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Contenido El Libro " Discipulado en la Nueva Era " Tomos 1 y 2

Entre 1933 y 1945 aproximadamente, el Maestro Djwhal Khul, El Tibetano, desarrolló una experiencia inédita planificada por la Jerarquía espiritual planetaria.

Hizo contacto con un número de estudiantes, aspirantes y discípulos espirituales para proponerles un experimento que tenía que ver con el trabajo en un ashrama  ( grupo de almas unidas para un fin determinado bajo la guía de un Maestro Espiritual ) modelándolo para probar lo que luego sería una nueva forma de impartir enseñanza esotérica con vistas a la Nueva Era, en la actualidad ya sobre nosotros.

Muchas personas se unieron a este grupo. Otras rechazaron la invitación.

Durante un período de doce años aproximadamente, estos estudiantes espirituales se prepararon bajo la supervisión del Maestro El Tibetano. Si bien muchos concluyeron la experiencia, otros abandonaron el experimento sin desmedro de sus virtudes personales y su categoría de discípulo.

Las comunicaciones entre los discípulos y el Maestro se daba en dos formas.

Por un lado, cada miembro del grupo podía hacer contacto con el Maestro en el momento de la meditación personal y por otro lado, El Tibetano les escribía cartas personales con detalladas y sintéticas enseñanzas privadas, una o dos veces al año.

Las cartas del Maestro a los discípulos era transmitida desde su retiro en los Himalayas a la Sra. Alice Bailey, entonces residente en Nueva York.

Esta las escribía y se las enviaba por correo o entregaba en mano a las personas que participaron de este inusual experimento.

Estas cartas fueron las que se volcaron en el libro, por una idea conjunta de Alice Bailey y El Tibetano, con el propósito de establecer una guía para los  estudiantes que leyeran esto en el futuro, aprovechando la original experiencia que se estaba desarrollando.

Aparte de los capítulos llamados Instrucciones Personales a los Discípulos, donde figuran las cartas en cuestión, hay dos extensos capítulos sobre Meditación e Iniciación, que son considerados unánimemente como textos capitales en esos dos temas importantes de la vida espiritual en la Nueva Era.

W.D.B. Febrero de 1936; Agosto de 1936; Febrero de 1937

Febrero de 1936.

Mi amigo y hermano:

 

Desde mi última comunicación aplica la disciplina del discípulo aceptado, a fin de trabajar en el campo mundial. Debido a que es un discípulo, aplicó a un mismo tiempo esa disciplina a todos los aspectos del yo inferior -el yo humano. Quienes no son discípulos la aplicarán sólo a uno de los cuerpos inferiores. Sin embargo, el discípulo la aplica a los tres simultáneamente, es decir, a la entera personalidad. En su caso se renovó la deficiencia física, la tensión emocional (de dos tipos, ¿no es así, hermano mío?) y las dificultades y presiones mentales. Esto último fue lo peor, siendo parcialmente (aunque no totalmente) responsable de las otras dos.

 

Las lecciones que deben aprender todos los discípulos (antes de obtener el poder para trabajar en el mundo) podrían ser expresadas como esa necesidad de discernir entre:

 

1.     Los principios primordiales y secundarios, o entre dos cosas correctas.

  1. lo más correcto y lo menos correcto,
  2. lo que es correcto para usted, pero quizá no lo sea para otros.

W.D.B. Agosto de 1934; Enero de 1935; Agosto de 1935

Agosto de 1934

Mi amigo y colaborador:

 

Pasó por un intervalo de disciplina y de adaptación, y no fue un período ocioso. Los que buscamos entre las filas humanas a quienes pueden ser utilizados, observamos el progreso que trae la disciplina. Actualmente, los discípulos de todos los grados -avanzados o no, mentales o intuitivos- deben ser probados y utilizados de algún modo. Su grado de desapego hacia quienes aman y los resultados del trabajo, fueron puestos a prueba; se fortaleció su intuición. Usted debe ahora dedicarse al trabajo de los próximos años.

 

Le indicaré dos cosas. Primero, que su trabajo se divide en dos sectores principales -uno relacionado con su propio desarrollo interno, el otro con el servicio que puede prestar en el mundo, aunque ambos son uno. El entrenamiento de la nueva era y la técnica venidera que debe emplearse para capacitar a los discípulos en su trabajo, es llegar a la realización, prestando servicio, pero acentuando el servicio y no la realización. El trabajo que debe llevarse a cabo en el mundo y en mi grupo de discípulos, constituirá el método para su futuro desarrollo interno. Usted lleva a su grupo de estudiantes el poder mental que posee y así se desarrolla, e introduce también su capacidad intuitiva, la

S.S.P. Mayo de 1934; Noviembre de 1934; Junio de 1935; Enero de 1936

Mayo de 1934

Hermano mío:

 

Trabajaremos juntos por algún tiempo y quisiera ayudarlo. Su primer objetivo consiste en establecer relación comprensiva con los miembros de su grupo y conmigo. Ningún grupo que perte­nece a los Maestros, o está afiliado a Sus ashramas, tal como se ha planeado de acuerdo al nuevo impulso procedente del aspecto interno, actuará adecuadamente, si no existe colaboración volun­taria y decidida entre las unidades que componen el grupo, lo cual no siempre resulta fácil.

