• 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13

PREPARACIÓN JERÁRQUICA EN EL FESTIVAL DE WESAK, EN UNA ESPECIAL OLEADA DE IMPULSO ESPIRITUALY ORIENTACION DEFINIDA DE LA JERARQUIA

                                                                                                              Abril - Mayo 1946

 

He demorado un poco la redacción de mi usual mensaje de Wesak, debido a un acontecimiento en la Jerarquía que ha estado madurado y exigía mi plena atención. Se relacionaba con el Fes­tival de Wesak e involucraba a otras cuestiones para la formación de un nuevo Ashrama donde el aspecto Sabiduría será de particu­lar importancia y no el aspecto amor; este Ashrama estará tam­bién relacionado en forma peculiar con el Buda. Debería formarse en este momento para que fuera el receptor y luego el custodio de ciertos "dones", que el Buda traerá en el momento de la Luna llena de Tauro. Los dones conciernen a la voluntad al bien del Señor del Mundo, el Anciano de los Días, aunque no tiene que ver con la buena voluntad tal como ustedes la entienden. Cuando este Ashrama esté debidamente formado y establecido, permitirá a los miembros de la Jerarquía responder a este aspecto del Propósito divino –el Propósito que, como bien saben, subyace en el Plan y lo complementa; este Ashrama, relacionado con el Buda, estará específicamente bajo la estrecha supervisión del Cristo y también del Señor de la Civilización –actualmente es el Maestro R. Son los dos Miembros de la Jerarquía, capaces de registrar el Propó­sito divino (respecto a sus objetivos inmediatos), de tal manera que la entera Jerarquía pueda ser informada y trabajar conjunta e inteligentemente en su complementación. Es todo lo que puedo decirles sobre este movimiento jerárquico particular, que afecta tanto a Shamballa como a la Jerarquía.

 

Este Festival de Wesak es de suprema importancia, porque siendo el primer Festival desde que terminó la guerra, se celebra en un momento en que tendrá lugar una oleada de impulso espiri­tual y una orientación definida de la Jerarquía, y la energía diri­gida de segundo rayo abarcará a toda la Jerarquía, por lo tanto, el trabajo que debe realizar será mucho más eficaz. Puede espe­rarse y contarse con esto.

 

Pero como habrán supuesto, la Luna llena de Géminis, constituye este año el momento de primordial y destacada impor­tancia; en muchos sentidos es más fácil para los creyentes y eso­teristas occidentales sintonizarse y participar en las actividades de la Jerarquía cuando está más estrechamente vinculada con el Cristo que con el Buda. En estas primeras etapas, la principal intención de celebrar el Festival Oriental de Wesak es familiari­zar al mundo occidental con la realidad de la presencia del Buda y Sus actividades, en relación con la humanidad. Sin embargo ha habido un progreso tan grande en el desarrollo espiritual de la humanidad que el Buda no necesita ya continuar Su tarea, a no ser que Lo desee, haciéndolo por un período de años sólo conocido por Él y el Señor del Mundo. Si quisiera, podría cesar su contacto anual con la Jerarquía debido al contacto directo establecido ahora entre la Jerarquía y Shamballa. No obstante, prefiere no hacerlo inmediatamente, aunque algunas décadas más adelante colaborará con el Cristo para ampliar el canal de contacto entre Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad. Después de eso "irá a Su Propio lugar" en la Jerarquía solar y no visitará más los Himalayas anualmente, como ha sido Su costumbre durante tantos siglos. El Festival de Wesak de Oriente (Vaisaka) y el día del recuerdo del cristianismo, el Viernes Santo, desaparecerán de la conciencia de la humanidad a su debido tiempo; ambos festivales están rela­cionados con aspectos del primer Rayo de Poder o Voluntad. La abolición del temor a la muerte y el establecimiento de una estre­cha relación de la Jerarquía con Shamballa, harán que caduquen estos antiguos ritos ceremoniales.

 

 

En este mensaje quisiera, principalmente, considerar con uste­des el Festival del Cristo celebrado en el momento de la Luna llena de Géminis, y el trabajo del Cristo cuando Se prepara para el cumplimiento de Su verdadera misión en la Tierra. La iglesia cristiana ha distorsionado de tal manera esa misión y per­vertido tan impíamente la intención para la cual Él Se manifestó originalmente, que una consideración de esa misión es profundamente necesaria y debería tener efectos revolucionarios. Comen­zando con San Pablo, los teólogos interpretaron Sus palabras de tal manera que sirvieron de puente entre el futuro espiritual del mundo y la dispensación judía, que ya debió haber desaparecido. Tan efectivo ha sido su trabajo que las enseñanzas del amoroso y simple Hijo de Dios fueron ampliamente ignoradas; el fracaso del cristianismo puede atribuirse a su trasfondo judío (acentuado por San Pablo), que lo convirtió en propaganda, en vez de acción amorosa, que enseñó el sacrificio de la sangre, en vez del servicio amoroso, que resaltaba la existencia de un Dios iracundo que únicamente podía ser aplacado por la muerte, y que incluía las ame­nazas del Jehová del Antiguo Testamento, en la enseñanza cristia­na sobre el fuego infernal.

