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LA EXTERIORIZACIÓN DE LOS ASHRAMAS: SU APARICION, EXPRESIÓN Y ACTIVIDAD EN EL PLANO FISICO POR PRIMERA VEZ.

Enero de 1946 

 

Estas palabras se refieren a un aspecto de la asombrosa em­presa en la que la Jerarquía se embarcó en este ciclo: Su aparición, expresión y actividad en el plano físico por primera vez, desde que se retiró el aspecto subjetivo de la vida y se enfocó en el plano mental (en vez del físico) durante los días de la antigua   Atlántida y después de la guerra entre los Señores del Rostro Resplandeciente y los Señores del Rostro Oscuro, como los denomina La Doctrina Secreta. Durante millones de años, como resultado del triunfo del mal en esa época, la Jerarquía ha permanecido silenciosa detrás de los acontecimientos mundiales dedicada a llevar a cabo el siguiente trabajo –que oportunamente se efectuará exotéricamente en vez de esotéricamente :

 

  1. La Jerarquía permanece como un muro entre la huma­nidad y el excesivo mal. Recuerden que cuando la hu­manidad es protegida, la protección se extiende a todos los reinos subhumanos, de los cuales el cuarto, el humano, es el Macrocosmos. El excesivo mal que emana de fuen­tes cósmicas, requiere la habilidad entrenada de la Je­rarquía y el consentimiento de Shamballa, para impedir que se extienda desastrosamente.

 

  1. La Jerarquía trabaja constantemente para despertar el aspecto conciencia en todas las formas, a fin de que se despierte, expanda y aplique inteligentemente.

 

  1. La Jerarquía dirige los eventos mundiales hasta donde lo permite el género humano (porque el libre albedrío y la libre decisión de la humanidad no pueden ser ignorados), a fin de que pueda expresarse la conciencia en desarrollo, mediante el desenvolvimiento y la adaptación de las formas mundiales sociales, políticas, religiosas y económicas. Proporciona orientación, arroja luz, impre­siona a quienes están en contacto con Ella y, por la afluencia de ideas y la revelación, influye definidamente en la marea de los asuntos humanos.

 

  1. La Jerarquía dirige y controla, más de lo que se cree, las cíclicas culturas en desarrollo y sus resultantes civili­zaciones, las cuales pueden proporcionar formas ade­cuadas, momentáneamente útiles para la emergente alma de la humanidad. Las estructuras de las culturas y civi­lizaciones reciben especial atención.

 

 

  1. La Jerarquía recibe y trasmite las energías y las consi­guientes fuerzas de Shamballa, con efectos resultantes dentro de la Jerarquía Misma, y también sobre la huma­nidad y el alma de todas las cosas, residente en todos los reinos.

 

  1. La Jerarquía recibe ese esotérico "Fuego de Dios" que pone fin a ciclos, ideologías, organizaciones y civiliza­ciones, cuando llega el momento correcto y propicio. Lo hace para dar lugar a lo que sea mejor y resulte adecua­do y no limitador, para la conciencia incipiente y la vida emergente.

 

  1. La Jerarquía prepara a los hombres para la iniciación:

                          a.        Recibiéndolos en los Ashramas de los Maestros.

                         b.        Ofreciendo a Sus discípulos la oportunidad de ser­vir en relación con el Plan emergente.

                          c.        Inaugurando, por medio de los discípulos de la época, esas nuevas presentaciones del entrenamiento necesario para la iniciación. Cada ciclo mayor recibe nuevas formas de la misma enseñanza antigua, aun­que básica. Este ciclo actual es uno de ellos y gran parte de mi trabajo tiene conexión con esto.

 

Todas estas actividades y funciones de la Jerarquía muchos de ustedes las conocen teóricamente y algunos directamente –algo bueno y útil de reconocer. Todas estas actividades fueron reali­zadas "detrás del velo" y son lógicamente, una parte muy pequeña de todo el trabajo de la Jerarquía. Gran parte del mismo sería totalmente incomprensible para ustedes. Sin embargo, si los dis­cípulos de este mundo moderno y los iniciados, pueden estar a la altura de la oportunidad actual presentada, será posible que todo esto no sólo se lleve a cabo a la plena luz del día, sino con la cola­boración y aceptación comprensiva de las personas inteligentes de todas partes y con la devota aprobación (aunque ciega acepta­ción) del hombre de la calle.

 

Trataré, si puedo, de impartirles algo de esto, algo de las nuevas actividades que serán llevadas a la atención de los discí­pulos que tienen cuerpos físicos, algo de la amplitud de la empresa de la exteriorización, de lo que todos pueden hacer a fin de prepa­rar el camino para este cambio mayor y algo de las tremendas difi­cultades involucradas.

 

 

Una de las cosas que ahora ocupan la atención de los Maes­tros es la exteriorización de sus ashramas en el plano externo, preparatoria para los posteriores desarrollos visualizados. Si se realiza, entonces serán posibles otros desarrollos. Una extensión del ashrama es deseable. En vista de ello, inauguré una nueva actividad en mayo de 1941 y elegí a algunos de mis discípulos que residían en Nueva York. Empecé también a dar la enseñanza sobre las etapas del discipulado (El Discipulado en la Nueva Era, T. I. Tercera Parte) y sugerí que los miembros del grupo se reu­nieran una tarde cerca del momento del plenilunio, todos los meses, haciéndolo con espíritu tranquilo y sin prisa. Deseaba que dedi­caran la tarde a deliberar, a comprenderse mutuamente y a con­siderar los problemas grupales en lo que afectan al servicio gru­pal y –ante todo– trataran (por una profunda meditación con­junta y el acopio del conocimiento de cada uno) de acercarse más a la Jerarquía. Esto los ayudaría a trabajar unidos como grupo, y unidos ayudarían al mundo. Les pedí que estudiaran la relación que existe entre un Maestro y Sus discípulos.