 

Se ha estado preguntando por qué razón lo han elegido entre tantos aspirantes para realizar este trabajo particular. En parte por razones kármicas, hermano mío ‑karma ligado al mío en varios puntos, y parcialmente debido a que la luz interna se ha convertido en una llama, por cumplir fielmente el deber asignado, lo cual justifica que nosotros, al buscar por el mundo a quienes nos ayuden, intensifiquemos aún más esa llama. Prestar servicio es y ha sido su objetivo. Lo sabemos, y mi objetivo consiste en aumentar su capacidad de servir. ¿Está dispuesto a aprender y procurar seguir voluntariamente mis sugerencias? En cualquier momento puede dejar el trabajo y retirarse a voluntad. La tarea de servir, que demanda el amor a la humanidad y reclaman los Grandes Seres, no es obligatoria.

 

S.S.P. Diciembre de 1936; Agosto de 1937; Mayo de 1938.

 

Diciembre de 1936

Mi hermano y amigo:

 

Uno de los secretos de la verdadera vida, el cual empieza a surgir en su conciencia, es el de ser. Éste debe ocupar el lugar del hacer. La vida se ha ordenado de tal modo en usted que la actividad es su forma de expresarse y la línea de menor resis­tencia. Las exigencias de la época y la necesidad del mundo lo obligaron a mantenerse definidamente activo en un ambiente bas­tante amplio. Así nuestras almas disponen de nuestros principales modos de vivir. Sin embargo, se va dando cuenta poco a poco de que "manteniéndose en el ser espiritual" (más que en alguna actividad específica) puede expresar las profundas tendencias bási­cas de su vida y ser de utilidad en su medio ambiente. Ésta es, predominantemente, la lección de su vida y, hermano mío, recién la está empezando a aprender.

 

Su tónica es radiación, y usted puede irradiar. Su meta es ser ni más ni menos que un canal. Éste es el requisito sobresaliente y la demanda que su alma hace a su personalidad. Creo que ya sabe esto, y el estudio de los rayos de su alma y personalidad, debería aclarar la razón de por qué es así en esta vida.

 

S.C.P., Noviembre de 1931, Junio de 1938, Junio de 1934, Enero de 1935

Noviembre de 1931

Hermano mío:

 

En forma enigmática le diré: Estudie el significado de la llama y el pabilo y comprenda que para manifestarse la llama, debe haber imprescindiblemente un pabilo. Practique su meditación en forma definida, luego arráiguese a la tierra mediante ciertas actividades específicas, llevadas a cabo hasta su fin. Que su servicio sea de carácter grupal y no tanto un trabajo individual como hasta ahora; recuerde que el don del poder en la meditación y la capacidad de atraer la energía vital que hace que las cosas lleguen a ser (y usted puede hacerlo), produce un creciente desapego de las realidades del plano físico y también la interrupción de los contactos inferiores, a no ser que la energía se lleve al plano de los acontecimientos terrenos y se desarrollen en una acción paralela. La facultad "de atracción" empezó a demostrarla en la última primavera, y deberá continuar así.

 

Durante la meditación eleve su pensamiento al centro laríngeo, la nuca; vitalice cada día ese centro, a fin de que usted lleve a cabo el trabajo y continúe haciendo que las cosas lleguen a ser. No le corresponde aprender a Ser, sino a actuar altruistamente en el plano físico. Siga adelante con el trabajo común rutinario, tal como lo delineé para los miembros de mi ashrama y deje que el diario espiritual reemplace a la palabra hablada. Fortifique el cuerpo físico y aprenda a desligarse de esas obligaciones que otros pueden

S.C.P. Julio de 1937, Enero de 1938, Enero de 1939, Noviembre de 1939

Julio de 1937

 

Su problema es interesante y definido, hermano mío; implica la organización y la correcta relación de los distintos aspectos de las fuerzas de su personalidad y la coordinación eventual con la energía del alma.

 

Su cuerpo mental pertenece al segundo rayo. Como observará, no es común, y hace que la iluminación sea la línea de menor resistencia. Facilita el contacto con el alma, pues para usted la demanda de amor y el aprecio por parte de la personalidad, constituye el problema dominante. Reflexione sobre esto. Significa que se puede confiar que sacrificará todo a fin de que los deseos, la voluntad y el propósito del alma -una vez aclarados- puedan ser realmente cumplidos. Usted no permite que nada detenga su realización espiritual cuando se abre ante sí el camino. Señala además, desde el ángulo inferior, que sacrificará muchas cosas para que las personas lo amen. Esto no tiene importancia en lo que a la persona común se refiere, porque a su debido tiempo e inevitablemente, emergerá el adecuado sentido de proporción. Pero tiene importancia en el caso de quienes están en el sendero del discipulado y enfrentan, en un futuro no muy distante, la preparación para la iniciación. Esté alerta y descubra por sí mismo la situación. La clave para la comprensión consistiría en estudiar si en los momentos de emergencia personal usted sacrifica su sentido de la verdad o sus amigos.

