnicas y disciplinas que serán de utilidad para el iniciado o discípulo, que hace el pri­mordial esfuerzo de actuar objetivamente, actuando en el proscenio del escenario de la vida y no detrás de la escena como hasta ahora, y desarrollar esa "capacidad de resistencia", necesaria para soportar los violentos im­pactos de la vida del plano físico.

     

  3. El registro mental y espiritual de los planes del Cristo y el consiguiente desarrollo de esa habilidad en acción que permitirá que tales planes se materialicen correctamente.

     

    En el ashrama de segundo rayo del Maestro K. H. y Sus grupos afiliados (así como en el ashrama del cual soy responsable) la energía de la sabiduría es utilizada eficazmente. Podría decirse que esta doble energía, hasta ahora fusionada y mezclada, actúa como verdadera dualidad. La energía de la sabiduría está activa en todos los ashramas (los ashramas de todos los rayos y Maes­tros); la energía del amor está principalmente dirigida hacia el tercer gran centro planetario, la Humanidad, estimulando el aura de la masa de unidades vivientes a fin de que su "llamado magné­tico sea la cualidad sobresaliente de su acercamiento divino". Los Agentes rectores de esta actividad dual son el Maestro K. H. y un grupo elegido de Sus iniciados y discípulos avanzados, de los cuales no soy uno, por habérseme confiado otra tarea.

     

    Por lo tanto, el Maestro K. H. está constantemente en estre­cha asociación con el Cristo, el guía de la Jerarquía. Actualmente, el Cristo, con la ayuda del Señor del Mundo y del Buda, Se está preparando para la más difícil de las tareas que tuvo que enfren­tar hasta ahora. No se trata únicamente de que el Cristo surja del Lugar Elevado donde se halla y aparezca repentinamente entre los hombres; no es asunto de que Él asuma la forma de un niño y a medida que crece vaya aprendiendo Su tarea con el correr de los años; tampoco es el caso de que Él sea instantáneamente recono­cido y aclamado por millones de sufrientes seres humanos que es­peran la liberación. Ninguna de estas ideas o esperanzas, forma parte de Su plan ni son factibles. Ningún miembro de la Jerarquía, y ciertamente su Guía Supremo, intentaría algo que está desti­nado a fracasar; el Plan así presentado iría al fracaso, porque si se esperará tener éxito en estas líneas comunes imprescindible­mente fracasarían, debido al grado de sensibilidad alcanzado por la humanidad.

     

    Habilidad en la acción, juzgar inteligente y comprensivamente, adaptar los actuales asuntos al futuro deseado, coordinar el trabajo que debe realizarse y enunciar con claridad la plataforma sobre la cual debe fundarse la nueva enseñanza, más las encuestas (si así puedo expresarlo) de los cimientos sobre los cuales debe ser fundada la nueva estructura de la civilización venidera, son las cosas que conciernen hoy al Cristo. Por lo tanto, podrán compren­der la tremenda y cooperativa actividad que el Maestro K. H. y Su ashrama están desarrollando. A esa actividad le llega el estímu­lo desde dos direcciones; necesariamente desde Shamballa, desde el Buda y desde el Avatar de Síntesis, y acrecentadamente desde el mundo de los hombres, a medida que la expectativa, la esperanza y la demanda se combinan, a fin de elevar un llamado conjunto.

     

    El ashrama o centro grupa] por intermedio del cual trabaja el Maestro Morya, está también excesivamente ocupado. Debido a que este Ashrama es de primer rayo se evidencia que la energía que proviene del Avatar de Síntesis hará su primer impacto sobre él, proporcionando la línea de menor resistencia. Allí científica­mente se aminora o reduce antes de ser distribuida a los ashramas de los cinco Maestros dedicados al trabajo de preparación.

     

    El aspecto más elevado posible que puede asimilar la Jerar­quía está dirigido por los Maestros hacia el Cristo, siendo utili­zado en Su trabajo preparatorio individual y planificado, aunque demostró, cuando estuvo aquí, que Su misión o trabajo tenía un objetivo grupal o fraternal; es bien sabido en círculos jerárqui­cos que la síntesis de primer rayo es algo superior aún a la uni­dad, y hasta Cristo debe captar algo más sobre esta nueva poten­cia –que proviene de Shamballa o del Padre (como Él solía lla­mar a esa fuente emanante) y también desde fuentes extrapla­netarias. Ante todo, el Cristo tiene la difícil tarea de entrenar o adaptar Su vehículo físico para que pueda asimilar esta extraor­dinaria y elevada potencia y, al mismo tiempo, mantenerlo en tal condición que pueda exteriorizarse en el plano físico, entre los hombres.