 

 

Estos grupos indicados para la exteriorización, existen en el aspecto interno como parte de un Grupo interno, y deben ser exteriorizados para propósitos de servicio. El hecho de que esta exteriorización sea posible, indica ciertos desarrollos, que son re­sultado del pasado, de los poderes en desenvolvimiento de la huma­nidad, para reconocer la Realidad, el clamor invocador de las masas de todas partes, además la invocación de la gente espiritual del mundo y el efecto de la guerra mundial (1914-1945). Todos estos factores provocaron una gran destrucción en el mundo mate­rialista y produjeron en la conciencia humana una expansión muy real; también, como observó un Maestro, desconocido por ustedes, en una reunión de los Miembros de la Jerarquía hace algunas se­manas, "uno de los portales está abierto; aquellos que están pre­parados pueden entrar, pero nosotros también podemos pasar por él e ir hacia ellos en otro y nuevo sentido y más directamente. Que Shamballa nos ayude".

 

Toda la Jerarquía comprende que Ellos enfrentan la mayor prueba vinculada a una iniciación superior. Los discípulos debe­rían tratar de comprender el enorme sacrificio involucrado en este movimiento hacia la exteriorización de la Jerarquía, para una existencia secular. Cuanto más elevada es la iniciación, tanto más difícil será para el iniciado implicado. Por ejemplo, me resulta más fácil entrar en contacto con ustedes que si lo fuera con alguno de los Chohanes, como los Maestros M. y K.H. Estoy más cerca de ustedes, porque aún utilizo el mismo cuerpo físico en que recibí la quinta iniciación, hace aproximadamente noventa años. Los Chohanes han recibido iniciaciones superiores y son puntos focales de Ashramas poderosos. Su tarea de adaptación es mucho más difícil. Durante algún tiempo el llamado invocador se ha elevado hasta el Señor del Mundo en Su Cámara del Concilio, en Sham­balla. A dicho clamor se lo ha denominado "Llamado al Alinea­miento", porque los Miembros de la Jerarquía piensan y saben que este gran retorno de la Jerarquía a la Tierra después de una ausencia tan prolongada, exigirá una expresión más plena de la voluntad espiritual, que ni Ellos mismos comprenden; saben que necesitarán la colaboración de Shamballa y también la de la hu­manidad.

 

Lo que expondré sobre la exteriorización de la Jerarquía y Sus ashramas podría dividirse, para mayor claridad, en temas que constituirán la base de la instrucción. Seguiremos el delinea­miento siguiente:

 

Adaptación y Alineamiento de la Jerarquía

En Sí Misma.

En conexión con la Cámara del Concilio de Sanat Ku­mara. Poco puede decirse sobre ello.

En relación con la humanidad.

 

Observarán que están involucrados los tres centros planetarios. Preparación jerárquica durante el Festival de Wesak.

 

 

Método de Acercamiento para la Exteriorización.

Etapas del proceso de exteriorización.

Acercamiento por intermedio de algunos Ashramas.

En la conciencia del discípulo en expresión física.

Por la divulgación de la información de naturaleza pre­paratoria.

 

La Exteriorización misma. Implica:

El Retorno de Cristo.

            Los Ashramas implicados en el Advenimiento.

La debida organización de los Ashramas implicados en la Tierra.

La exteriorización de los Ashramas.

Adaptación de los Ashramas y los Maestros a la vida exotérica.

 

Implicará también la adaptación de los discípulos y aspirantes a la acrecentada estimulación, más la enunciación de ciertas afir­maciones básicas.

El Trabajo de los Ashramas exteriorizados.

La creación y vitalización de la nueva religión mundial.

La gradual reorganización del orden social.

La inauguración pública del sistema de iniciación.

El entrenamiento exotérico de los discípulos y de la humanidad, en este nuevo ciclo.

 

Abordaremos el primer tema, pero sólo los estudiantes que son parte integrante de la Jerarquía y están en activa comunica­ción con algún Ashrama, podrán obtener algún beneficio de la información sobre este tema. Por ejemplo, aquellos que están afiliados al mío (o al de otro Maestro) y están recibiendo un entrenamiento preliminar y actuando en la periferia del cen­tro jerárquico, pueden obtener una idea general y (si tratan de hacerlo) percibirán intuitivamente la integridad jerárquica y la futura actuación propuestas.

 

No tomen a mal mis palabras "actuando en la periferia", porque indican una gran oportunidad para servir. Los Maestros necesitarían muchos como ustedes en los lindes de Sus ashramas, a fin de ayudar en el esfuerzo jerárquico, porque pueden llegar al público con más facilidad que Ellos y adaptar la enseñanza mucho más adecuadamente que los discípulos más avanzados. Los discípulos como ustedes también son parte definida de la Jerar­quía; cuando actúan en un Ashrama ocupan un lugar muy útil y quisiera que tuvieran esto siempre presente. Por lo tanto, les daré cualquier información que pueda y se me permita, pero, lógicamente, mucho quedará sin decir.

 

 

 

Adaptación y Alineamiento Jerárquicos

 

¿Qué quiero significar con la palabra "adaptación" en cone­xión con la Jerarquía? Adaptarse al karma, a la personalidad, al alma, a las circunstancias en los tres mundos, al impacto de las fuerzas astrales, o a las corrientes mentales de los que no están orientados hacia el reino de Dios, no constituye parte del entre­namiento de quienes están más allá de la iniciación de tercer gra­do. Los iniciados en y más allá de ese nivel, han trascendido la reacción en estas líneas, mientras que los que no han recibido la tercera iniciación están en proceso de una rápida adaptación. Empleo aquí la ,palabra "adaptación" definidamente en el sentido de reorientación, y en este sentido podrán observar muchas cosas.