 

Ésta es una de las situaciones que Cristo intentará cambiar y, como preparación para que Él instituya una nueva y más correc­ta presentación de la verdad divina, he tratado con amor y com­prensión, de señalar los efectos de las religiones mundiales con sus teologías caducas y su carencia de amor, y de indicar los males del judaísmo. Los credos mundiales actuales deben retornar a su sim­plicidad primitiva y el judaísmo ortodoxo, con su odio profunda­mente arraigado, deberá desaparecer lentamente; todo debe cam­biar en preparación para la revelación que el Cristo traerá.

 

Lo primero que Cristo hará, comenzando en esta Luna llena de Géminis, será preparar a los pueblos de todas partes (si es posible por medio de sus instituciones religiosas regeneradas) para la revelación que la humanidad espera.

 

Esta revelación subyace en todas las actividades, y absorbe hoy la atención de la Jerarquía. Han habido muchas revelaciones del propósito divino a través de las edades, cada una de las cuales alteró excepcionalmente el punto de vista y el canon de vida de los hombres de todas partes. Tuvimos la antigua revelación, dada por intermedio del pueblo de la India, sobre la existencia del yo y del no-yo, revelación que está adquiriendo significado mediante la enseñanza de la sicología moderna; tuvimos la revelación de los Diez Mandamientos, dada a través de los judíos –y debido a la negatividad demostrada entonces y hoy, por los judíos– en forma negativa, no positiva. El Cristo Se esforzó por contrarrestar y po­ner fin a la necesidad que había de Diez Mandamientos, dándonos el undécimo mandamiento; si éste se obedeciera, implicaría la obe­diencia a los demás. Tuvimos la revelación que dio Cristo, sinteti­zaba para nosotros en Su vida de servicio, en el amor que predicó y en Su constante repudio al judaísmo teológico (los Saduceos y los Fariseos). Esta dificultad con el judaísmo persiste aún y está simbolizada en la negativa de reconocer al Mesías cuando, yendo hacia ellos en su propio país, Les hizo saber que venía para todo el mundo y no para los judíos únicamente.

 

Para esta nueva revelación Se está preparando Cristo, así como todos los miembros de la Jerarquía, desde el más elevado Chohan hasta el más humilde discípulo aceptado; también lo hacen todos los Ashramas, y para ello (en forma débil y endeble) los cristianos, los de otros credos y las personas de mente espiritual, también se están preparando.

 

Por lo tanto, hemos aislado (si puedo emplear tal palabra) tres actividades a las que el Cristo está dedicado en este momento:

 

  1. La reorganización de las religiones del mundo –si de alguna manera es posible; así sus teologías, fuera de actualidad, sus énfasis estrechos y su ridícula pretensión de conocer el contenido de la Mente de Dios, serán neu­tralizados; de este modo las iglesias podrán ser oportuna­mente las receptoras de la inspiración espiritual.

     

  2. La disolución gradual –repito, si es posible– de la creencia judía ortodoxa, con su enseñanza caduca, su én­fasis separatista, su odio a los gentiles y su negativa de reconocer a Cristo. Al decir esto, no dejo de reconocer a esos judíos que están en todo el mundo, reconocen esos males y no son ortodoxos en su forma de pensar, y perte­necen a la misma aristocrática creencia espiritual a la cual también pertenece la Jerarquía.

     

  3. La preparación para una revelación que inaugurará la nueva era y fijará la nota para la nueva religión mundial.

     

    A estos tres esfuerzos de la Jerarquía, supervisados por el Cristo, deben añadirse dos más, quizás de mayor importancia aún. Primero, la reacción de la Jerarquía Misma a la nueva relación establecida entre Ella y Shamballa, y a ese nuevo, directo y pode­roso canal a que ha sido inducida últimamente por los esfuerzos de la Jerarquía y la invocación humana. Segundo, la actividad que conduce a una relación mucho más estrecha entre la Jerarquía y la Humanidad, que llevará oportunamente a la tercera actividad, la exteriorización de ciertos Ashramas y posteriormente a la apa­rición de la Jerarquía en la Tierra, trayendo la nueva revelación.