     

    La Iglesia Cristiana ha puesto tanto énfasis sobre la excep­cional posición del Cristo como único Hijo de Dios, que un gran error se ha deslizado y fomentado durante siglos; el Cristo Mismo previó la posibilidad de este terror y trató de contrarrestarlo, señalando que todos somos "Hijos de Dios" y que "mayores cosas que Yo haréis" –enunciado que ningún comentarista jamás com­prendió ni adecuadamente explicó. El hecho oculto es que no hay ningún ser sobre la Tierra, desde la forma de vida más baja hasta la más elevada, que no evolucione hacia una expresión de divinidad mayor y mejor, y el Cristo Mismo no es una excepción a esta ley evolutiva universal. Por lo tanto, en este momento, debido a que Se está preparando para elevar a toda la familia humana más cerca de Dios, Se está exponiendo a ciertas energías poderosas que afluyen, absorbiendo en Sí Mismo corrientes de fuerza espiritual y sometiéndoSe a una estimulación dinámica totalmente nueva para Él. Ello constituye la prueba para la excelsa iniciación que hoy enfrenta y es también un sacrificio, a fin de concluir Su trabajo en la Tierra y salvar nuevamente a la humanidad.

     

    El Cristo trabaja por lo tanto, en muy estrecha colaboración con el Maestro Morya y también con el Manu (uno de los tres Guías de la Jerarquía), y los tres –el Cristo, el Manu y el Maestro Morya– forman un triángulo de energías en el cual y por intermedio del cual, puede afluir la energía del Avatar de Sín­tesis, siendo dirigida correctamente por Sus esfuerzos combinados.

     

    En lo que respecta al plano físico, los iniciados y discípulos que trabajan en el ashrama del Maestro Morya, se ocupan prin­cipalmente de expresar la síntesis en el mundo de la política y del gobierno y de contrarrestar los erróneos acercamientos a la sín­tesis, tratando de mantener la libertad en la unidad. Trabajarán para obtener una síntesis subjetiva, que se expresara como dife­renciación externa. Esta síntesis definirá los numerosos aspectos de la unidad básica esencial que, actuando bajo la estimulación de la energía de síntesis, traerá las oportunas paz y comprensión en la Tierra –paz que preservará las culturas individual y nacional, subordinándolas al bien de toda la humanidad.

     

    Llegamos ahora al trabajo preparatorio que está realizando el Maestro que inició lo que ustedes denominan "el movimiento la­borista". Esto es considerado por la Jerarquía como una de las tentativas que más éxito ha tenido en toda la historia para des­pertar a las masas (en las clases sociales llamadas media e in­ferior) y mejorar la situación general, e iniciar así un impulso que, hablando esotéricamente, "los lanzará a la luz".

     

     

    Junto con el desarrollo del movimiento laborista vino a la existencia la educación masiva, con el resultado de que –desde el ángulo de la inteligencia desarrollada– todo el nivel del cono­cimiento consciente fue universalmente elevado. Existe aún mu­cho analfabetismo, pero el ciudadano común de todas las demo­cracias occidentales y de la Unión Soviética, ha recibido la misma educación que el hombre intelectual de la Edad Media. En esta actividad tenemos un ejemplo sobresaliente de cómo trabajan los Maestros, porque (para el observador común) el movimiento la­borista surgió de lo profundo de las masas y de la clase trabaja­dora –fue un desarrollo espontáneo–, basado en el pensamiento y la enseñanza de un mero puñado de hombres, considerados prin­cipalmente como agitadores y provocadores del desorden; en rea­lidad, fue un grupo de discípulos (muchos de ellos inconscientes de su estado esotérico) que colaboraban con la Ley de la Evolu­ción y también con el Plan jerárquico. No fueron particularmente discípulos avanzados, sino que estaban afiliados a algún ashrama, de acuerdo a su rayo y, por lo tanto, sujetos a la impresión. Si hubieran sido discípulos avanzados o iniciados, su trabajo habría sido inútil, porque su presentación del Plan no se hubiera adaptado al nivel de la inteligencia de las masas incultas que componían entonces el laborismo.