S.C.P. Julio de 1935, Enero de 1936, Junio de 1936, Enero de 1937

Julio de 1935

Hermano mío:

 

La clave de mi instrucción puedo resumirla mejor con el poderoso mandato: practicar la verdad en todo momento. En la última instrucción le pedí que incluyera en su expresión externa, en el plano físico, esa virtuosa bondad amorosa que los discípulos de primer rayo deben siempre cultivar. Ha tratado de hacerlo con marcado éxito. La práctica de estas cualidades ampliará su esfera de utilidad, porque nada oportunamente apartará de usted a las personas sobre las cuales haga un impacto externo. En vez de eso deberá atraerlas magnéticamente al centro en el cual residen los Maestros.

 

 Le llamo su atención sobre la necesidad de esa veracidad cristalina y esa exactitud precisa, que lo liberará acrecentadamente de la prisión del yo inferior. Las personas que trabajan como usted, podrían hacerlo en niveles definidamente abstractos de la existencia, pero a menudo les es difícil expresar la verdad con exactitud. Carecen, si puedo expresarlo así, de la capacidad de revestirla con una forma y de construir un cascarón concreto que exprese exactamente la idea. Usted también carece marcadamente de esto. Ha dicho que a menudo, ¿no es así?, le resulta difícil revestir con palabras las ideas que capta y el campo de conocimiento en el cual, en momentos elevados, se encuentra.

R.V.B., Noviembre de 1931; Junio de 1932; Enero de 1933; Junio de 1934

Noviembre de 1931

 

Mis palabras para usted, hermano mío, son: Ha alcanzado en esta vida una mayor liberación de lo anticipado por su alma y por Quienes vigilan en el aspecto interno de la vida. Le llegó el día de la oportunidad y se valió de ella. Busqué en su aura los puntos que yo debería tratar, y mi mensaje quizás sea algo inesperado: apresúrese. No es el hecho de apresurarse ni preci­pitarse en la experiencia con indebida urgencia, sino la constante y consciente aceleración de la vibración que lleva al poder. Sus expresiones externas no manifiestan plenamente la palpitante vida interna; la actividad de su alma está limitada por sus mo­vimientos en el plano físico. Es necesaria una coordinación más rápida entre lo interno y lo externo, sin sacrificar el equilibrio obtenido ni su excelente eficiencia. Usted sabrá a qué me refiero, porque en sus momentos elevados le preocupa la lentitud con que responde a lo que siente internamente. Posee aplomo, valor y conocimiento y el "camino del discípulo" que debe seguir, pero las células del cuerpo físico deberán tener una sensibilidad más rápida, y esto se hace atrayendo la energía, y no mediante dietas u otros medios del plano físico. Durante los próximos seis meses, envíe al centro laríngeo ‑no a la garganta física, sino al centro que se halla detrás del órgano físico; sobre la columna vertebral, pero totalmente fuera del cuerpo físico‑ la energía, con la cual se pondrá en contacto. Esto deberían recordarlo todos los discí­pulos. Los siete centros de energía se encuentran a unas tres pulgadas (unos 7 ½ cm) detrás de los

R.V.B. Julio de 1935; Enero de 1936; Junio de 1936

Julio de 1935

Hermano de antaño:

 

En mi instrucción anterior le di mucho sobre lo cual todavía puede trabajar. Una gran parte no la captó plenamente y qui­siera que con renovado cuidado y comprensión relea lo que dije. A excepción de dos de este grupo particular de discípulos, los demás se entrenan para prestar un servicio más grande y amplio, que empezará a tomar forma muy pronto... Hasta que llegue ese momento, trabaje para intensificar su comprensión y elevar su vibración.

 

      En el curso de los deberes diarios y sus detalles, le llega la oportunidad de trasfigurar la vida en términos de realizaciones. En estas palabras subyace la meta del esfuerzo de su vida. La verdadera realización involucra una vida de radiación constante y actividad uniforme y estable; pero, de esta acti­vidad y realización general deben producirse, a medida que pa­sen los años, lo que puedo llamar crisis de realizaciones. Debe ha­ber momentos culminantes donde la actividad uniforme culmina en horas de crisis dinámica. Entonces termina un período de tra­bajo en una dirección y comienza un nuevo cielo de actividad en el mismo lugar y dentro de los límites del mismo esfuerzo gene­ral, lo que se reconoce conscientemente como un nuevo comienzo. A no ser que ocurran estos momentos de crisis, la vida decae en forma general a un nivel muerto y, aunque sea útil,

R.V.B. Enero de 1937; Julio de 1937; Enero de 1938

Enero de 1937

Hermano de antaño:

 

Otra vez me parece que poco tengo que decirle. Responde a gran parte de la enseñanza impartida en el aspecto interno, esta­bleciéndose un tipo definido de intercambio reflexivo entre:

 

  1. su naturaleza psíquica interna,
  2. su alma y
  3. su cerebro.

Esto lo debe cultivar y desarrollar gradualmente. Es una de las principales fuerzas integradoras, la cual reajusta las correctas condiciones.