     

    Podrá parecerle al lector casual que estos distintos esfuerzos son de importancia relativa. Éste es un punto de vista superficial que no acepta la Jerarquía. Es de gran importancia que los judíos desechen el temor; también es muy importante que conozcan y reconozcan al Cristo como el Mesías y descubran así por sí mismos que la religión que siguen, destruye muchos valores sutiles; es imperioso además que el judaísmo ortodoxo, conjuntamente con los otros credos, comprendan que no se desea que se conviertan al cristianismo (en el sentido común del término), sino que deben tender hacia una síntesis amorosa y eliminar sus antagonismos y mutuas rivalidades; este enunciado incluye a los credos cristianos. Es imprescindible que el Vaticano cese en sus maquinaciones po­líticas, la explotación de las masas y la fomentación de la igno­rancia; es imperativo que las múltiples divisiones de las iglesias protestantes sean eliminadas. Si nada de esto sucede, la humani­dad se encaminará a una guerra religiosa de la que la guerra pa­sada parecerá un juego de niños; los antagonismos y odios invo­lucran a poblaciones enteras y los políticos de todas las naciones aprovecharán plenamente la situación para precipitar una guerra que podría ser el fin de la humanidad. No existen odios más gran­des ni profundos que los fomentados por la religión.

     

    En consecuencia, el Cristo debe sumar a los muchos objetivos que ocupan Su atención, otro, el esfuerzo para evitar una guerra final. Esta guerra incipiente es contra la voluntad al bien del Señor del Mundo y de cualquier plan mundial, y puede ser evitada por la buena voluntad. Éste es el enunciado más importante de este mensaje, en lo que a la humanidad concierne.

     

    Grandes y emocionantes acontecimientos son inminentes y ten­drán lugar cuando el efecto de la Nueva Invocación se destaque más y se emplee en forma más general. Ésta es, principalmente, la responsabilidad de quienes están afiliados a los tres movimientos que demuestran la parte que he tratado de desempeñar en la pre­paración del mundo, y son: la Escuela Arcana, y esto se refiere principalmente a los libros de los cuales soy responsable; el movi­miento de Triángulos, que constituye un modo profundamente eso­térico de trabajar, aunque de extrema sencillez; el movimiento de Buena Voluntad, que contiene un factor muy importante, porque (abarcando, como lo hace, a muchos miles de personas) trata de promover, mediante su agudo e inmediato llamado a las masas, rectas relaciones humanas, y esto es lo que esencialmente quieren las masas y a menudo subyace en las cosas que realizan y en los planes que forjan, a veces en forma ignorante y desastrosa.

     

    Observarán que mi tema sobresaliente es la planificación mundial, siendo ésta la preocupación principal de la Jerarquía. La planificación comprende dos fases y el Cristo es responsable de ambas y son:

     

  1. La preparación esotérica para la aparición física o el surgimiento material de la Jerarquía en la Tierra; Buda está definidamente asociado a esta actividad ya que se halla conectada con Su último servicio al género humano.

     

  2. El establecimiento, por todos los medios disponibles, de rectas relaciones humanas, que una vez realizado, lanza­rá gradualmente los ashramas a la actividad externa a medida que surge la necesidad, e involucra la constante colaboración de los Maestros.

     

    Desde 1931 he hecho muchas insinuaciones sobre esto, y mis acti­vidades (llevadas a cabo teniendo en cuenta estas cosas) siguieron la secuencia siguiente:

     

    1. Traté de llegar a algunas personas para ver hasta qué punto un ashrama podría funcionar en forma externa en la Tierra. Sólo tuvo éxito parcial, y los resultados de mi experimento fueron dados en el libro El Discipulado en la Nueva Era. Los efectos del experimento sobre los individuos involucrados, tampoco tuvieron resultados alentadores; el efecto sobre los esoteristas y aspirantes del mundo fue muy exitoso y se amplió grandemente el sentido de la realidad, tan esencial para el reconocimiento de la Jerarquía, hasta ahora invisible.

     

    1. He dado libros que proporcionaron la nueva enseñanza esotérica fundada en el pasado, que sirve hoy e indica el futuro. En los libros aislé para la nueva generación de estudiantes eso­téricos, las "verdades" reales, extrayéndolas del cúmulo de refle­xiones imaginativas y la consiguiente construcción de formas mentales que los esoteristas (desde la época de H.P.B.) crearon tan consistentemente y presentaron al público investigador como verdades. Señalé nuevas verdades significativas para el futuro, que las verdades del pasado sirvieron de base necesaria, y delineé en forma suficiente y expuse conceptos "simientes" sobre los cua­les la nueva religión mundial, los nuevos regímenes políticos y el nuevo orden social podían ser establecidos. Presenté los antepro­yectos. Los enuncié como principios, dejando libres a los hombres –como siempre debe suceder– para desarrollar los detalles de acuerdo a la contribución de sus civilizaciones y de sus culturas nacionales peculiares, que debían conjuntamente crear un todo armónico y no erigir barreras de separatividad, como sucede hoy. Por último, llamé la atención al público sobre la idea de la Exte­riorización de la Jerarquía, proyecto jerárquico importante para lo cual debía hacerse la debida preparación.