     

    Este Maestro trabaja principalmente con los intelectuales y, por lo tanto, pertenece al tercer rayo –el Rayo de la Inteligencia Activa. Su Ashrama se ocupa de los problemas de la industria, de la meta de todo el pensamiento, la planificación y el trabajo de plasmar en las mentes receptivas, dirigido a la espiritualización de los conceptos del partido laborista en cada país, y de los indus­triales, orientándolos así hacia la meta de la correcta participa­ción, como paso principal para establecer las rectas relaciones humanas. Por lo tanto, este Maestro colabora con el Maestro R. -–uía del ashrama de tercer rayo y también uno de los que for­man el Triángulo de Fuerzas que controla el Ashrama mayor de la Jerarquía Misma. El Ashrama de este Maestro (que ocultó siempre Su nombre al público) es un ashrama menor dentro del Ashrama mayor de tercer rayo, así como mi Ashrama está dentro del círculo infranqueable del Ashrama del Maestro K. H. Este Maestro necesariamente es inglés, porque la revolución industrial empezó hace aproximadamente cien años en Inglaterra y la fuerza del trabajo realizado está relacionada con el efecto masivo y los resultados obtenidos en todos los países por el laborismo y sus métodos. Todas las grandes organizaciones laboristas nacionales e internacionales, están superficial y subjetivamente entretejidas, porque este Maestro tiene en cada grupo Sus discípulos que tra­bajan constantemente para mantener al movimiento en línea con el Plan divino. Conviene tener presente que todos los grandes mo­vimientos en la Tierra demuestran tanto el bien como el mal; el mal debe ser dominado y disipado, o relegado al lugar que le co­rresponde, antes de que lo bueno y de acuerdo al planeamiento jerárquico, tenga su correcta expresión. Lo que es verdad en el individuo lo es también en los grupos. Antes de que el alma pueda expresarse por intermedio de la personalidad, esa personalidad debe ser sometida, controlada, purificada y dedicada al servicio. Ahora se está llevando a cabo este proceso de control y someti­miento, y es ruidosamente combatido por los elementos egoístas y ambiciosos.

     

     

    No obstante, el trabajo de este Maestro fue notablemente exitoso en la preparación del principio intelectual de las masas, para un oportuno y correcto reconocimiento del Cristo. Se está des­arrollando un correcto sentido de los valores, y en la correcta di­rección de este poderoso grupo laborista en todos los países, reside la base de la nueva civilización.

     

     

    Por consiguiente, el Ashrama de este Maestro se ocupa de los problemas económicos mundiales y también del ataque directo al materialismo básico que se lleva a cabo en el mundo moderno. Los problemas de trueque e intercambio, el significado del dinero, el valor del oro (símbolo básico del tercer Rayo de Inteligencia Activa), la adopción de correctas actitudes hacia la vida material y todo el proceso de la correcta distribución, son algunos de los numerosos problemas tratados en este Ashrama; el trabajo reali­zado es enorme y de gran importancia en la preparación de la mente de los hombres para el retorno de Cristo y la nueva era que Él inaugurará. Los conductores del capitalismo y del laborismo, los expertos financistas y los trabajadores reflexivos y miembros de distintas ideologías, que prevalecen en el mundo hoy, trabajan acti­vamente en este ashrama. Muchos de ellos son lo que el hombre ortodoxo religioso y el estudiante ocultista cerrado, considerarían no espirituales, sin embargo, todos en realidad son profundamente espirituales en el sentido correcto, aunque no les interesen los títulos, las escuelas de pensamiento ni la enseñanza académica eso­térica. Ejemplifican en sí mismos una vivencia, característica del discipulado.

     

    Ha llegado el momento en que el primero y más importante principio que rige al verdadero esoterismo, debe ser comprendido como que condiciona a todos los trabajadores jerárquicos: Correcto Móvil.

     

    Ha llegado la hora en que la cualidad del trabajo ashrámico sea reconocida, ante todo, como: Servicio Altruista.

     

    También ha llegado el instante en que los hombres de todas partes deben comprender que el ingreso en el Ashrama de un Maestro depende de la Inteligencia, además del móvil y servicio correctos.

               

    Cuando estos tres factores están presentes en algún ser hu­mano, los Maestros saben que tienen en Sus manos un buen ma­terial para entrenar. Actualmente, el mundo está lleno de tales hombres y mujeres, y en ellos reside la esperanza predominante del futuro.