 

Durante eones e incontables ciclos, la Jerarquía ha actuado apartada y silenciosa en los niveles superiores del plano mental y en los niveles búdicos, donde debieron establecer contacto con Ellos los discípulos que, por la disciplina, el desarrollo y el ser­vicio prestado, se capacitaron para establecer tal relación. Esta pú­blica reorientación y surgimiento en el plano físico, exigirá mucho a los Miembros de la Jerarquía. Así como no ha sido fácil para mí establecer y mantener contacto con ustedes, aunque tengan de­recho a ello, a Ellos les resultará más difícil aún ponerse en contacto con quienes ni siquiera son discípulos.

 

Durante eones y ciclos, los Miembros de la Jerarquía se some­tieron al entrenamiento necesario a fin de reaccionar correcta­mente cuando Shamballa establezca un contacto más pleno con la Jerarquía. Observen la fraseología. Ese contacto ya se ha esta­blecido como resultado de la afluencia de ciertas fuerzas extra­planetarias y por un "acto de dirección determinada", que emana de la Cámara del Concilio del Señor del Mundo. No me interpre­ten mal. La Jerarquía ha estado siempre en contacto con el "Lu­gar del Propósito" (como se lo denomina) por intermedio de Sus Chohanes y Sus principales Dirigentes, tales como el Cristo, el Manu y el Señor de la Civilización. Estos grandes Seres han reve­lado constantemente este propósito a los Miembros de la Jerarquía para que pudieran captar y desarrollar el Plan emergente. Pero aún para los Maestros, la fuerza de Shamballa ha tenido que ser aminorada, así como la fuerza de la Jerarquía debe ser modificada para el discípulo y el aspirante comunes, si quieren responder constructivamente a ella.

 

Sin embargo, las cosas han cambiado algo. Las nuevas ener­gías que afluyen y han sellado parcialmente la puerta del mal en su propio lugar (que se hará progresivamente) posibilitaron una relación más estrecha. Los Maestros también se liberaron de ciertas arduas tareas de ciclos pasados. Algunas de las fuerzas disponibles que afluyen desde Shamballa, están siendo absorbidas directamente por la humanidad y por algunos de los reinos subhumanos, particularmente el reino mineral. Esta última absorción conducirá oportunamente, cuando haya terminado, a esos episo­dios volcánicos y temblores de Tierra básicos, que cambiarán la faz de la tierra en el momento en que la sexta raza raíz entre en manifestación. Esta afluencia directa hacia los reinos que actúan exotéricamente en los tres mundos, ha aliviado y aliviará, en cierta medida, la excesiva presión sobre la Jerarquía, y actuará también como un gran antakarana alineador entre los tres centros planetarios. A este alineamiento me refiero en estas instrucciones –  al alineamiento de los tres centros en este planeta y las adap­taciones que esto necesita e inevitablemente exige.

 

En bien de la humanidad en primer lugar, y del desarrollo de los reinos subhumanos en segundo lugar, la Jerarquía ha hecho ciertas adaptaciones y alineamientos difíciles entre los centros pla­netarios, cuyos efectos fueron compulsivos. Por lo tanto, tengan presente que las adaptaciones autoimpuestas por la Jerarquía tie­nen poca similitud con las de ustedes en relación con la vida de la personalidad, predispuesta a la idea de servir al todo. La Je­rarquía en Su verdadero sentido no tiene personalidad para expre­sarse y esto complica grandemente los problemas que deben en­frentarse cuando encaran la manifestación y el trabajo exotéricos.

 

 

Adaptación y Alineamiento dentro de la Jerarquía

 

En último análisis ¿qué es esta Jerarquía? Es un gran con­junto de dedicadas, salvadoras y liberadas Unidades de Vida, que actúan grupalmente con todas las formas y vidas en todos los reinos, y especialmente con todas las almas. Cuando la Jerarquía actúa así, pone exclusivamente el énfasis sobre el aspecto conciencia de todas las formas; Su actual agente de salvación y de servicio es la mente, cuando se expresa por intermedio de las mentes de las personas humanitarias, los aspirantes, los discí­pulos (de todos los rayos y grados) y todos los iniciados; la Jerarquía puede expresarse también mediante las corrientes men­tales e ideas, y por medio de ellas plasma Sus conceptos jerár­quicos sobre las mentes embrionarias del público común en gene­ral; dirige también el trabajo de educación de todas las naciones, de modo que las masas no evolucionadas, puedan –a su debido tiempo– llegar a ser masas inteligentes.

 

Como bien saben, la Jerarquía trabaja en tres sectores prin­cipales, o a través de ellos, poseyendo cada uno su personal com­pleto, regido por tres Grandes Señores. He tratado esto con algún detalle en el libro Iniciación Humana y Solar, así como en otros escritos; mayor información sobre este punto es innecesaria y no tendría ningún valor real.

 

La Jerarquía trabaja también por intermedio de los siete Ashramas principales y sus ashramas afiliados, y estos "siete que forman cuarenta y nueve" representan en su totalidad a los siete rayos, con sus subrayos, y son los custodios, trasmisores y distri­buidores de las energías de los siete rayos a los siete centros planetarios y –por conducto de estos siete centros– al cuarto reino de la naturaleza (al desarrollarse gradualmente durante eones), y a través de éstos, a los siete centros del hombre. Ésta es la síntesis.