 

Probablemente acentuaré ahora una sola cosa, y lo haré me­jor si empleo ciertas frases esotéricas que elegí para usted en for­ma de cuatro mandatos dinámicos. Si las obedece, y acepta y com­prende inteligentemente su significado, tal obediencia aumentará su grado de vibración y, en consecuencia, su influencia magnética. Además, acelerará o

R.S.U. Julio de 1937; Enero de 1938; Enero de 1939

Julio de 1937

Hermano mío:

 

Usted tiene, como a menudo le dije, sólo un grave problema en relación con su cuerpo físico. Permítame indicarle las fuerzas de los rayos que lo rigen y creo que ello iluminará su problema.

 

Su cuerpo mental es de primer rayo y esto le permite ser un verdadero estudiante de ocultismo. Su contacto con el alma es tan definido y real que su cuerpo mental no erige barrera alguna entre el alma y su personalidad o entre usted y sus condiscípulos. Siempre comprende mentalmente y es incluyente. No digo en teoría, sino de hecho. Pero su cuerpo astral, pertenece también al primer rayo, acontecimiento excepcional que raras veces se produce. Aquí es donde se introduce el sentido de separatividad, porque esa tendencia de primer rayo le produce dos cosas:

 

  1. Nutre su sentido de separatividad y tiende a aislarlo.
  2. Fomenta su temor al apego.

 

R.A.J. Agosto de 1936; Marzo de 1937; Diciembre de 1937; Agosto de 1938; Enero de 1939;

Agosto de 1936

Hermano mío:

 

Debido a la presión del trabajo he demorado la redacción de mis instrucciones personales. Sin embargo, me he dado cuenta que usted tiene mucha paciencia, por eso carece del sentido de apremio. Los que enseñamos desde el aspecto interno generalmente debemos lidiar con dos actitudes extremas, en lo que a nuestros discípulos concierne. Protegernos de las impertinencias de los espiritualmente egoístas (a menudo inconscientes) y exageradamente ansiosos de progresar y aprender; tenemos también que estimular a los discípulos lentos, cautelosos y desconfiados, a fin de que adquieran una actitud más dispuesta y accesible. Los aspirantes y discípulos que tienen disposición para aprender cuando se presenta la oportunidad, deben seguir trabajando con constancia, aunque aparentemente no se produzca un contacto interno. Estos discípulos que no exigen mucho esfuerzo por parte del instructor interno, en último análisis, son los que más progresan.

 

Usted ha consagrado su vida al arte de enseñar y, en consecuencia, se le proporciona ahora una visión más amplia del propósito subyacente en el movimiento educativo planetario, en el cual, quienes poseen visión interna y se dan cuenta de la magnitud del Plan para eliminar la brecha entre la mente superior y la inferior, pueden ayudarnos

P.G.C. Enero de 1936, Junio de 1936, Enero de 1937, Octubre de 1937

Enero de 1936

Hermano mío:

 

Antes de iniciar el trabajo con usted, procuraré primeramente aclarar dos cosas. No espero ciega obediencia. No es la modalidad de un verdadero discípulo ni tampoco la suya, y de ello puede alegrarse. Lo que busco es la evidencia de esa experimentación espiritual dispuesta a llevar a cabo, durante determinado tiempo, un ensayo equitativo de esas cosas que no son contrarias a su intuición en desarrollo. Usted va siendo cada vez más consciente de que su independencia espiritual (uno de sus haberes más preciados) puede destacarse demasiado y convertirse así en un obstáculo. Su posición es clara y sólida, pero no reconoce el hecho de que su personalidad no es aún un canal puro; tampoco ha perfeccionado el alineamiento y el ajuste interno con el alma. Hermano mío, ¿no le parece que existe la probabilidad de que su negativa a recibir ayuda externa puede a veces militar contra su progreso? Su extrema cautela quizás conduzca (si la exagera) a un espíritu de aislamiento y separatividad, que puede ser profundamente desastroso para los verdaderos ideales espirituales emergentes.

 

L.F.U. Agosto de 1937; Febrero de 1938; Noviembre de 1933; Marzo de 1939; Junio de 1940

Agosto de 1937.

Hermano servidor:

 

Sin que lo haya sospechado le estuve observando desde hace algunos años. Debido a mi definida impresión encontró usted el camino hacia mi grupo de discípulos donde ahora trabaja, hallan­do también su campo designado para servir. Me complace darle la bienvenida a este grupo de estudiantes. En su caso resulta conveniente el contacto personal, porque no lo teme ni tampoco lo ansía.

 

En el ciclo de vida de todo aspirante llega una determinada vida donde encuentra al grupo al cual pertenece. Me refiero al grupo interno de discípulos y al grupo externo de servidores, con los cua­les puede y debe colaborar. Cuando estos dos descubrimientos se sincronizan (lo cual no ocurre siempre) se ahorra mucho tiempo y la oportunidad es grande. En su caso fue así, y creo que empieza a darse cuenta de ello.