     

    Quisiera considerar otro punto. Por medio del trabajo de este Maestro y de Su Ashrama tendrá lugar el "cierre de la puerta donde se halla el mal", porque esencialmente este grupo (me atrevo a decir) está librando una contienda con el burdo materialismo y los falsos valores que engendra. La puerta debe ser sellada por una vasta masa de fuerzas humanas coordinadas y no por uno o dos hombres iluminados. Esto deben captarlo ustedes. La ener­gía de amor-sabiduría, de segundo rayo, puede traer y traerá el Reino de Dios; la energía de la voluntad divina puede energetizar y energetizará con su potencia dinámica a toda la familia humana, al punto en que tendrá lugar una transición grupal desde el cuarto al quinto reino. No obstante, esta energía de tercer rayo, tal como se maneja en el Ashrama del Maestro inglés, bajo la dirección del Mahachohan, el Señor de la Civilización, obligará a adoptar una correcta actitud hacia el materialismo, lo que traerá un equilibrio entre los valores materiales y los espirituales y, oportunamente, hará fútiles a las Fuerzas del Mal que, durante tanto tiempo, han perturbado al mundo de los hombres. Elijo mis palabras con cui­dado.

     

    Verán, por lo tanto, que los tres aspectos divinos están unidos en un gran movimiento para traer el Reino de Dios y que el primer paso hacia esta consumación, largamente anhelada, es la apari­ción de los Maestros en el plano físico y, luego, algo más tarde, la reaparición de Cristo.

     

     

    Llegamos ahora a la consideración del gran ashrama contro­lado por el Maestro R. Es el Señor de la Civilización y Su tarea consiste en traer la nueva civilización que todos los hombres es­peran. Es un ashrama de tercer rayo y encierra dentro de su círculo infranqueable a todos los ashramas que se encuentran en el tercer Rayo de Inteligencia Activa, en el quinto Rayo de Ciencia Concreta y en el séptimo Rayo de Orden Ceremonial. Todos tra­bajan dirigidos por el Maestro R. que actúa principalmente por intermedio de los Maestros de estos tres tipos de energía de rayo. Se ocupa actualmente de la energía de séptimo rayo, la que produce el orden en nuestro planeta. Es el Rayo de Orden Ceremo­nial y la actividad de su energía, cuando es correctamente dirigida y empleada, impone un ritmo correcto sobre todos los aspectos del vivir humano. Se está haciendo constantemente un esfuerzo para detener el terrible caos actual y traer una ordenada belleza en el futuro. La principal arma que emplean ahora las Fuerzas combi­nadas del Mal es el caos, la desintegración, la inseguridad y el consiguiente temor. La potencia de estas fuerzas del mal es exce­sivamente grande, porque no pertenece a ningún grupo de per­sonas, sino a todas las ideologías. El caos producido por la indi­ferencia, la incertidumbre, el temor, la inanición, la inseguridad, la observación de que otros sufren inocentemente, y el caos produ­cido por los elementos ambiciosos militantes y en conflicto, en todas las naciones sin excepción, son los factores que el Maestro R. está tratando de encarar, siendo la tarea de suprema dificultad. Todo el ritmo del pensamiento internacional debe ser alterado y eso constituye una tarea lenta y ardua; las malignas personalidades que en todos los países son responsables del caos y de la incerti­dumbre, deben ser oportunamente reemplazadas por quienes pue­den trabajar en colaboración con el ritmo del séptimo rayo y pro­ducir así la belleza ordenada.

     

     

    La tarea es aún más complicada debido a que en la sustitu­ción del caos por el orden, las culturas nacionales deben ser pre­servadas y presentarse a los pueblos el delineamiento de la nueva civilización. Por lo tanto, este Ashrama principal se enfrenta en cada país y nación con dos elementos: las personas que se aferran a las cosas caducas y erróneas del pasado y las que trabajan a favor del punto de vista opuesto y por lo nuevo. Bajo la influencia de esta energía de séptimo rayo se debe obtener y preservar el equilibrio, preservándolo de manera que el "noble sendero medio" de correcta acción, de rectas relaciones humanas, pueda ser holla­do sin peligro. Sin embargo, la tarea del Maestro R. aliviada por el séptimo rayo está entrando ahora en actividad y su potencia se acrecienta año tras año. Su tarea también es ayudada por el trabajo inteligente realizado por el Ashrama del Maestro inglés, que se ocupa persistentemente de despertar y elevar a las masas.

     

    En los meses de octubre y de marzo, el Maestro R. reúne a su concilio de ayudantes, los Maestros y los iniciados mayores en los Ashramas del tercero, quinto y séptimo rayos. Aunque es el guía del Aspecto del tercer Rayo y, por lo tanto, controla los dos Rayos de Atributo mencionados, no maneja estas fuerzas, por­que siendo Uno de los tres Guías de la Jerarquía, Su trabajo no puede ser limitado a la actividad de un solo rayo. Actúa por intermedio de los ashramas de estos rayos, pero principalmente en colaboración con el Cristo y el Manu.