     

    3.         La guerra mundial llegó entonces a la etapa final; la primera fue de 1914 a 1918; luego continuó en forma subterránea, hasta que estalló nuevamente en 1939, continuando con extrema fe­rocidad y crueldad hasta 1945, cuando no había fuerzas para conti­nuar la lucha y la bomba atómica puso fin al desastroso capítulo mundial. La bomba atómica (aunque fue empleada destructivamente, sólo dos veces) terminó con la resistencia de los poderes del mal, porque su potencia es predominantemente etérica. En la actualidad su empleo es doble:

     

  1. Como precursora de esa liberación de energía que cam­biará el modo de vivir humano e inaugurará la nueva era, en la que no habrá civilizaciones y sus culturas emergentes, sino una cultura mundial y una civilización emergente, demostrando así la verdadera síntesis que subyace en la humanidad. La bomba atómica surgió de una ashrama de primer rayo, actuando conjuntamente un grupo de quinto rayo; desde un amplio punto de vista estaba destinada y lo está, a ser esencialmente benéfica.

     

  2. Como medio en las manos de las Naciones Aliadas para reforzar las formas externas de la paz y dar tiempo a que produzca efectos la enseñanza sobre la paz y el desarrollo de la buena voluntad. La bomba atómica no per­tenece a las tres naciones que la perfeccionaron y momen­táneamente poseen sus secretos, los Estados Unidos de Norteamérica, Gran Bretaña y Canadá. Pertenece a las Naciones Aliadas y podrán utilizarla (esperemos que só­lo amenacen usarla) cuando la acción agresiva de parte de cualquier nación levante su horrible cabeza. Esencial­mente, no interesa si la agresión es un gesto de determi­nada nación o grupo de naciones, o si es generada por los grupos políticos de cualquier organización religiosa po­derosa, tal como la Iglesia Romana, que aún son incapaces de abandonar la política y ocuparse de los asuntos de los cuales son responsables todas las religiones –acercar a los seres humanos al Dios de Amor.

     

    4.         Ahora que la guerra mundial está ostensiblemente lle­gando a su fin y el trabajo de restauración, que conduce a la resurrección, está siendo lentamente complementado, la tarea de la Jerarquía es fomentar ese entusiasmo en los corazones de las personas de todas partes, lo que les permitirá trabajar de todo corazón por las rectas relaciones humanas y la difusión de esa cualidad simple pero tonificante, la buena voluntad. El entusiasmo en el sentido espiritual, algo del cual se carece hoy, aún entre quienes consideran la Mente de Cristo y los planes de la Jerarquía que existen como algo de utilidad práctica; aquellos que durante años leyeron mis enseñanzas sobre la buena voluntad, con verda­dera fe en lo que digo, pero que no evidencian una disposición a sacrificar el tiempo o el dinero, bloquean el crecimiento del movi­miento. La tarea de la Jerarquía es promover la buena voluntad como primer paso en Sus planes, y esa cualidad está hoy muy cerca del corazón de Cristo; "buena voluntad para los hombres", o más bien entre los hombres, fue la primera de la triple etapa de la promesa de los ángeles, hecha en Su Nacimiento:

     

  1. Buena Voluntad que conduce a rectas relaciones huma­nas, trayendo la

  2. Paz en la Tierra, que conduce a la

  3. Gloria a Dios.

     

    Analizadas estas palabras, significan simplemente que la buena voluntad resultará en rectas relaciones humanas en ese centro que llamamos Humanidad, y esto hará posible que aparezca en la Tierra esa paz que caracteriza a la Jerarquía y conduce a la gloria de Dios, que anima a la actividad de Shamballa, el centro donde la Voluntad de Dios es conocida. Por lo tanto, la inteligente relación, el amor práctico y la plena expresión de la voluntad divina, tendrán lugar si se sigue la correcta secuencia de las actividades. En la actualidad, aún la primera de ellas, sigue siendo una esperanza. Los factores del fracaso de los grupos religiosos y políticos y la apatía de las masas, complicaron grandemente la tarea de la Jerarquía.