 

El rayo de su alma es el primero, hermano mío, y el de su per­sonalidad, el tercero. Habrá oído decir que debido a la presión de esta época y al trabajo que debe realizarse en el período inmediato, estoy reemplazando a algunos Instructores del aspecto in­terno, a fin de que tengan libertad para un servicio más amplio y exigente. Me he hecho cargo de

J.W.K-P. NOVIEMBRE DE 1931; JUNIO DE 1933; JUNIO DE 1934; ENERO DE 1935

Noviembre de 1931

Hermano mío:

 Le recomiendo que encare el futuro con gozo y optimismo. Siempre ha tenido valor, pero carece de alegría. En su caso, lo mismo que en el de F.D.C., gran parte de la actividad en el plano físico está entorpecida por la desvitalización etérica, aun­que las causas que producen las condiciones existentes son dis­tintas. Durante los últimos años le impartí varias veces un men­saje, que es en resumen el énfasis que pongo sobre la constancia en la meditación. En lo que a usted respecta obtendrá la vita­lización etérica por la meditación, y por complementación atraerá la energía a su cuerpo físico. La dieta, el aire fresco y la des­preocupación, todos ayudan en el proceso, pero la cura principal y la fuente del éxito de todo su trabajo reside en la perseverante meditación y en su resistencia contemplativa.

 Es inteligente la conservación de la energía, no obstante posee i­nconcebibles reservas para extraer de ellas, pero todavía no las utiliza debidamente. Como le dije anteriormente, no emplea en forma adecuada el período de meditación, su cuerpo físico sufre y en consecuencia su trabajo. Hay mucho que hacer, y por la meditación puede realizar muchas cosas. Quizás me pregunte, hermano mío, en qué forma puede utilizar el período de medi­tación y beneficiarse físicamente. El cuerpo físico se cuidará a sí

J.W.K-P JULIO DE 1935; ENERO DE 1936; JUNIO DE 1936; ENERO DE 1937

Julio de 1935

 Poco tengo hoy para comunicarle hermano mío, pues el año pasado le escribí detalladamente y delineé el trabajo que debe realizar en años venideros. No altero ese trabajo ni mis suge­rencias, porque si lo hiciera no habría verdadera síntesis en la realización de este grupo. Trabajo con un Plan propio precon­cebido, resultado de varios años de detenida observación de los miembros de mi grupo. No tengo motivo para cambiar mis ideas o planes originales, pues todos se han desarrollado como lo preví, aunque uno o dos del grupo aprenden más despacio que los demás y otro dio inesperadamente un salto adelante.

 La tarea se está consolidando con firmeza y, al sentar los profundos cimientos e iniciar la superestructura, debe cuidar de que no sufra la más mínima deterioración la idea original y la forma mental inicial. La dificultad de los constructores espiri­tuales y arquitectos del Plan, sólo aparece realmente cuando lo que construyen se convierte en propiedad pública y queda, en consecuencia, sujeto a la crítica y a la ayuda externa. Entonces se hace difícil la tarea de preservar la pureza original de la idea y del propósito.

  Prepárese para expandir el trabajo. Pero debe expandirlo de acuerdo al Plan y no a las emergencias que surjan, pues está construyendo en colaboración con los Constructores internos y las dos estructuras deben ser contrapartes. Reflexione sobre esto, y no se detenga en las cosas no esenciales.

 

I.S.G-L. MARZO DE 1934; AGOSTO DE 1934; MARZO DE 1935; NOVIEMBRE DE 1935

Marzo de 1934

Hermano mío:

 Varias cosas quiero decirle hoy y hacerle diversas sugerencias. Después de una vida de intenso y útil trabajo externo, comienza ahora, por el resto de su vida, a dedicarse en forma más intensa e interna. Su trabajo será cada vez más subjetivo, pero no dismi­nuirá su utilidad, que deberá aumentar a medida que trascurran los años. Más adelante le daré algún trabajo que podrá ser de ventajosa utilidad para sus semejantes, pero aún no ha llegado el momento.

 Usted y otros dos discípulos de mi grupo comienzan a trabajar conmigo, teniendo a la vista un fin definido. Todos ustedes son muy individualistas y durante años permanecieron solos, teniendo como tarea trabajar como una unidad en la línea de servicio elegida. Para estas almas constituirá un problema cuando llegue el momento de fusionar sus identidades en el alma de un grupo, infringien­do y negando su aislamiento personal.

 Sin embargo, en su caso, este aislamiento no se debe a tendencia separatista alguna de la mente inferior, porque tal condición es contrarrestada por su amor profundamente arraigado a los Maes­tres y a la humanidad. Es resultado de la soledad esencial que acechó su sendero, igualmente que el de todos los discípulos, y el desarrollo de esa

I.A.P. JUNIO DE 1938; ENERO DE 1940

Junio de 1938

Hermano de antaño:

 Los últimos años fueron para usted de ardua actividad y servicio, de disciplina y dificultades personales y de duro trabajo, acompañado de muchos trastornos externos e internos, de lo cual se dio cuenta. Quizás le ayude y conforte saber que esto es conocido en el aspecto interno y que no ha perdido el tiempo ni actuado en vano. Fue para usted un período de alivio y liberación, aunque no lo capte.