 

Los siete Centros o Ashramas principales de la Jerarquía, están presididos cada uno por Maestros de categoría de Chohan; los siete centros o ashramas subsidiarios están presididos por Maestros y Adeptos (de quinta y cuarta iniciaciones), ayudados por iniciados de tercer grado y ciertos discípulos seleccionados y avanzados. Varios de los siete Ashramas están aún incompletos en lo que al personal respecta, pero las vacantes están siendo llenadas rápidamente a medida que se van sintiendo los efectos espirituales de la guerra mundial (1914-1945). Estos efectos son muy reales y fue un gran aliciente para los trabajadores jerárquicos.

 

Antes de que la Jerarquía pueda surgir (como se intenta), la relación entre un Ashrama principal y sus ashramas subsidia­rios debe establecerse firmemente, mientras que la relación entre un Ashrama principal y otros Ashramas principales debe acer­carse más definida e incuestionablemente a Shamballa, regida por la influencia de ese gran Centro de primer rayo. La energía que alineará y se adaptará a los cuarenta y nueve ashramas subsidia­rios es la de segundo Rayo de Amor-Sabiduría. Sin embargo, lo que producirá una adaptación similar y un impulso alineador en los siete Ashramas principales, es la energía de primer Rayo de Voluntad o Poder. Aquí, les he dado un dato oculto muy impor­tante, y aunque individualmente no tenga importancia para uste­des, sin embargo, sirve para presentar la prueba de la significa­tiva relación oculta entre los tres Centros planetarios. Así como el tercer centro planetario, la Humanidad, alcanzó ahora un punto de desarrollo inteligente, de modo que puede establecer una re­lación más estrecha entre ella y la Jerarquía, análogamente la Jerarquía también ha avanzado como una unidad, para establecer también la correspondiente y estrecha relación entre Ella y Sham­balla. Así como la relación entre la Jerarquía y la Humanidad se establece por intermedio de los aspirantes, discípulos e iniciados, en existencia física, que responden en alguna medida al amor-sabiduría del universo y trabajan principalmente a través de las personas inteligentes en encarnación, del mismo modo se está estableciendo una relación más estrecha entre Shamballa y la Je­rarquía, por conducto de los Ashramas principales y no de los secundarios. Tenemos en consecuencia una situación que podría describirse más o menos, de la manera siguiente:

 

 

Esto no es más que un somero cuadro, ni es totalmente correcto; sin embargo demostrará ciertas líneas directas de contacto y rela­ción que son verdaderas y bastarán para darles una idea vaga y general del nuevo alineamiento que se está estableciendo entre los tres centros planetarios principales, que requieren nuevas adaptaciones.

 

En este momento particular dentro de la Jerarquía Misma se destaca la necesidad de los alineamientos y adaptaciones que Ella enfrenta. Se estimula a los ashramas secundarios y gradualmente se forman nuevos, porque no hay todavía cuarenta y nueve ashra­mas menores; las vacantes en los Ashramas principales se están llenando lo más rápidamente posible, extrayéndose de las filas de quienes trabajan en los ashramas menores, cuyos lugares son ocu­pados por los discípulos aceptados que se están capacitando para este trabajo por medio de la experiencia, las dificultades y la tensión del servicio mundial. Todos estos cambios necesitan mu­chos reajustes. El trabajo interno del alineamiento jerárquico está a cargo de los Chohanes de los principales Ashramas, mien­tras que la tarea de supervisar las adaptaciones internas inciden­tales a los nuevos alineamientos y la aceptación de nuevo personal, es vigilado y dirigido por los cuarenta y nueve Maestros que tienen a Su cargo los ashramas menores, sean ashramas que po­seen lo que se considera un pleno complemento de trabajadores, o los que están en proceso de lograr ese pleno complemento, o ash­ramas embrionarios, de los cuales ya hay algunos.

 

Uno de los resultados de este alineamiento y adaptación je­rárquicos será el establecimiento, por primera vez, de una inter­acción y movimiento fluídico entre los tres centros planetarios. Actualmente, los Chohanes salen de la Jerarquía y entran en la Cámara del Concilio del Señor del Mundo, o en uno de los Siete Senderos; los Maestros mayores, a cargo de Ashramas, están reci­biendo grados superiores de iniciación y ascendiendo al grado de Chohanes; iniciados que pasaron del tercer grado están recibiendo rápidamente la cuarta y quinta iniciaciones, convirtiéndose en Maestros (recibiendo ambas iniciaciones en una sola vida), y sus puestos están siendo ocupados por iniciados menores, que a su vez, estuvieron entrenando a discípulos que los reemplazarán hasta que en este proceso de sustituir y reemplazar lleguemos a la puerta que simbólicamente se halla entre la humanidad y la Jerarquía y ahora está ampliamente abierta, y así los discípulos aceptados recibirán la iniciación, los discípulos comprometidos serán acep­tados y los discípulos en aceptación prestarán juramento.

 

De esta manera tiene lugar un movimiento grande y nuevo y se está llevando a cabo un intercambio e interacción enorme­mente acrecentado. Esto continuará hasta el año 2025 d.C. En los años que trascurran desde ahora y hasta entonces, grandes cam­bios se producirán y en la gran Asamblea General de la Jerarquía –celebrada comúnmente cada siglo– en el año 2025, se estable­cerá con toda probabilidad la fecha para la primera etapa de la exteriorización de la Jerarquía. El ciclo actual (de ahora a en­tonces) se lo llama técnicamente "la Etapa del Precursor". Es de naturaleza preparatoria, de prueba en sus métodos y destinada a revelar sus técnicas y resultados. Por lo tanto, como podrán ver, los Chohanes, Maestros, iniciados, discípulos mundiales, discípu­los y aspirantes afiliados a la Jerarquía, pasan en este momento por un ciclo de gran actividad.