     

    1. Mi trabajo personal ha sido llevar todo esto a la atención del público mediante mi interpretación de Los Problemas de la Humanidad, al punto en que la simplicidad de propósito, el ar­diente e inspirador esfuerzo y una mínima organización, pueden complementar la nueva presentación de la buena voluntad, a medi­da que afecta y cambia las soberanas religiones mundiales que olvidan las palabras del Cristo: "Mi reino no es de este mundo", y también compenetra las conferencias políticas de los estadistas y gobernantes del mundo, mientras rigen las decisiones de la cien­cia y la economía. Obrando así y en la ímproba tarea de señalar las fallas y los errores de antigua data, se ha evocado una inevitable oposición que, de no haber existido, mis esfuerzos habrían resul­tado inútiles. No he dicho nada que no fuera verdad ni retiro una sola palabra de las que he pronunciado. Muchas personas prefie­ren las verdades esotéricas respecto al antakarana, la constitución del mundo, la doctrina del hombre, la Ley del Renacimiento y las numerosas enseñanzas intrincadas, relacionadas con la planifica­ción del mundo. La recibieron de mí en plena medida. Otros desean información sobre la Jerarquía, el trabajo y la posición de los Maestros, el entrenamiento para los discípulos e iniciados. Esto también lo han recibido. En los últimos años me ocupé de los abusos y los problemas del mundo con los que se enfrenta la humanidad en este período de restauración, del plan de Dios para el hombre y no de las condiciones pasadas.

    Es interesante observar que cuando la Jerarquía trata de satisfacer la necesidad que tienen las masas, de mejores condicio­nes, y de ayudar a cambiar los abusos eclesiásticos y políticos, los hombres tienden a perder su interés o a repudiar los enunciados sobre lo maligno, porque la tarea es muy difícil, y (desde su punto de vista) creen que la Jerarquía no debería encontrar nada malo ni oponerse al mal, así como muchos repudiaron el hecho de que durante la guerra la Jerarquía estuvo a favor de las Fuerzas que luchaban por la libertad humana y negó su apoyo a quienes lucha­ban a favor de la oscuridad.

     

    Actualmente, la Jerarquía es un gran grupo aguerrido que lucha por las almas de los hombres, contra todo lo que bloquea la expansión de la conciencia humana, todo lo que limita la libertad humana (no digo libertinaje) y lucha para eliminar esos factores y barreras que militan contra el retorno de Cristo y el surgimiento de la Jerarquía como grupo plenamente activo en la tierra. Nada de débil, vacilante, sentimental o neutral, existe en la actitud de la Jerarquía; esto debe ser captado por la humanidad y debe contarse con la fortaleza y la percepción interna y también con el amor de la Jerarquía.

     

    En las observaciones anteriores enumeré algunos de los objetivos que enfrenta la Jerarquía en este momento, involucrando la atención personal del Cristo, teniendo todos un efecto poderoso y benéfico sobre la humanidad. Los enumeraré en forma concisa, porque es esencial que haya una clara percepción de los valores emergentes por parte de los trabajadores de todos los grados y tipos en. el mundo, pues de otra manera la percepción es imposible. A cada punto enumerado agregaré en pocas palabras la razón por ­la cual se lo considera importante:           

     

  1.             La Reorganización de las Religiones Mundiales.

    Razones

  1. Allanar el camino a la Religión Mundial, la religión universal.

  2. Hacer que la humanidad retorne a la sencillez que está en Cristo.

  3.             Liberar al mundo de la teología y del eclesiastismo.

     

  1.             La Disolución Gradual del Judaísmo Ortodoxo.

    Razones

  1.             Debido a su presentación de un Jehová iracundo, intere­sado únicamente en su pueblo elegido. Este mal es básico. El Señor del Mundo, el Dios en Quien vivimos, nos move­mos y tenemos nuestro ser, es totalmente distinto.

  2. Por su separatividad.

  3. Porque es tan antiguo que sus enseñanzas son mayor­mente caducas.

  4. Porque cuando los judíos sean espirituales, beneficiarán grandemente al género humano, pues residen en todos los países.

