• 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6
  • 7
  • 8
  • 9
  • 10
  • 11
  • 12
  • 13

R.V.B. Enero de 1937; Julio de 1937; Enero de 1938

Enero de 1937

Hermano de antaño:

 

Otra vez me parece que poco tengo que decirle. Responde a gran parte de la enseñanza impartida en el aspecto interno, esta­bleciéndose un tipo definido de intercambio reflexivo entre:

 

  1. su naturaleza psíquica interna,
  2. su alma y
  3. su cerebro.

Esto lo debe cultivar y desarrollar gradualmente. Es una de las principales fuerzas integradoras, la cual reajusta las correctas condiciones.

 

Probablemente acentuaré ahora una sola cosa, y lo haré me­jor si empleo ciertas frases esotéricas que elegí para usted en for­ma de cuatro mandatos dinámicos. Si las obedece, y acepta y com­prende inteligentemente su significado, tal obediencia aumentará su grado de vibración y, en consecuencia, su influencia magnética. Además, acelerará o

 

activará su producción práctica en el plano físico y elevará el valor del trabajo que usted, como miembro del nuevo grupo de servidores del mundo, trata de realizar. Permíta­me darle esas frases, sin comentarlas:

 

1. Procure ver con claridad sus propios delineamientos y no permita que las brumas velen la nitidez de sus contornos.

2. Que ambos aspectos de la verdad surjan en su conciencia ‑lo bueno y lo malo, lo verdadero y lo falso, lo real y lo ilusorio. Enfrente a ambos, pues son realidades ‑uno en tiempo y espacio, otro en la eternidad.

3. Viva en la cima de la montaña y camine allí con sus her­manos. De esta manera mantendrá la visión por encima de las brumas de la Tierra.

4. No tema decir la verdad, cualquiera sea. Usted ama lo suficiente.

 

Julio de 1937

Hermano mío:

 

A medida que estudia sus rayos aparecerá, con más claridad en su conciencia, la razón de la estrecha relación entre usted y algunos de sus condiscípulos. No sólo es la relación de un legen­dario servicio y comprensión mutuos, sino también de energías y fuerzas análogas, de similar aplicación.

 

Su cuerpo mental pertenece al cuarto rayo; de allí su poder para armonizar y evitar conflictos, actuando así como centro pa­cífico en el torbellino de actividad que lo circunda. Ésta es su destacada contribución al trabajo. Le recomiendo que reflexione sobre ello y que intensifique su esfuerzo para desempeñar su parte, y sobre todo que lo haga dinámicamente. Es un servicio vital que puede prestar hermano mío, y lo ha prestado con éxito hasta ahora. Quisiera que lo prestara en forma más consciente y por lo tanto dinámicamente.

 

Su cuerpo emocional pertenece al segundo rayo, y su desen­volvimiento en este sentido es sano y bueno.

 

Su cuerpo físico es de tercer rayo, y allí reside su mayor problema. Está íntimamente relacionado con su problema mental, el de un creciente dinamismo. El poder dinámico de su alma debe afluir a través de su mente de cuarto rayo, energetizándola para que inicie una actividad renovada, incluyente, amorosa y armoni­zadora. Como parte de su entrenamiento autoiniciado, debe exte­riorizarse más hacia aquellos con quienes comparte su vida dia­ria. Necesitan ayuda. Préstesela libre y plenamente. El tercer Rayo de Actividad, que rige su cuerpo físico, está demasiado pa­sivo y su alma debe despertarlo para un propósito crecientemente coordinado.

 

Por lo tanto, debe considerar los rayos dados a continuación, al tratar de vivir como alma y al coordinar su personalidad:

 

1. El rayo del alma es el segundo de Amor‑Sabiduría.

2. El rayo de la personalidad es el cuarto de Armonía a través del Conflicto.

3. El rayo de la mente es el cuarto de Armonía a través del Conflicto.

4. El rayo del cuerpo astral es el segundo de Amor‑Sabiduría.

5. El rayo del cuerpo físico es el tercero de Inteligencia Ac­tiva.

 

En la enumeración que antecede, observará la relación existen­te entre el rayo de su personalidad y el de su mente, y entre el del ego y el de su cuerpo emocional, lo cual le indica la línea de menor resistencia.

