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LOS EFECTOS DE LA EXTERIORIZACION TRAE ENERGIAS QUE ACTUAN DE ACUERDO AL PROGRAMA Y A LOS PLANES DE LA JERARQUIA CREANDO UN IMPACTO SUSTANCIAL

Septiembre de 1949

 

En mi instrucción anterior sobre este tema, traté las dife­rentes energías que serían llevadas a la actividad o utilizadas cuando los Maestros emergieron del silencio en que se han man­tenido durante tantos miles de años. El punto a comprender es que las energías consideradas serán empleadas en forma nueva y más vital, las cuales se hallan siempre presentes y activas, pero entran en actividad secuencialmente y de acuerdo a la ley y el orden, y algunas son más prominentes que otras en determinado momento; actúan vital y enérgicamente de acuerdo al imprescindi­ble programa que puedan implicar los planes de la Jerarquía en cualquier ciclo particular. Estas energías crean lo que nosotros su­perficialmente llamamos los eventos del día, condicionan nuestras civilizaciones salientes y constituyen en tal forma parte del mundo en que vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser, que los aconte­cimientos como expresiones de energías dirigidas significan muy poco para nosotros, excepto en lo que podrían afectar adversa­mente a nuestras personalidades. Son simplemente un modo de vida en cualquier momento específico. Estas energías iniciaron sus actividades en la misma noche del tiempo; establecieron cada una de ellas su ritmo cíclico necesario; son responsables de la actividad de la sustancia en la materia o de la acción del cuerpo vital o etérico, sobre la materia; constituyen la expresión inferior formulada por la Inteligencia creadora, incorporando el principio vida o vivencia, porque son esencialmente la vida misma y la vida en acción. Recuerden que la materia densa no es un principio; sólo es lo que responde al principio creador.

 

Sin embargo, cuando la exteriorización de la Jerarquía em­piece a tener lugar (tardará un largo período de tiempo), el im­pacto de estas energías sustanciales sobre la materia será radi­calmente alterado, porque, por primera vez en la historia, serán dirigidas desde niveles etéricos, el cuerpo etérico del planeta en los tres mundos; hasta ahora estas energías fueron dirigidas desde el plano búdico, el inferior de los niveles etéricos cósmicos. Fundamentalmente seguirán siendo dirigidas desde el plano bú­dico, pero la dirección detallada y enfocada se hará en los tres mundos y en el plano físico y ésta será la tarea de los ashramas exteriorizados y organizados para funcionar abiertamente.

 

El conocimiento de que este importante desarrollo era inmi­nente, hizo que la Jerarquía en el último siglo ampliara la zona o alcance de Su actividad educativa y así llevara a la conciencia del hombre moderno el conocimiento de lo que esencialmente sig­nifica el esoterismo. Las notas claves sobre las cuales se ha cons­truido la filosofía esotérica son:

 

  1. En la manifestación sólo existe energía organizada.

  2. La energía sigue al pensamiento o se adapta a él.

  3. El esoterista trabaja dentro de la energía y con energías.

     

    El pensamiento de Dios dio forma organizada al universo de energías en el más elevado de los siete planos, o el primer nivel etérico cósmico. Durante incontables eones estas energías fueron dirigidas desde el cuarto inferior de los niveles etéricos cósmicos el plano denominado búdico y que consideramos, según nuestra idea generalmente errónea, como el primer plano definidamente espiritual; tal dirección fue ejercida por la impresión de Shamballa, y los Maestros "manipularon estas energías de acuerdo al Plan, el anteproyecto del propósito."

     

    Durante el gran acercamiento de la Jerarquía a la humanidad y su inminente aparición en el plano físico, se acercará también aún más, lógicamente, el centro directriz y –como resultado de la futura manifestación jerárquica– habrá un centro de dirección de energías donde esté localizado el ashrama de un Maestro, en cualquier parte del mundo. Éste es un enunciado de profunda significación, indica la política jerárquica y el modo por el cual la ciencia moderna (trabajando con energías) puede entrar en asociación y relación cooperativa con un ashrama en el plano físico, conociéndolo por lo que es, una modalidad totalmente nueva.