     

  1.             Preparación para una Nueva Revelación.

    Razones

  1. Porque donde no hay visión los pueblos perecen.

  2. Porque la expectativa humana indica el surgimiento de su presencia emergente.

  3. Porque la nueva Invocación la traerá inevitablemente.

     

     

     

  1. La Reacción de la Jerarquía a Shamballa.

    Razones

  1. Produce un canal directo.

  2. Condiciona la afluencia de la energía de poder.

  3. Relaciona la voluntad al bien con la buena voluntad.

  4. Crea nuevas tensiones constructivas y nuevos ashramas.

     

  1. Una Relación más Estrecha de la Jerarquía con la Huma­nidad.

    Razones

  1. Traerá (en el futuro cercano) la exteriorización de cier­tos ashramas.

  2. Conduce a la reaparición de la Jerarquía sobre la Tierra.

  3. Reconoce que por su etapa de desarrollo el hombre lo merece.

  4. Presenta la cercana oportunidad para la revelación.

     

  1.             Un Esfuerzo para Evitar la Guerra.

    Razones

  1. Porque la próxima guerra aniquilará a la mayor parte de la raza humana.

  2. Porque el odio involucrado tiene una base religiosa, se­ría mayor que cualquier otro conocido hasta ahora.

  3. Porque Shamballa estará involucrada, y esto nunca ha sucedido.

     

     

    Por lo tanto, pueden ver cuán críticos espiritualmente son estos tiempos y cuán urgente es la tarea que enfrenta la Jerarquía y Sus trabajadores en la Tierra. La guerra pudo haber terminado en el sentido físico, pero grandes asuntos, aún involucrados e indeterminados, pueden conducir a la paz o a la renovación de esas condiciones que se generan y, una vez generadas, no pueden ser evitadas.

     

     

    Teniendo en cuenta todos estos factores mencionados encara­remos los dos próximos grandes Festivales: El Festival de Wesak y la Oportunidad Excepcional de Cristo. Debo señalar aquí algo y lo hago con gran alegría: este año 1946 marca el comienzo de un ciclo en el cual la humanidad está, más que nunca, estrechamen­te involucrada en los Festivales y donde puede desempeñar una parte más importante -que nunca. El Festival de Wesak ha sido ce­lebrado durante largo tiempo en muchos países, y a medida que pasa el tiempo y avanza la instrucción de las masas, la reunión mantenida en el momento de la Luna llena de Tauro, asumirá gran importancia, pero su nota clave cambiará. No se ha anunciado cuál será la nueva nota, ni se hará hasta dentro de 35 años. Como ya he señalado, su significación y la del Viernes Santo pertenecen al pasado, y su utilidad casi ha llegado a su fin. La intención del Buda y del Cristo es que en cada país haya oportunamente alguien que actúe como Sus Representantes en el momento de los dos Festivales, para que la distribución de la energía espiritual desde el primer gran Aspecto o Rayo, sea directa, del Buda (y luego desde Shamballa) al Cristo, y del Cristo a esos discípulos en todos los países que pueden ser influidos y actúan como canales para la corriente directa de energía.

     

     

    El mismo procedimiento será seguido en el momento de la Luna llena de Géminis, excepto que no involucrará a Shamballa, con la diferencia de que en el Festival de Wesak será influido un discípulo de primer rayo y en el Festival del Cristo, un discípulo de segundo rayo, pudiendo ser el rayo del alma o de la persona­lidad del discípulo, representará a Cristo en todos los países. Esto no se pudo organizar este año, pero podrá comenzarse el año próximo, aunque sólo tres o cuatro países pueden trabajar bajo esta inspiración. Sus efectos serán de largo alcance y no inmediata­mente evidentes para el observador.

     

     

    Este año el Buda hizo saber que durante el gran Festival en los Himalayas aparecerá como de costumbre, y que su principal deber es hacer afluir inicialmente, la triple energía que la Invoca­ción invoca y que seguirá invocando durante muchas décadas. Desde la Mente de Dios, la Luz afluirá por Su intermedio al mundo ex­pectante de los hombres –ese centro humano cuya eterna misión es llevar luz a todas las vidas creadas. Desde el Corazón de Dios, Él traerá a la Jerarquía por intermedio del Cristo, esa profunda e interminable afluencia de Amor, que permitirá a la Jerarquía efectuar Su ardua tarea y exteriorizarse. Los seres humanos no pueden comprender el sacrificio y la tribulación que este surgi­miento implicará y sólo será posible por una vasta afluencia de amor divino.

     

     

    Se hará también un esfuerzo para relacionar a Shamballa, "el centro donde la Voluntad de Dios es conocida", directamente con el nuevo grupo de servidores del mundo, a través de los ashra­mas que trabajan en las líneas externas de la buena voluntad práctica. La recepción de esta energetizante voluntad al bien, de­bería producir una definida "intensificación" o acrecentamiento de la buena voluntad; y permitir al movimiento de Buena Voluntad proseguir con mayor impulso este otoño e invierno venideros; tomará todo el verano para ser asimilado debidamente por quienes dirigen el movimiento en todo el mundo.