     

    Llegamos ahora. al trabajo que yo (D.K.), un Maestro de segundo rayo, trato de realizar. ¿Con qué energías estoy traba­jando? ¿Cuál es la meta hacia la que me estoy esforzando, dirigido por los tres grandes Señores de la Jerarquía? Trabajo con la energía de las rectas relaciones humanas, parte definida e inte­grante de la energía de segundo rayo. Es un tipo magnético de energía y une a los hombres para una mejor y correcta compren­sión. Está también relacionado en forma particular con la energía de primer Rayo de Voluntad o Poder. Quizás esto sea más claro si señalo que la voluntad al bien es un aspecto del Rayo de la Volun­tad, pero que la buena voluntad es un atributo del segundo Rayo de Amor-Sabiduría, relacionando a ese rayo con el primero.

     

    No es necesario extenderme sobre el trabajo que estoy reali­zando en y a través de mi ashrama, y que muy bien conocen, pues frecuentemente lo he delineado, presentando adecuadamente en mis libros la meta para esta generación.

     

    En este ciclo particular, aunque relativamente breve, mi ashrama está en una posición clave, estrechamente unido al ashra­ma de primer rayo del Maestro Morya, por intermedio del trabajo de los Hombres de Buena Voluntad y de todos los movimientos de buena voluntad del mundo en la actualidad. La Buena Voluntad es esencialmente una expresión del segundo Rayo de Amor-Sabi­duría y, por lo tanto, un aspecto de todos los ashramas en ese Gran Ashrama de segundo rayo, la Jerarquía. Pero todo tra­bajo de buena voluntad está siendo actualmente energetizado para iniciar una violenta actividad por intermedio de la energía dinámica de primer rayo, que expresa la voluntad al bien.

     

    En consecuencia, tenemos a este tipo dinámico de energía canalizado por intermedio del ashrama del cual soy responsable. Este ashrama trabaja también en estrecha colaboración con el del Maestro R., porque la actividad inteligente de la energía de la bue­na voluntad es nuestro objetivo y su expresión, por intermedio de la inteligencia aplicada con sabiduría y habilidad en la acción, es la tarea exigida a todos los hombres y mujeres de buena vo­luntad del mundo. Cuando el movimiento laborista sea impulsado por la energía de la buena voluntad, tendrán lugar cambios básicos en los asuntos mundiales. Les pediría a todos los que trabajan para la buena voluntad, que traten de llegar al laborismo de todos los países con estas ideas, correctamente presentadas.

     

    Aquí, he tratado de dar alguna idea de la síntesis de este tra­bajo jerárquico para la humanidad y alentar así a todos los hom­bres y mujeres de buena voluntad a seguir adelante.

     

    Me preguntarán (y con razón) de qué utilidad es esta infor­mación para los hombres y aspirantes que tratan de servir. Lo único que la humanidad necesita en la actualidad es la compren­sión de que EXISTE un Plan que está desarrollándose definida­mente a través de todos los acontecimientos mundiales y de todo lo que ha ocurrido en el pasado histórico del hombre, y todo lo que sucedió últimamente, en verdad, está de acuerdo con ese Plan. Lógicamente también, si tal Plan existe, se supone que existen los responsables que Lo originaron y su exitoso cumplimiento. Desde el punto de vista de la humanidad común, que piensa en términos de felicidad terrena, el Plan debería ser una cosa placentera, que haría la vida material más fácil. Para la Jerarquía espiritual, el Plan involucra esos arreglos o circunstancias que elevarán y ex­pandirán la conciencia del género humano y, por lo tanto, permi­tirá a los hombres descubrir los valores espirituales por sí mismos y hacer los cambios necesarios por propio libre albedrío y así obte­ner el exigido mejoramiento del medio ambiente, de acuerdo al reconocimiento espiritual en desarrollo.