     

    Expuse antes que las zonas o localidades del plano físico que constituyen las modernas salidas actuales para las energías, a través de las cuales las energías dirigidas pueden pasar y llevar a cabo el proceso creador, son cinco: Nueva York, Londres, Gine­bra, Darjeeling y Tokio. Las cinco forman una estrella de cinco puntas de energías entrelazadas que simbolizan las principales divisiones de nuestra moderna civilización. Quisiera que recuer­den que todo lo que estoy dando sobre energía está relacionado con el reino humano, y nada más; no estoy relacionando estas energías con otros reinos de la naturaleza, aquí sólo me ocupo de la utilización de la energía en el plano físico por medio del poder del pensamiento dirigido y en bien de la evolución y el bienestar de la humanidad. En cada uno de estos cinco centros, se halla presente uno de los Maestros, con su ashrama, y se organizará allí un vórtice de fuerzas espirituales para apresurar y materiali­zar los planes del Cristo para el nuevo y venidero ciclo mundial.

     

     

    La organización de estos cinco centros se realizará lenta y gradualmente. Un discípulo avanzado aparecerá y trabajará si­lenciosamente sentando las bases y reuniendo a su alrededor a los agentes, aspirantes y ayudantes necesarios. Todos los trabaja­dores de determinados centros serán entrenados para pensar, y el esfuerzo que en la actualidad se lleva a cabo en el mundo educativo y social para obligar a los hombres a pensar por sí mismos, forma parte general de este proceso de entrenamiento. Hasta que un hombre no pueda pensar y decidir por sí mismo, no podrá ser un colaborador inteligente, dispuesto y comprensivo, que trabaja con un ashrama y controla y dirige un proceso creador. Si el nuevo cielo y la nueva tierra debe ser un hecho en la manifestación y en la realidad, eso significa que un gran proceso de recreación debe iniciarse, y éste es el concepto que subyace en la enseñanza sobre los cinco centros de la tierra y la parte que desempañarán en la reconstrucción y la reorganización del mundo. Cuando los próximos años pongan de relieve la intención jerárquica, los dis­cípulos y aspirantes deben buscar a esos hombres y a esas pocas mujeres que trabajarán como grupo en líneas espirituales, cerca en una de esas localidades.

     

    Lamentablemente existe siempre la oposición inicial contra la fundación de estos centros de hombres y mujeres que piensan con claridad, trabajan libre y comprensivamente con uno de los Maestros o Iniciados avanzados, existe también en la estrecha información parcial y en la falta de libertad de las escuelas totalitarias de pensamiento. Esto era inevitable, porque la Logia Negra se esfuerza siempre para equiparar, contrarrestar y desbaratar el trabajo de la Logia Blanca y hasta ahora lo ha hecho con bastante éxito. Pero el ciclo del éxito está llegando lentamente a su fin, porque la energía de la buena voluntad, emanada de la voluntad al bien, está siendo rápidamente eficaz.

     

    En Londres, Nueva York, Ginebra, Darjeeling y Tokio, se encontrará oportunamente a un Maestro organizando un centro de energía principal; al mismo tiempo Su ashrama seguirá fun­cionando en niveles búdicos, porque todo el personal no ha sido alertado para la exteriorización. Por lo tanto el ashrama actuará en dos niveles y esto no es una correcta exposición de la realidad, pues no existen niveles, como bien saben, sino únicamente estados de conciencia. No me pregunten por qué es así; mediten sobre la relación de esta aparición dual y simultánea, tratando de com­prender la naturaleza de la forma manifestada del Logos plane­tario en la persona de Sanat Kumara. Sanat Kumara no es la personalidad del Logos planetario, porque la personalidad tal como la comprenden no existe en su caso. Tampoco es el alma del Logos planetario, porque esa alma es el Anima Mundi, y el alma de todas las formas en todos los reinos. Sanat Kumara, el Eterno Joven, puede ser visto por quienes tienen el derecho de presidir, por ejem­plo, el Concilio de Shamballa, aunque sin embargo y al mismo tiempo, está presente como la vida y la inteligencia animadora sobre y en nuestro planeta.