 Desde 1917 he observado su progreso y trabajo. Esto le indicará cuán despacio trabajamos quienes tratamos de ayudar y guiar a nuestros discípulos. Pero los discípulos se desarrollan solos, palpando su camino y descubriendo su propia línea particular de acercamiento al centro de donde surge la luz, respondiendo firmemente, en la soledad, al llamado del deber y del servicio.

  Sin embargo, ha llegado el momento en que puede trabajar con visión más clara, en estrecha colaboración con y desde el Centro interno, y no por sí solo. Se ha convertido ahora en parte de mi grupo de discípulos, y este conjunto seleccionado de hermanos, permanece a su lado; también yo trato definidamente de darme a conocer y de

F.C.D. JULIO DE 1935; DICIEMBRE DE 1935; JUNIO DE 1936; ENERO DE 1937

Julio de 1935

Hermano de antaño:

       Usted y algunos otros han pasado últimamente por momentos de prueba, que es a la vez un período preliminar de consolidación del trabajo de construcción, al que me referí en mi instrucción anterior. Me ocuparé de los "grupos constructores" de los que van apareciendo en la línea de la enseñanza y construyen las formas mentales que incorporarán nuevas ideas y técnicas. Estas cambiarán –durante los próximos dos siglos— la faz de nues­tra civilización, e inaugurarán un período en la historia humana, en el que se probarán métodos y establecerán principios total­mente desconocidos todavía para la mayoría. Dicho período conducirá a la raza hacia una civilización e interacción mutua y cooperadora, que pondrá fin a la actual era de egoísmo y com­petencia.

      Usted es predominantemente un maestro, y necesitó y necesita aún aprender tres cosas:

      Primero, adquirir el interno y divino desapego de quien ve la vida en su verdadera perspectiva. El hombre queda entonces libre, sin que le afecte nada de lo que pueda ocurrir. La actitud ideal para usted es la del Observador que en manera alguna se identifica con lo que ocurre en los planos

R.S.U., Noviembre de 1931; Junio de 1933; Junio de 1934; Enero de 1935

Noviembre de 1931

Hermano mío:

 

Tengo algo que decirle al entrar en este período de mayor utilidad y acrecentado servicio. Conoce muy bien su debilidad y su fuerza. Poco puedo decirle al respecto. Su fracaso se debe a que no aplica el conocimiento a las circunstancias. En lo que a los aspirantes respecta, con frecuencia la debilidad principal reside en determinado cuerpo, y la suya consiste en que no disciplina el cuerpo físico y en la incapacidad de aplicarle sus ideales cuando es necesario. A menudo lo trata demasiado bien, otras veces lo alterna con periodos donde el elemental físico es tratado con excesiva dureza. Si puede aplicar un tratamiento parejo y un método equilibrado para resolver el problema de su físico, mucha luz y conocimiento afluirán a su conciencia cerebral. Esto queda en sus manos y yo poco puedo hacer. Pertenece usted principalmente a la línea ocultista. Trabaja con la energía efectiva, y mentalmente está muy bien controlado y coordinado. Deberá trabajar con el cuerpo físico y emplearlo en la tarea que tiene que realizar, pues precisamente allí se introduce el obstáculo. Tiene ante sí una valiosa oportunidad y lo merece. No se deje desviar y cultive esa entereza que constituye uno de sus bienes más vitales.

 

R.S.U. Julio de 1935; Enero de 1936; Junio de 1936; Enero de 1937

Julio de 1935

Mi hermano de antaño:

 

...la última vez que me comuniqué con usted le di mucha instrucción. Ahora le daré poca, porque tiene aún que aplicar la ya sugerida. Ante todo tienda a la sencillez. La fertilidad de su mente es un don grande y útil, adquirido durante muchas vidas de conocimiento práctico. Un jardín fecundo y una exuberante selva, son dos expresiones de la fertilidad, pero uno es bello y la otra necesita cuidado -que debe ser iniciado por un definido proceso de destrucción.

 

En los últimos meses fue utilizado para iniciar un trabajo que puede ser de real servicio y lo hizo bien, posibilitando la futura revelación. Ha estado bien y se lo agradezco, hermano mío. Sé que no espera reconocimiento alguno, pero siempre los instructores del aspecto interno lo expresamos cuando es merecido. Por lo tanto, le diré que su trabajo fue reconocido.

 

Internamente tiene mucho que hacer antes de que podamos valernos al máximo de usted. Procure por lo tanto hacer tres cosas:

 

P.G.C. Marzo de 1938, Noviembre de 1938, Mayo de1939, Enero de 1940

Marzo de 1938

Mi hermano de antaño:

 

Le pediría que dirija la mirada, el ojo de la visión espiritual interna, hacia los últimos ocho años, a fin de que sepa que durante ese tiempo le sucedieron tres cosas:

 

  1. Su orientación hacia la realidad se ha estabilizado; va definidamente hacia su meta y nada puede detenerlo. Su progreso puede ser demorado por las circunstancias y la fragilidad humana, pero nada puede evitarlo.
  2. Lo que depende de su personalidad (en usted y en los demás) está básicamente debilitado, y aprendió a sentir esa "divina" desconfianza hacia las reacciones del pequeño yo y sus actitudes. Estaba usted muy seguro de su propio punto de vista hace ocho años, particularmente en el propio sector de su vida y entrenamiento.
  3. El significado de una paciente espera, en relación con las personas íntimas, sus clientes, sus condiscípulos y yo, se está aclarando fuertemente en usted y es una de las primeras lecciones que un discípulo debe dominar.