     

    Nada de verdadero valor se obtendrá mediante la actividad arbitraria o autocrática de parte de la Jerarquía espiritual. És­ta es una de las lecciones que deben aprender a medida que obser­van el trabajo de las potencias totalitarias –en el pasado y en la actualidad– y sus efectos. Bajo el sistema totalitario, la liber­tad es coartada o abolida, se le niega el libre albedrío al individuo, no se le permite expresarse y se lo considera que es propiedad del estado omnipoderoso, siendo mantenido en esa posición por el régimen policíaco; el desarrollo individual es de valor sólo en lo que puede servir a los intereses del estado, pero el individuo en sí –como unidad divina independiente de la humanidad– no exis­te desde el punto de vista totalitario. Por consiguiente ¿preferirían que la Jerarquía espiritual de nuestro planeta trabaje de acuerdo con las líneas totalitarias, imponiendo por la fuerza la paz y el bienestar, dando los pasos para detener al mal por la fuerza y trabajando por el bienestar material de los hombres? o ¿quisieran ustedes que los Maestros guíen a la humanidad por medio de la recta comprensión, emprendan la acción necesaria, aunque eso involucre la prueba y el error y un proceso mucho más lento? ¿Quisieran que el género humano se mantuviera por sí solo como agente inteligente del Plan divino? O ¿quisieran ser tratados como niños irresponsables que deben ser enérgicamente protegidos por ellos mismos? ¿Acaso no sería mejor para la inte­ligencia y la actividad que despierta rápidamente en los hombres (de todos los países), ser entrenados para reconocer la unidad esencial de todos los seres humanos y conducirlos a iniciar la acción necesaria que fomente esa unidad, actúe para el entero grupo de seres humanos de todos los países y que al mismo tiempo, preserve las culturas individuales y nacionales, conjuntamente con la civi­lización universal y un sistema mundial de reconocimiento divino? Para esta liberación general y la actividad inteligente del indi­viduo libre, la Jerarquía trabaja firme y exitosamente; el con­cepto de unidad y de actividad unida, para bien de todos, es mu­cho más ampliamente captado y comprendido de lo que creen. El acercamiento totalitario trabaja para una unidad impuesta que incluirá a todos los pueblos y los reducirá a una uniformidad de credos –en la faz política, económica y social– y que igno­rará e ignora básicamente los valores espirituales, colocando al estado en lugar de ese centro espiritual divino donde reside la realidad espiritual.

     

     

    El método de la Jerarquía es trabajar por intermedio de los individuos y los grupos, a fin de establecer un amplio reconoci­miento espiritual, por el que los hombres de todas partes acepta­rán como un hecho el gobierno interno del planeta y trabajarán juntos para fundar y manifestar objetivamente el Reino de Dios en la Tierra, ahora, no en alguna época distante y en un indefi­nido cielo. Éste no es un sueño místico o imposible, sino simple­mente el reconocimiento y la exteriorización de lo que ha estado siempre presente, que definidamente tomó forma objetiva cuando Cristo estuvo con nosotros hace dos mil años y que será reconocido universalmente cuando vuelva a estar con nosotros en el futuro inmediato.

     

     

    En consecuencia no se desalienten y recobren valor todos los que trabajan y luchan por el bien de la humanidad dirigidos por la Jerarquía. La Jerarquía no sólo permanece (como digo a me­nudo), sino que cada día y cada año se va acercando más a la humanidad. El poder de la unidad espiritual centralizada de la Jerarquía, puede sentirse hoy de muchas maneras; es mayormente responsable del paciente esfuerzo de todos los trabajadores huma­nitarios y de quienes, ante las grandes desventajas, visualizan la unidad a pesar del letargo, la fatiga y el pesimismo que las condi­ciones humanamente insoportables han impuesto sobre las mentes de los hombres. La Jerarquía permanece y actúa. Los Maestros trabajan de acuerdo al Plan fundado sobre la pasada historia de la raza y allí atribuirse su origen; Plan que, debido al egoísmo humano, hizo necesario el extremo horror de la guerra (1914­-1945); Plan que actualmente puede eliminar y eliminará la bre­cha que existe entre el pasado, nada satisfactorio, egoísta y mate­rialista, y ese nuevo futuro que demostrará una gran medida de unidad mundial y, con firmeza y habilidad en la acción, susti­tuirá los valores que hasta ahora prevalecieron, por los espirituales.

     

    La garantía de esto reside en la inteligencia en desarrollo de los hombres de todas partes que luchan ciegamente por la libertad y la comprensión, teniendo siempre la seguridad, el conocimiento y la ayuda internos, de quienes establecen, como siempre, esas situaciones y condiciones en que el género humano puede expre­sar mejor la divinidad. (13/536-553)

     

     

 

* Tratado sobre los Seite Rayos, T. V.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

Reproductor Música

Casino Bonus at bet365 uk