     

     

    Por lo tanto existen cinco lugares donde tendrá lugar la ex­teriorización de los ashramas y oportunamente se centralizarán. Desde estos puntos, a medida que transcurre el tiempo, surgirán otros ashramas subsidiarios, sostenidos y fundados por discípulos e iniciados desde estos cinco ashramas y representando a los tres rayos mayores y los dos rayos menores. Para comenzar serán fundados por algún discípulo avanzado o mundial, de esas locali­dades. Debe recordarse que la propaganda educativa constituye la vanguardia de los movimientos que aparecen en el plano físico, en consecuencia, entrará en acción algún discípulo de segundo rayo, ante todo, en los cinco puntos mencionados, al cual le se­guirá algún discípulo de séptimo rayo. Como bien saben, todos los movimientos mundiales son exteriorizaciones de ideas y conceptos subjetivos y aspectos de pensamientos formulados; la aparición de la Jerarquía en la tierra en forma tangible no es una excep­ción a la regla.

     

    Los discípulos de estos ashramas han estado en entrenamien­to aproximadamente durante ciento cincuenta años, a fin de reali­zar este trabajo; algunos han podido evitar que sus propios pensa­mientos oscurezcan y maticen la idea y los impulsos originales, y se han adherido –aun en sus íntimos pensamientos– al progra­ma jerárquico, tal como le fue presentado por sus Maestros o Iniciados avanzados. Otros no han tenido una facultad razonadora tan clara o una percepción intuitiva tan activa –y mientras captaban ciertos conceptos principales, tales como la unidad mun­dial y las graduaciones y el control jerárquicos– distorsionaron la verdad y produjeron las numerosas ideologías que plagaron al mundo durante el último siglo; sin embargo, hasta esta distorsión está todavía siendo orientada hacia el bien, porque ha producido un redoblado esfuerzo por parte de la Jerarquía, para contrarres­tarla; condujo a un creciente proceso forzado, por el cual muchos aspirantes sensatos y dispuestos obtuvieron el grado de discípulo aceptado; trajo también en el mundo un fermento de ideas que sirvieron para despertar la mentalidad de las masas, sobre las posibilidades y horizontes hasta ahora sólo visualizados por pen­sadores avanzados e iniciados. El hombre de la calle, en medida imprevista, ha absorbido hoy diversas ideologías, y la tentativa de convertirlas en un factor activo en nuestra civilización mo­derna, no es muy perjudicial ante el elemento tiempo, tal como divinamente es concebido y desde el punto de vista de una inte­gridad sana y básica del ser humano divino. El tiempo y la divi­nidad, los eventos y la bondad instintiva, triunfarán a la larga. Las agonías intermedias son angustiosas, aunque no finales. Pero no constituirán un triunfo desde el ángulo de las Fuerzas oscuras. Estas Fuerzas enfrentan (como resultado de la guerra y la resu­rrección del espíritu humano) la perspectiva de una derrota cer­cana e inevitable.

     

     

    Los centros de Londres y Nueva York demuestran ya signos de vida y los discípulos están activos en ambos lugares y en todas las líneas de la expresión humana. El centro de Ginebra está también activo, pero no en forma tan completa e incluyente, es­pera mayor calma y un sentido más firme de seguridad en Europa.