 

Los Miembros de la Jerarquía se capacitan para el trabajo objetivo que desempeñarán públicamente como parte de la adap­tación necesaria, debido a que el alineamiento se efectúa rápida­mente. Esto implica una dificultad mucho mayor de la que pueden imaginar o anticipar, porque involucra el desarrollo de ese tipo de "resistencia a la atracción de la vibración inferior" de la cual nada saben, pues esa vibración inferior necesariamente es un as­pecto de la expresión normal de ustedes –por poco que lo com­prendan. Deben saber que en los Maestros e iniciados superiores nada existe que pueda responder a vibraciones de tal naturaleza. Aunque Ellos no puedan absorberla, reaccionar o volver a desarrollarla, puede causarles el más agudo malestar y dolor; por esta razón al Hijo de Dios en El Antiguo Testamento se lo deno­mina "varón de dolores y conocedor del sufrimiento". En realidad esto no se refería a que Él sufría por la pobre y miserable huma­nidad (como la teología ortodoxa lo interpreta tan egoístamente), sino a que debía someterse al contacto con la humanidad. Por lo tanto, la Jerarquía Se está preparando en estas líneas (muchas de las cuales no puedo indicar ni explayarme sobre ellas), a fin de experimentar la manifestación física; Se está esforzando también para "crear" el necesario mecanismo de respuesta que será de tal naturaleza que los Miembros de la Jerarquía actuarán con mínima dificultad y un mínimo de obstáculos sobre la Tierra; de este modo, se Les permitirá dedicar todo el tiempo y atención al trabajo que deberán realizar cuando estén en manifestación física.

 

Se están esforzando además para establecer una relación tele­pática más estrecha e íntima (aunque estrictamente impersonal) con Sus discípulos que pertenecen a todos los rayos, para que haya un libre intercambio de pensamiento y la consiguiente mejor integridad jerárquica, no importando lo que puede suceder en los tres mundos –no pudiendo ser desintegrada o aminorada de modo alguno.

 

Aunque para Ellos no existe el plano astral ni tampoco el espejismo, deben aprender algo muy peculiar: trabajar en el plano astral (porque existe para la humanidad y para el reino animal), atravesar esta región del espejismo y luego "expresar iluminación para disipar la niebla" en forma hasta ahora in­necesaria. Ninguna de estas informaciones tendrá sentido pa­ra ustedes, pero trato simplemente de darlas en bien de quienes vendrán después. Poco más puedo comunicarles sobre la adapta­ción y el alineamiento de la Jerarquía, lo cual prosigue rápida­mente, y en la medida que los discípulos demuestren, en el plano físico externo y en los tres mundos, su afiliación a un ashrama, participarán en este proceso dual. ¿Están ustedes preparados pa­ra ello?

 

 

En Conexión con la Cámara del Concilio de Sanat Kumara,

el Señor del Mundo

 

Como este tema concierne a una de las siete metas hacia la cual Se dirigen los Maestros, después de la quinta iniciación, será evidente que poco puedo decir sobre ello. Uno de los siete Sen­deros para los que el Camino de la Evolución Superior prepara a los iniciados mayores, es el Sendero del Servicio en la Tierra. Como bien saben, este Sendero mantiene a los Maestros ligados al servicio en los tres mundos, durante un período más prolon­gado que el común.

 

 

Involucra un enorme sacrificio. Así como el discípulo debe vivir una vida dual, y una parte de su naturaleza reflexiva y perceptiva centrada en la vida de la Jerarquía, y otra parte de su respuesta mental análogamente centrada en la vida de los tres mundos, en forma simultánea y del mismo modo, el Maestro que elige este sendero constituye parte de la Cámara del Concilio del Señor del Mundo y, al mismo tiempo, trabaja cons­cientemente en los tres mundos por conducto de la Jerarquía (de la cual también forma parte) y con los reinos humanos y sub­humanos de la naturaleza. A medida que la evolución prosigue, trabajará acrecentadamente por conducto de la humanidad, por­que ella asumirá sus responsabilidades como el Macrocosmos del microcosmos menor. Esta actividad dual implica mucho entrenamiento especializado, y a medida que el proceso iniciático se haga exotérico y los hombres de todas partes lo reconozcan y participen en él, el entrenamiento por el cual pasan también los Miembros de la Jerarquía, no será tan secreto y misterioso como lo es hoy. Pero no 'ha llegado aún el momento de darle publicidad.

 

Aquí sólo es posible hacer otras generalizaciones, algunas de las cuales ya las conocen, por ser evidente la amplitud de su inclusividad e implicaciones, lo cual concierne por ejemplo al "cen­tro donde la Voluntad de Dios es conocida". En Shamballa tra­bajan Quienes han unificado la voluntad de su personalidad y la voluntad espiritual con la voluntad universal, y tal unificación trae inevitablemente el conocimiento. Sin embargo, no es conoci­miento según lo entienden ustedes. Es una mezcla de sabiduría basada en el conocimiento, una comprensión basada en una per­cepción intuitiva y una identificación basada en el alineamiento, esotéricamente comprendido. Para esta condición ó percepción peculiar, no existe palabra en idioma alguno, y únicamente em­pleando (en forma entrenada) la mente abstracta, es posible que les imparta, aunque sólo sea un concepto real embrionario. Pero ese tipo de concepción imaginativa será más común durante los próximos dos siglos y, por lo tanto, mis palabras servirán a un propósito ulterior. Aquellos Que forman la Cámara del Concilio del Gran Señor no se han forjado un concepto erróneo respecto a Su voluntad, porque la ven en su totalidad. Pablo, el iniciado, in­sinuó esto cuando escribió una de las Epístolas; entonces estaba en contacto con ciertos Miembros de la Jerarquía y concernía al tema del Amor, tema y motivo jerárquico fundamental. Dice: "Ahora vemos a través de un vidrio oscuro, pero frente a frente; ahora conocemos en parte, pero nos conoceremos tal como somos conocidos". Aquí señala el futuro progreso de la Jerarquía –pro­greso que aún es sólo una vaga promesa que carece de forma y figura. Pero él escribió para esos iniciados a quienes les preocupaba vital y crecientemente el amor y para aquellos a quienes su amor y práctica significaban luz y el móvil básico de toda acti­vidad viviente y divina. No es posible revelar la voluntad de Dios y el Propósito motivador de Su Yo manifestado, excepto a quienes, han demostrado el amor perfecto y no albergan senti­miento alguno de desunión ni la más leve tendencia a la sepa­ratividad.