 

 

Enero de 1938

Hermano mío:

 

Los cuatro mandatos anteriores dieron resultado ¿no es así? Ahora usted se conoce y se ve a sí mismo con mayor claridad, pues ha percibido en forma más definida los diversos aspectos de sí mismo, lo bueno, lo malo, lo verdadero, lo falso, lo real y lo ilusorio. Esta visión más clara ‑la visualización de aspectos has­ta ahora desconocidos‑ hará necesario que viva en la cima de la montaña y, en esa diáfana atmósfera que allí existe, verá realmente la vida y sus condiscípulos tal cual son. Era imprescindible que se descubriera a sí mismo, a fin de ser más útil. Parte de este conocimiento lo adquirió durante el año pasado, despertándolo a ciertos valores, revelándole algunas cosas ocultas en usted y en otros, que trajeron a su vida, como consecuencia, nuevas complicaciones y dificultades personales.

 

Algo más le diré posteriormente, cuando se haya adaptado a los cambios del medio ambiente, y de la vida que usted eligió, y reine nuevamente la tranquilidad. Estos períodos de trastorno y de readaptación vienen unas veces inducidos por el alma y otras como acontecimientos de la personalidad. Hay que vivirlos, apren­der las veladas lecciones e inducir a la conciencia a una posible expansión. Facilitamos o entorpecernos estas expansiones por nuestras actuaciones; apresuramos o demoramos nuestro creci­miento por las decisiones que tomamos. Sin embargo, el verdadero discípulo sigue su camino a cualquier precio y nada puede detener su progreso en el sendero.

 

Me pregunto qué puedo decirle en estos momentos que sea de valor definido. Cuatro cosas breves y apropiadas acuden a mi mente al observarlo y sentir gratitud por su consagración al Plan, cifrando gran esperanza en su futuro servicio.

 

Primero: le diré que profundice su consagración y ponga pri­mero lo primero. Que nada ni nadie se interponga entre usted, la visión, el Plan y sus condiscípulos.

 

Segundo: prepárese para las complicaciones que se presenta­rán en su vida, pues ahora no está solo. Hasta este momento lle­vó una vida relativamente libre, pero la elección de un compa­ñero debe implicar e implicará, como en todos los casos, otras cuestiones y valores. En los planos del alma y de la mente toda­vía debe seguir solo, y si esto lo comprende desde el principio, no le dará gran importancia a las complicaciones. Sólo evocarán mayor vivencia emocional y comprensión, lo cual le fue muy ne­cesario, y ahora lo obtendrá. Puede manejarlo sabiamente si vive en el nivel superior y no desciende al mundo del espejismo y la ilusión. Recuerde hermano mío, que puede haber igualdad en amor y propósito (desde el punto de vista básico y esencial), pero no igualdad de comprensión interna o de la etapa alcanzada en el sendero. El discípulo puede hacer mucho en favor del probacionista, desde el punto de vista del alma. El probacionista no puede hacer lo mismo por el discípulo.

 

Tercero: recorra el futuro camino con valor y sin temor. Per­manezca con firmeza al lado de sus condiscípulos, resueltos a seguir con usted en el sendero elegido, manteniéndose fiel a su lado.

 

Finalmente, hermano mío, conviértase más definidamente en un centro radiante de vida magnética, uniendo a las personas con quienes trabaje, por medio del amor y la comprensión. Esta tarea es dura y difícil, significa unir muchos elementos por lazos de servicio, que de otra manera no se mezclarían ni fusionarían. Implica comprender y analizar a los seres humanos, y también un trabajo paciente y lento. A medida que se amplía su trabajo y se extienden sus límites, enfrentará cada vez más perplejida­des y dificultades incidentales en las relaciones humanas, las que debe manejar con impersonalidad, amor y silencio.

 

Procure integrar a otros en el servicio a la humanidad, per­maneciendo usted en el ser espiritual e irradiando amor y sabiduría. Reiteraré para su consideración y ayuda, durante los meses venideros, la tercera frase que le di anteriormente:

 

"Viva en la cima de la montaña y camine allí con sus her­manos. Conserve la visión clara por sobre las brumas de la Tierra".

 

 Continúe con su meditación como hasta ahora. Reciba mi ben­dición.

 

Nota: Este discípulo trabaja persistentemente en el ashrama del Ti­betano.

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

Reproductor Música

Casino Bonus at bet365 uk