     

    El centro de Darjeeling está vibrando, como se dice en tér­minos esotéricos, pero lo hace en respuesta a la cercanía y afi­nidad de la Hermandad Himaláyica. En Tokio hay todavía poca actividad y la que hay es de poca importancia. El trabajo en este centro se iniciará por el trabajo de los triángulos. Con eso no quiero significar que será un centro de trabajo de Triángulos, sino que la actividad meditativa concentrada de las personas com­prometidas en las actividades de Triángulos, hará surgir magné­ticamente, lo que debe aparecer cuando se organiza un centro. En efecto, está creando la atmósfera necesaria y eso es siempre el paso preliminar. Una vez que existe la atmósfera y el aire para respirar y moverse, entonces la forma viviente puede aparecer.

     

     

    Por lo tanto, objetivamente, el trabajo de enseñanza del se­gundo rayo es el primero que se organiza. Subjetivamente, los trabajadores de primer rayo están ya activos, porque el trabajo de primer rayo con su actividad destructora y perturbadora pre­para el camino; el dolor y la destrucción preceden siempre al nacimiento y los agentes de primer rayo trabajaron durante casi doscientos años.

     

     

    Los agentes de segundo rayo comenzaron su preparación al­rededor del año 1825 y se exteriorizaron como fuerza poco des­pués de 1860. Desde esa fecha grandes conceptos y nuevas ideas y las modernas ideologías y argumentos en pro y en contra de los aspectos de la verdad, caracterizaron el pensamiento moderno y produjeron el caos mental actual y las numerosas escuelas e ideo­logías antagónicas con sus correspondientes movimientos y organizaciones, de lo cual emergerá el orden, la verdad y la nueva civilización. Esta civilización surgirá como resultado del pensa­miento de la masa; no será ya una civilización impuesta por una oligarquía de cualquier tipo. Será algo nuevo y poco común, por lo que la Jerarquía ha debido esperar antes de reaparecer. Si la Je­rarquía hubiera venido antes de esta era de pensamientos y dis­cusiones masivas y de lucha por desarrollar las ideas creadoras, los principios y las verdades que representa la Jerarquía, podrían ser considerados como impuestos a la humanidad y, por lo tanto, in­fringiendo la libertad humana. Esto no sucederá ahora y la Je­rarquía vendrá a la manifestación exotérica porque la humanidad, por su propio libre albedrío, ha desarrollado una cualidad análoga a la de la Jerarquía, siendo en consecuencia magnética para esa organización espiritual. La buena voluntad hará surgir, a los Exponentes del Amor, del secreto y sagrado lugar en que se ocul­tan y así el nuevo mundo vendrá a la existencia.

     

     

    Se está tratando de instalar ashramas subsidiarios en dis­tintas partes del mundo. Deben recordar que los miembros de estos ashramas no pertenecerán todos a la línea de la enseñanza, sino que estarán compuestos de discípulos que pertenecen a mu­chos rayos; la tentativa para formar ashramas coherentes e inte­grados se basa en el reconocimiento de la dificultad inicial de los aspirantes de distintos rayos, para comprender el mutuo punto de vista y el método de trabajo y los numerosos y diferentes térmi­nos y modos de pensar. Sin embargo, tres requisitos fundamen­tales deben condicionar y matizar a todos los ashramas, cualquiera sea su rayo:

     

     

  1. La unidad grupal interna que conduce a una síntesis de comprensión entre los distintos ashramas. Del objetivo grupal unificado surge un sentido de lealtad hacia la Je­rarquía y una vida uniformemente disciplinada. He dicho, uniforme, hermano mío, porque la disciplina es una tendencia espiritual y una intención inspirada que produce una similitud de vivencia en los entes del ashra­ma que está diversificado lógicamente por la cualidad de rayo de los aspirantes y discípulos y por la tradición de la personalidad. Reflexionen sobre las palabras sub­rayadas.