     

    La absorción del Amor que afluye desde el Corazón de Dios a la Jerarquía, tendrá, lógicamente, un amplio efecto, sin embargo, uno de los más inmediatos afectará al movimiento de Triángulos y acrecentará el poder de la existente red de luz y buena voluntad. Por lo que antecede podrán ver cuánto más cerca de la humanidad se halla el Buda este año. Ahora puede dar a conocer a los seres humanos Su objetivo específico; esto nunca .había sucedido. Es el resultado de la guerra y los esfuerzos de la Jerarquía, que hicieron surgir en el ser humano ciertas cualidades ennoblecedoras y reac­ciones espirituales que la tensión de la guerra pudo evocar. Este año marcará una oportunidad excepcional y peculiar, basada en el hecho de que los pueblos no tuvieron tiempo para volver a los antiguos modos de pensar o establecer cualquier otra estructura reaccionaria. Quizás no suceda en el próximo año, por lo tanto, sería inteligente aprovechar lo máximo posible los Festivales ve­nideros. A quienes tienen fe y visión se les pide que se vinculen (imaginativamente, porque otra cosa no podría hacerse) con el Buda y luego se ofrezcan como canales para las potencias espirituales que el traerá.El Festival de junio, Géminis, que es especialmente el del Cristo y que hace resaltar Su relación con la humanidad, abarca en realidad tres días enteros, cada uno con una nota clave distinta:

     

  1. La nota clave del Amor en su sentido jerárquico –libre de sentimiento, emoción y énfasis personal– amor que se sacrifica y comprende, actúa con fortaleza y decisión y trabaja en bien del todo y no en interés de cualquier grupo o individuo.

     

  2. La nota clave de la Resurrección, poniendo el énfasis sobre la nueva vivencia, el Cristo viviente, y esa "vida más abundante" que la guerra hizo posible, obligando a retornar a los verdaderos valores.

     

  3. La nota clave del Contacto, de una relación más estrecha entre Cristo y Su pueblo y entre la Jerarquía y la Huma­nidad.

     

     

    Las palabras "nota clave" han sido deliberadamente elegidas y significan el sonido que precedió a cada afluencia principal en este Festival de mayo o de Tauro; estas energías serán liberadas en una solemne ceremonia en cada uno de los tres días. En cada ceremonia la nueva invocación será pronunciada únicamente por el Cristo, y luego la Jerarquía en conjunto sólo entonará la estrofa, invocando la luz, el amor y la voluntad al bien (cada estrofa en cada uno de los tres días). Los discípulos o iniciados que se inte­resen u observen los movimientos de Buena Voluntad y Triángulos, los mantendrán en sus mentes al enunciar la primera y la tercera estrofas y se pondrá atención en el nuevo grupo de servidores del mundo, cuando se recite la segunda estrofa.

     

    Por lo tanto, les llamaré la atención sobre el interés que de­muestra la Jerarquía por el esfuerzo embrionario en que ustedes están empeñados y que yo inicié; sin embargo, señalaré que la atención prestada no es excluyente, pero que cuando dos o tres se reúnen en nombre del Maestro de la Jerarquía, la energía afluirá; que cuando se tiene por meta la buena voluntad, demandando cual­quier esfuerzo, la energía de la voluntad al bien hará sentir su presencia, y que el nuevo grupo de servidores del mundo no está formado por los pocos miembros que ustedes conocen, sino que es un grupo mucho más grande. Actualmente consta de muchos mi­llones de miembros.

     

    El resultado de estos solemnes tres días de invocación será seguido de un día culminante en el cual la Jerarquía conjunta y conducida por el Cristo, pronunciará toda la Invocación, prece­diendo cada estrofa con su nota clave apropiada, emitida también al unísono. Ustedes no pueden conocer estas notas pero, por ejem­plo, si un gran número de miembros del nuevo grupo de servido­res del mundo se reuniera, el OM conjuntamente emitido podría aproximarse a la nota clave apropiada.

     

    Por lo tanto, les será evidente que en el nuevo ciclo que ahora comienza con la culminación de la guerra y la formación de las Naciones Unidas, los Festivales de Tauro y Géminis no sólo se vincularán más estrechamente, sino que se cambiará el procedi­miento y se intensificará el efecto sobre la humanidad. Quisiera que todos los que desean reunirse en estos Festivales traten de hacerlo subjetivamente (dondequiera se encuentren) y participen inteligentemente en las ceremonias descritas. Les pediría a todos que piensen, utilicen la imaginación y actúen como si fueran dis­cípulos aceptados, o por lo menos que están en la periferia de al­gún ashrama. Les pido que tomen parte en estas dos ceremonias, dando libre juego a la imaginación; posteriormente estas cere­monias se exteriorizarán en algún centro en cada país. Un núcleo entrenado y un conjunto de creyentes dedicados, están en proceso de reunirse (aunque únicamente en la conciencia de la Jerarquía); y pese a que momentáneamente no habrá ceremonias externas o conocimiento respecto a quienes serán elegidos para representar a la Jerarquía en los diversos países, de hecho y en verdad, en este año se está dando el primer paso para la participación humana.