 

En Shamballa, las Grandes Vidas Que actúan allí no sólo ven a la manifestación en su totalidad y sin limitaciones de tiempo, sino que sienten todos los impulsos evolutivos principales que po­nen al mundo evolucionante en línea con la Voluntad divina. No personifican esos impulsos en términos de movimiento progre­sivo, sino de una gran reacción divina y espiritual. Esta idea puede quizá ser mejor comprendida en términos del Eterno AUM, símbolo del Eterno AHORA. Se les ha dicho, y demostrado que el AUM está compuesto de un Sonido mayor, tres sonidos menores y siete tonos vibratorios subsidiarios. Lo mismo sucede con la Voluntad de Dios, que está personificada y sintetizada por los Miembros de la Cámara del Concilio. Para Ellos, el "mantener en solución la Voluntad de Dios constituye una sola y clara nota, cuando ven esa Voluntad en acción como tres acordes unidos que se exteriorizan hacia los tres mundos del propósito de AQUEL. que existirá durante eones; cuando impulsan esa voluntad a ma­nifestarse, son como siete tonos vibratorios que se extienden hacia los mundos reflejados en la estructura del Plan. Así la nota, los acordes y el tono, producen el Plan, revelan el Propósito e indican la Voluntad de Dios". Esto fue extraído de antiguos archivos que constituyen el estudio de los Maestros; se refieren a la naturaleza de Shamballa, a su trabajo y energías emanantes.

 

Debido a que Shamballa constituye la síntesis de la compren­sión en lo que a nuestra Tierra concierne, es también el centro donde la Voluntad superior del Logos solar se impone a la Vo­luntad de nuestro Logos planetario, quien, como bien se sabe, es sólo un centro de Su cuerpo de manifestación. Con este dato infor­mativo nada tienen ustedes que hacer; los Maestros están apren­diendo a conocer la voluntad del Logos planetario; el objetivo del esfuerzo de Shamballa consiste, sin embargo, en captar el Propó­sito solar, cuyo Plan se está desarrollando en los niveles más ele­vados de nuestro sistema planetario, así como la Voluntad, el Propósito y el Plan de Shamballa, se desarrollan en los tres ni­veles inferiores de nuestro sistema planetario. Repito, este dato informativo sólo sirve para indicar los objetivos jerárquicos, los cuales surgen en tiempo y espacio y penetran en la Mente de Dios Mismo.

 

Algunos sinónimos pueden servir para desarrollar su pensa­miento sintético y traer una medida definida de iluminación:

 

SHAMBALLA                           JERARQUIA                            HUMANIDAD

 

Síntesis                                               Unidad                                     Separación

Voluntad                                             Propósito                                Plan

Vida                                                    Alma                                        Apariencia

Espíritu                                               Conciencia                               Sustancia

Vivencia                                              Organismo                               Organización

Captación                                            Polarización                             Foco de Actividad

Poder                                                  Impulso                                   Acción

Energía                                               Distribución                             Fuerzas

Dirección                                             Trasmisión                               Recepción

Cabeza                                    Corazón                                   Garganta

 

Será evidente que poco pueden comprender de la intención de Shamballa si se dan cuenta que no les resulta fácil ver la dife­rencia entre unidad y síntesis y, al mismo tiempo, que me resulta imposible aclarar la diferencia. Sólo puedo decir que la síntesis es, mientras que la unidad se logra y constituye la recompensa de la acción y del esfuerzo. A medida que progresan en el Sen­dero de Iniciación se aclara el significado de la unidad. Cuando se dirigen hacia el Camino de la Evolución Superior, surge la síntesis. Sería inútil decir algo más.

 

El problema de la aparentemente impenetrable oscuridad de la intención, captada por Shamballa, el problema del significado, el de la inescrutabilidad y el de la impenetrabilidad espiritual, a pesar de todas las fluctuaciones nos aferra a los tres mundos de la evolución humana y a los dos mundos restantes del desarrollo su­perhumano, constituyendo una situación a la cual la Jerarquía tiene que adaptarse mediante el alineamiento. En pequeña escala ustedes se están adaptando a la Jerarquía por la construcción constante del antakarana y, al hacerlo, ayudan a construir el antakarana que une a la humanidad y la Jerarquía –cuyos primeros hilos fueron tendidos por el sacrificio de algunos de los Hijos de Dios, cuando la Jerarquía se fundó en la Tierra. Hoy la Jerarquía trabaja para establecer los hilos vinculadores entre Ella y Shamballa, y ya se ha hecho un gran progreso. Aquí podría decirse que durante los pasados setecientos años la cadena de la Jerarquía se ha comple­tado, con lo cual quiero significar que ha existido el puente o arco iris planetario que une a los tres centros principales. La tarea por delante de estos tres centros principales que trabajan alineados mediante la adaptación, es fortalecer y embellecer (si puedo expresarlo así) y electrificar este puente, produciendo la plena intercomunicación planetaria entre esos tres centros y los cuatro centros menores, de manera que "el peso de la Voluntad de Dios, el impulso del Propósito de Sanat Kumara y el Plan de Sus Representantes, puedan progresar sin impedimento de una etapa a otra, de una esfera a otra y de una gloria a otra".