     

  2. Similitud de objetivo, con lo cual quiero significar una comprensión y apreciación del Plan jerárquico y la con­tribución que cada ashrama debe hacer para su mate­rialización en la tierra, a lo que debe agregarse una uni­ficada similitud ashrámica instintiva e intuitiva de la relación telepática con los Miembros avanzados del ash­rama –los Maestros e iniciados de alto grado y por in­termedio de Ellos, con el Cristo. Llamaré la atención aquí sobre el hecho de que la tendencia mental de los esoteristas del mundo en los últimos cien años, fue diri­gida hacia la relación individual con un Maestro, debido a la necesidad de descubrir el ashrama con el cual el aspirante debe hacer contacto.

     

    Los numerosos y diversos discípulos en los distintos ashra­mas, han ampliado mentalmente la actitud de su acercamiento, con­virtiéndolo en un movimiento e inclinación grupales hacia el Cristo, el factor principal y más importante en la complementa­ción del Plan jerárquico. Este acercamiento mental no es lo mis­mo que la preocupación aspiracional constante del ansioso segui­dor cristiano, respecto a la idea que tiene del Cristo. Es algo muy diferente.

     

     

    Es un esfuerzo grupal unificado, generado en cada ashrama y fomentado por todos, para llevar todo el grupo –como un conjunto de servidores del mundo– al aura de las corrientes mentales del Cristo que, al formular Sus ideas, crea la forma mental necesaria antes de la manifestación, y toma Sus disposi­ciones para Su reaparición. Esto no es lo mismo que establecer una relación telepática entre un discípulo individual y el Cristo, por no ser necesario ni deseable. La unidad de meta, el deseo de servir, el reconocimiento de la actual intención enfocada de la Jerarquía –bajo la guía del Cristo–, se convierte en estado invo­cador magnético de la conciencia grupal, que permite al Cristo y a Sus Maestros conocedores, identificar Su idea conjunta con la aspiración grupal. Tal es la analogía espiritual superior de lo que en los tres mundos se llama kama-manas.

     

     

    Comprendo que esto no es algo fácil de comprender cuando se lo aparta del concepto cristiano común, sobre la relación que tiene el Cristo con el aspirante individual. La idea quizá pueda ser aclarada si recuerdan, algunos de los que leen estas palabras, que me conocen y hallaron su camino a mi ashrama, guiados por su propia alma y mi rápido reconocimiento. En todas partes del mundo, otros, por medio de su intuición espiritual y su deseo de servir y conocer, introdujeron en su zona de conciencia la ense­ñanza dada en mis libros. Su relación conmigo simboliza el tipo de relación que los discípulos y aspirantes pueden establecer y establecen con el Cristo. Aunque la analogía está lejos de ser perfecta, es posible reconocerla en sus numerosas graduaciones de sensibilidad recíproca.

     

  3. Una similitud fundamental y básica de la respuesta por afinidad de las unidades de todos los ashramas, a las necesidades de la humanidad, a la cualidad del programa de desarrollo que el objetivo demanda, y a la naturaleza de la buena voluntad y comprensión inteligentemente aplicadas, cualidades que no están obstaculizadas por una indebida sensibilidad emocional.

     

    Estas tres condiciones se encontrarán en todos los ashramas y unirán a los miembros de un ashrama con los de otros ashra­mas, en una medida o ritmo de relación telepática. Debido a esta posición unificada y central, el grupo establecerá y apoyará in­evitablemente una relación telepática que se profundiza rápida­mente, por un lado con el ashrama y el Cristo, y por otro, con la humanidad. Teniendo esto como cualidad fundamental y condi­cionante, el trabajo puede proseguir como corresponde. Observa­rán, por lo tanto, por qué durante los últimos treinta años de enseñanza, he acentuado continuamente la necesidad de desarrollar una sensibilidad verdaderamente espiritual y síquica, más la fa­cultad de establecer una relación telepática científica. He sentado así las bases para la Ciencia de la Impresión, teniendo como intér­prete analizador y transmisor, a la mente iluminada, correctamente orientada. (13/553-560)

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