 

L. D. N-C.; Abril de 1939.

 Abril de 1939

 Hermano de antaño:

 

¿Qué podré decirle a usted, fogoso guerrero? Simplemente esto: En la quietud y en la confianza hallará su fortaleza, y en el amor omnincluyente, su oportunidad. Creo que esto ya lo sabe. Durante los últimos tres años, hizo un verdadero progreso al liberarse de las limitaciones de su personalidad de sexto rayo. Durante siete años lo he observado, y ha logrado desprenderse, en gran medida, de ciertos obstáculos bien definidos. Lo que más lo obstaculiza hoy son en gran parte los antiguos hábitos mentales y modos de expresión, que también deben desaparecer, pero no mediante la inhibición drásticamente impuesta, sino barridos por la afluyente oleada de amor.

 

La combinación de sus rayos es muy complicada hermano mío, y ha condicionado poderosamente su vida. El rayo de su alma es el primero de Poder, y el de la personalidad el sexto de Devoción. Poder, voluntad, devoción, idealismo, fanatismo, tal es la combinación. Afortunadamente, en su vida anterior el rayo de la perso­nalidad fue el segundo de Amor, siéndolo también en vidas previas, lo cual ha ayudado grandemente a contrarrestar los efectos dinámicos y destructivos de la fuerza de sexto rayo. Esto debería alegrarlo.

 

W.D.S. NOVIEMBRE DE 1937; ABRIL DE 1938; DICIEMBRE DE 1938; ENERO DE 1940

 Noviembre de 1937

 ¿Puedo decirle algo, mi hermano y amigo, que le signifique dos cosas: Primero, impartirle confianza por haber elegido correctamente su campo de servicio y, segundo, fortalecer su voluntad para que pueda permanecer como torre de fortaleza para otros? ¿No son estas las dos cosas que usted desea y que constituyen su meta, y no necesita acaso tener seguridad o volver a asegurarse acerca de estos puntos?

 Adelante, hermano mío, sin mirar atrás, con los ojos fijos constantemente en el Camino del Servidor del mundo. Camino difícil, con muchos altibajos y muchas colinas escarpadas y valles en sombras, pero hay reposo y sombra en el valle y el sol brilla en él las colinas. Su maestro conoce estas dificultades porque a Él también le resultó difícil el camino cuando Lo recorría. Al hablar así no me refiero a mí, pues sólo soy un instructor y amigo.

 Su lección a aprender en la vida es desapego, y – a fin de practicar el desapego como debe hacerlo un discípulo- tiene que fortalecer su voluntad de ser. Creo que lo sabe. Su alma de segundo rayo actúa en una personalidad o vehículo de primer rayo. Su esfuerzo en esta vida fue siempre amar, servir y comprender, siendo el gesto destacado de su alma en esta encarnación.

 

J.W.K-P JULIO DE 1937; ENERO DE 1938; ENERO DE 1940

 Julio de 1937

 Su cuerpo mental, hermano mío, pertenece al cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto. De ahí su poder para armonizar, unificar y comprender. Al mismo tiempo (indicando así el pro­pósito del alma) le correspondió a una naturaleza mental de cuar­to rayo (con su amor a la armonía a través del conflicto) llevar a cabo la tarea particular que su alma le asignó y la empresa en que está empeñado para ayudar al Plan.

 Su cuerpo astral de segundo rayo facilita grandemente su tra­bajo, pues le da comprensión e inofensividad, de manera que sus emociones no entorpecen sus juicios ni sus decisiones. Pero la combinación de un cuerpo mental de cuarto rayo y un vehículo emocional de segundo rayo, requiere cuidadosa vigilancia, a fin de conservar el equilibrio de primer rayo a medida que su edad avanza y sus tendencias se cristalizan en hábitos. La única manera de hacerlo es establecer y profundizar el contacto con el alma, la cual (aunque de primer rayo) pertenece, como recordará, al primer subrayo de segundo rayo.

 Como se habrá imaginado, su cuerpo físico es de séptimo rayo. De ahí su oportunidad y capacidad como masón, de organizar y dirigir. Recordaré a todos que cuando digo que el cuerpo físico es de séptimo rayo, significa que los átomos del cerebro, en par­ticular, están matizados y motivados por la energía de séptimo rayo. Lo mismo sucede aunque

I.B.S. FEBRERO DE 1937; SEPTIEMBRE DE 1937; FEBRERO DE 1938; FEBRERO DE 1939

Febrero de 1937

Hermano mío:

 Respondió sinceramente a las preguntas que le formulé. Sin embargo, no es prudente que lleve a cabo tan ajustadamente el proceso de introspección, pues su mente analítica actúa en estos días en forma adecuada y siempre existe el peligro de su excesiva actividad. En la vida dedicada a la enseñanza (como lo es la su­ya), ya sea enseñando temas sobre cuestiones del plano físico o dando instrucciones esotéricas, el instructor debe practicar siem­pre el divino arte de la descentralización. La fuerza de las circunstancias lo han ubicado en el centro, de allí que la actitud interna que debe cultivar es: atención periférica planeada, identificación con quienes debe instruir y eliminación del constante predominio del yo inferior. La práctica del desapego, en lo que concierne y satisface a uno mismo y revela al alma observadora, no es tarea fácil, especialmente para quien posee un tempera­mento como el suyo. ¿Cómo puede realizarlo?