 

El total establecimiento de la relación entre Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad, trajo la crisis planetaria que acaba de pasar el mundo y, desde cierto ángulo, está pasando. Shamballa, como he dicho, puede llegar ahora a la Humanidad directamente, el tercer centro mayor; por lo tanto tiene dos puntos de contacto planetario: primero, por conducto de la Jerarquía, como ha suce­dido durante mucho tiempo y, segundo, en línea recta, llevando energía directamente a la humanidad, sin trasmisión alguna ni la consiguiente modificación del impacto, como sucedió hasta ahora. Cuando esta línea directa de energía espiritual, dinámica, eléctrica, hizo su primer impacto en la Tierra (después del Gran Concilio celebrado en 1825), despertó ante todo el pensamiento de los hombres en forma nueva y comprensiva, produciendo las grande ideologías; despertó su deseo masivo y registró la obs­trucción en el plano físico. Encontró su camino obstaculizado y descubrió que tenía ante sí barreras. Esta energía de Shamballa, por ser un aspecto del rayo del destructor, comenzó a "consumir", con los fuegos de la destrucción, todos los obstáculos en los planos de los tres mundos. Ésta fue la causa profundamente esotérica y desconocida de la guerra –la benéfica terminación de los impe­dimentos que obstaculizaban el libre descenso de la energía espi­ritual al tercer centro; fue el factor que hizo salir al "mal" de su "lugar oculto", haciendo surgir las fuerzas opositoras a la super­ficie de la existencia antes de "cerrarlas y sellarlas". Mientras sucedía esto, la humanidad constituyó, durante la Guerra Mundial (1914-1945), la desgraciada víctima del acontecimiento espiritual; sin embargo, desde el ángulo del pasado histórico del hombre, la humanidad fue la que dirigió su propio destino, pero se necesitó la actividad esotérica de Shamballa y la actividad exotérica de la humanidad durante milenios, para precipitar las condiciones que hicieron posible este nuevo alineamiento y produjeron el cierre y sellado (que aún continúa lentamente), sumergiendo al género humano en el vórtice de la guerra. El impelente descenso de ener­gía desde el centro más elevado, penetró no sólo en el corazón de la humanidad, sino también en las mismas profundidades del reino mineral, implicando además a las expresiones animal y vegetal de la vida divina.

 

A causa de este impacto directo entre Shamballa y la Huma­nidad, soslayando a la Jerarquía, Ella quedó libre para el trabajo de rehabilitación y salvación para la reconstrucción y la aplica­ción de las fuerzas regeneradoras de la resurrección. La Jerarquía necesitó y aceptó con gusto este intervalo y lo reconoció como un aspecto esencial del Plan.

 

 

El "ciclo del impacto de Shamballa" ha terminado; el lla­mado de la humanidad al Cristo y Su Jerarquía ha vuelto a re­enfocar la energía de Shamballa por conducto de la Jerarquía; el trabajo directo de la Jerarquía con la Humanidad puede volver a adquirir un nuevo significado; puede ser restablecido en líneas algo diferentes y nuevas, y así traer definidamente "el nuevo Cielo y la nueva Tierra", tanto tiempo esperados por los hombres. Esto tomará tiempo, pero las nuevas energías y sus cualidades emergentes son adecuadas para la tarea y aliviarán mucho y crearán grandes cambios a su debido tiempo. Por lo tanto, observarán que la Jerarquía enfrentó tres adaptaciones, como resultado de estar deliberadamente "fuera de alineamiento" con Shamballa y la Humanidad, aunque sólo temporariamente. Esto fue simbo­lizado para nosotros en la Crucifixión cuando el Salvador pendía entre el cielo y la tierra, y son:

 

  1. La adaptación a esas energías extraplanetarias que fue­ron liberadas en el centro más elevado, lo cual fue po­sible por dos factores:

  1. El impacto directo entre Shamballa y la Humani­dad o entre la voluntad y la inteligencia. Este punto importante debe reconocerse.

  2. La pasividad momentánea del principio del amor, mientras la Jerarquía esperaba los resultados y efectos de este impacto directo sobre la Tierra.

     

    Esto se llevó efectivamente a cabo con una gran destruc­ción en el mundo de las formas.

     

  1. La adaptación a ciertos cambios básicos dentro de la Jerarquía Misma, en preparación para el proceso de ex­teriorización comenzado en este siglo.

  2. La adaptación a una humanidad disciplinada y reorien­tada, que actúa ahora en la oscuridad, innecesario es decirlo, y anda a tientas por caminos desconocidos, apelando a la Jerarquía por más luz y comprensión, pero despierta y alerta a los cambios.

     

    Estos reajustes tienen lugar con rapidez; la técnica empleada es el realineamiento, mediante una acción definida de la Voluntad, en lo que a Shamballa concierne, y por una afluencia del Amor, en lo que a la humanidad respecta. Este acto de la Voluntad lo realizan los tres Guías del Departamento de la Jerarquía, bajo la Guía del Cristo y por los Chohanes de los siete Ashramas mayores. Constituyen un grupo de diez, al que se le ha confiado esta tarea, porque son los únicos miembros de la Jerarquía que poseen las cualidades necesarias y en Quienes el aspecto Voluntad está ade­cuadamente desarrollado. La tarea de hacer afluir el principio del Amor en forma nueva y dinámica la están realizando todos los Maestros e iniciados que recibieron la tercera iniciación. Esta corriente de amor se enfocará en cada Luna llena en un acto especial o demostración de amor.