     

     

    Este conocimiento dará propósito e intención fija a todos los que durante años celebraron estos Festivales. En verdad, los invito en nombre de la Jerarquía a participar de Su antiguo tra­bajo y no a que –como en el pasado– asuman la parte de obser­vadores interesados. Les prevengo que si logran participar en alguna medida, será necesario protegerse del sobreestímulo y dar los pasos inteligentes para emplear, en bien de la humanidad, la energía que se les haya confiado.

     

    Este conocimiento será particularmente útil para quienes se ocupan de los grupos y organizaciones que responden a los intere­ses jerárquicos. La verdadera participación puede conducirlos a una súbita convicción de la realidad de cuanto he dicho; la fe, la creencia y el sentido común, ya no serán necesarios y ustedes conocerán.

     

    He expuesto aquí todo lo que el Cristo ha planificado para el futuro inmediato, y también algunas de las cosas que Él y los Maestros deben realizar como pasos preparatorios para el nuevo mundo que puede reemplazar y reemplazará, al viejo mundo poco feliz que ha quedado inmediatamente detrás nuestro. He decidido hablarles de estas actividades en las cuales hoy pueden participar, excepto las que afectan a la relación entre Shamballa y la Jerarquía. Sin embargo, los iniciados de tercer grado (y muy pocos en este momento trabajan en la Tierra entre los hombres) pueden participar en todas ellas.

     

    Éste es un mensaje intensamente práctico y exige dedicación renovada para servir a la humanidad y abrirse camino hacia un ashrama, donde ese servicio puede ser dirigido. Exige sacrificio hasta el dolor, y sacrificio donde más los afecta; exige un gozoso sentido de unidad con esa usina de poder y luz denominada la Jerarquía, la cual está dispuesta –como nunca lo estuvo– a com­partir con la humanidad ese poder y esa luz hasta el límite en que la capacidad humana pueda utilizarla.

     

    Para terminar, les ruego ayudar en dos asuntos de impor­tancia para Aquel a Quien todos los discípulos, iniciados y hom­bres espirituales, han amado y seguido por casi tres mil años, el Cristo. (Me refiero a Su aparición como Shri Krishna y otro que fue poco conocido, pero que realizó un gran trabajo en siglos anteriores). Un trabajo de preparación para Su venida.

     

     

    Los exhorto a asumir la responsabilidad de la distribución de la Invocación en escala tan grande como sea posible y en todos los países. Es de gran poder, y cuando la empleen los hombres de todas las creencias podrán ayudar en el proceso de evitar la guerra. Les pido también que hagan posible la amplia distribu­ci6n de mi libro Los Problemas de la Humanidad, porque fortalecerá las manos de quienes ya tratan de solucionar estos proble­mas y llama la atención sobre la necesidad de solucionarlos a quie­nes aún no han despertado. Esto requerirá sacrificio, pues exige gasto de dinero; hasta la Jerarquía trabaja por intermedio de canales normales y necesita dinero, y también el Cristo tiene nece­sidad de recursos financieros para llegar a los necesitados hijos de los hombres. Pido la ayuda y espero su decisión.

    Que Aquel a Quien servimos pueda estar más cerca que nun­ca de nosotros, que el trabajo de establecer rectas relaciones humanas pueda continuar a grandes pasos y que la luz y el amor afluyan, desde Shamballa y la Jerarquía, sobre todos los que aman a sus semejantes, es el ansioso deseo, conjuntamente con mi ben­dición para ustedes, en este período de voluntad al bien.* (13/448-462)

     

     

 

*  El Tibetano me ha pedido aclarar que cuando él habla del Cristo, se refiere al nombre que se le da como Guía de la Jerarquía. El Cristo trabaja para todos los hombres, sin distinción de creencias; no pertenece al mundo cristiano como tampoco al budista, al mahometano o cualquier otra creencia. Nadie tiene necesidad de unirse a la Iglesia Cristiana para estar afiliado al Cristo. Lo que. se exige es amar al semejante, llevar una vida disciplinada, reconocer la divinidad en todos los credos y todos los seres, y regir su vida diaria con Amor. A.A.B.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

Reproductor Música

Casino Bonus at bet365 uk