 Las condiciones para la liberación son muy sencillas, pero el arte de ajustarse a ellas es difícil. ¿Cuáles son esas condiciones? Las enumeraré brevemente, porque debido al entrenamiento que ha recibido no necesito elucidarlas:

 

I.B.S. FEBRERO DE 1935; NOVIEMBRE DE 1935; FEBRERO DE 1936; AGOSTO DE 1936

Febrero de 1935

 Podemos ahora, hermano mío, iniciar un trabajo más preciso. Sin embargo, todavía debe proceder con cuidado, y le sugiero que durante unos meses no haga otro trabajo que el indicado aquí. La rasgadura del cuerpo etérico, que a principios de este año le produjo un serio trastorno, se ha cerrado ahora, pero podría reabrirse fácilmente si se sometiera nuevamente a una inde­bida tensión. Por esa rasgadura penetró con toda su fuerza el espejismo y causó temporalmente tanto estrago en su vida.

 La experiencia de este espejismo puede servir a mi grupo de discípulos como ejemplo de lo mucho que deberá aprender más adelante. Así se extrae un bien del aparente mal. El mal en sí es una ilusión, pues la forma en que la separatividad y el egoísmo de la personalidad emplean el móvil y la oportunidad, constitu­ye el mal. De un móvil correcto y análogas circunstancias puede surgir el bien. Aunque no se tengan otros resultados, esta expe­riencia servirá para que usted y sus condiscípulos sean más cautos en el futuro y menos inclinados a llegar a conclusiones irre­flexivas. Cuando el espejismo es de un tipo muy definido, es convincente y de aparente realidad. Ésta es la definición de la palabra “espejismo”; la palabra “aparente” proporciona la clave.

 Dije que tengo la intención de dirigirme a cada uno de ustedes con absoluta franqueza. Como grupo de discípulos, podríamos empezar ahora nuestro verdadero trabajo y

F.C.D. JULIO DE 1937; ENERO DE 1938; ENERO DE 1939

Julio de 1937

Hermano de antiguo:

 Al considerar los rayos que controlan y dominan su vida, le recordaré que su mente de primer rayo le proporciona indiscu­tible influencia mental. Esto lo sienten muy fuertemente los que establecen contacto con usted. Estando definidamente en con­tacto con su alma (que, a su vez, está influida por el segundo rayo), posee una combinación de fuerzas decididamente útil, tanto para usted como para los demás. Su cuerpo mental está regido por el primer rayo.

 Su cuerpo astral es definidamente un conglomerado de ener­gía de segundo rayo, de allí la influencia del amor que ejerce en todas partes. No obstante, le recordaré que cuando el alma y el cuerpo astral pertenecen al mismo rayo, se presenta un absor­bente problema de equilibrio. En tales casos habrá tendencia al desequilibrio en el efecto general del equipo y con el cual -como bien sabe- debe luchar constantemente.

 Su cuerpo físico pertenece al séptimo rayo, pero está tan controlado por su personalidad de cuarto rayo, en sentido muy pecu­liar, que casi no tiene vida propia. Es negativo en grado asombroso, lo cual constituye también un problema definido. Por lo tanto sus rayos son:

 

F.C.D. ENERO DE 1933; JUNIO DE 1933; JUNIO DE 1934; ENERO DE 1935

Enero de 1933

Hermano mío:

       A mi condiscípulo F.C.D., que trabaja en esa tan insoportable soledad del discípulo de segundo rayo, le diré: su problema es doble, y una vez resuelto extenderá aún más su ya amplio campo de servicio. Su cuerpo etérico está desvitalizado y su co­razón se ha entregado a muchas personas, por eso lo apremian y obligan, se aprovechan demasiado de su amabilidad. Cuando cumpla cincuenta años habrá logrado convertirse en un "sanyasin",  en el mundo occidental. Esto ya lo ha logrado B.S.W., que le podría prestar ayuda, si le escribe con franqueza. Usted tiene también a su vez algo que darle.

       Los problemas del cuerpo etérico cederán ante el tratamiento recomendado a C.D.P. y si controla y regula cuidadosamente la dieta... No intento dar a quienes trabajan en mi grupo, el régimen dietético que deben seguir. Estas cosas difieren para cada individuo.

       En esta etapa usted adolece imprescindiblemente, de los vicios y las virtudes de segundo rayo. Sufre porque se apega a las cosas y se identifica con demasiada rapidez con otras personas. Esto puede ser corregido si se mantiene firme como alma y no se cen­tra como personalidad al tratar a otras personas –

 

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