     

    Observarán también cuán plenamente ocupada está la Jerar­quía con el trabajo preparatorio para Su surgimiento, y con esos planes y actividades que conducirán a la renovada actividad in­terna que no se basa en la carencia de una previa unidad o inte­gridad, sino en la absorción, por intermedio de Shamballa, de nuevas energías disponibles, de esas fuerzas extraplanetarias a las cuales ya me he referido. Esta tarea de reorganización, previa a la exteriorización, terminará alrededor de mayo de 1946. En­tonces comenzará la tarea del nuevo alineamiento con la huma­nidad, y el gran trabajo emprendido proseguirá durante varios centenares de años.

     

     

    En Relación con la Humanidad

     

    No consideraré aquí el trabajo que debe realizarse en los siglos venideros con la humanidad y a través de la misma, meta de todas estas adaptaciones –por lo menos hasta donde concierne a su actual interés. Sólo abordaré las actividades de la Jerarquía al establecer –sobre una base más poderosa– un contacto más directo con la humanidad. Desde 1925 la Jerarquía ha dirigido Sus pensamientos a los hombres, pero no ha vitalizado, como lo hará oportunamente, los movimientos religiosos o las iglesias de todos los países, o el trabajo educativo de todas las tierras, o cual­quier actividad que se ocupe de ayudar a la humanidad por medio de los movimientos de beneficencia. Se creyó necesario que el género humano demostrara a la Jerarquía y a sí mismo, sin apre­mio ni influencia jerárquicas, la naturaleza de los impulsos hacia el amor y el altruismo que ya poseen, y así demostrar la presencia creadora y viviente de algo innato, de lo cual podría dependerse. La demostración fue buena; la humanidad demostró amor creador, del cual la buena voluntad y los esfuerzos humanitarios son los aspectos inferiores. La demostración fue mejor de lo que se anti­cipó y este nuevo y vital realineamiento entre la Jerarquía y la Humanidad, es ahora bellamente posible y puede ser llevado a cabo sin peligro. La Jerarquía es hoy el Custodio de un poder mucho mayor que antes, debido a Su adaptación a Shamballa.

     

     

    Esta adaptación jerárquica a la humanidad se está reali­zando en este momento en los ashramas, estableciendo centros magnéticos que, por medio de su actividad dirigida, influirán a la humanidad en el venidero proceso de reorientación, en gran escala. Al estudiar esto, deben recordar que no son centros o con­centraciones de esfuerzos, sino grupos de discípulos cuya cualidad está orientada hacia el género humano y cuyo poder mental actua­rá magnéticamente sobre los aspirantes y humanitarios y, a través de ellos y sus actividades de buena voluntad, llegarán a impresio­nar a los hombres de todas partes. La adaptación hecha en este momento es, por lo tanto, entre los grupos jerárquicos y los grupos de hombres y mujeres de la tierra; como ya he dicho, se intenta que la humanidad misma sea la Salvadora del mundo, trabajando con la ayuda de la Jerarquía –invisible detrás de la escena. Cuando este trabajo salvador intermedio se haya realizado, en­tonces la Jerarquía Se exteriorizará.

     

    Por lo tanto, pueden imaginarse la adaptación que tiene lugar en todos los ashramas, en preparación para todo esto –aunque no lo aborden– y pueden imaginar el efecto general que producen estas adaptaciones y alineamientos interjerárquicos sobre los dis­cípulos y aspirantes en la tierra, siendo inútil decir que serán los primeros en responder a tal actividad. Como todo esto tiene lugar en el actual difícil período de la rehabilitación del mundo, la inmensidad del problema involucrado y la cualidad de la tensión son anormales. Hoy esto no es fácil para los discípulos; la Jerar­quía lo comprende bien. Este hecho implica también para Ella otro aspecto más de la adaptación Jerárquica, y en bien del trabajo que debe realizar tiene que establecer un alineamiento más estre­cho entre los ashramas internos y los grupos externos, entre Sus Miembros y Sus discípulos más evolucionados, los cuales llevan la carga, el servicio mundial externo; este alineamiento debe tam­bién extenderse hasta los discípulos e iniciados avanzados y los trabajadores en la tierra.

     

    La pureza de móviles que animan a la Jerarquía surgirá constantemente y con mayor claridad en las mentes de ustedes, cuando traten de comprender, aunque sea en ínfima medida, Sus problemas. Hay otros problemas que ustedes desconocen –rela­cionados con las nuevas energías que afluyen a nuestro planeta, impersonal y dinámicamente; problema de las nuevas tensiones, incidentales a los alineamientos nuevos y más fuertes; problemas que conciernen a la iluminación y reacción humanas, frente a la oscuridad que el mal inició; problemas del creciente personal que perturba el ritmo, pero que fue necesario por la demanda de trabajadores; problemas relacionados con el crecimiento y el en­trenamiento de los Miembros de la Jerarquía en el Camino de la Evolución Superior, más otros problemas incidentales a la crisis planetaria, a la Iniciación del Señor del Mundo y a la sorprendente demostración del éxito del proceso evolutivo, hasta el mo­mento actual. Este éxito ha sido demostrado en el alineamiento para la interacción directa de los tres centros planetarios princi­pales –Shamballa, la Jerarquía y la Humanidad. (13/430-448)

     

     

 

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