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LOS CINCO RAYOS QUE DETERMINAN AL DISCÍPULO (Sem. 18 Nov. al 2 Dic. 2017)

Considero útil dar a mi grupo de discípulos consagrados, los cinco rayos que les determinan o condicionan, a fin de que pue­dan trabajar inteligentemente para la fusión de:

 

  1. Los diversos rayos de la personalidad.

  2. El rayo de la personalidad con el del alma. (5-211)

     

A medida que estudia sus rayos aparecerá, con más claridad en su conciencia, la razón de la estrecha relación entre usted y algunos de sus condiscípulos. No sólo es la relación de un legen­dario servicio y comprensión mutuos, sino también de energías y fuerzas análogas, de similar aplicación. (5-260)

 

Debe tener siempre presente que al referirme a los rayos de los distintos cuerpos, me refiero a la fuerza dominante que los condiciona en una vida particular, al efecto que el impacto de esa fuerza -regulada o no- pueda tener sobre las personas que están alrededor, a la sustancia sensible o impresionable que responde, con la cual el alma debe [i235] forzosamente trabajar y también a aquello que constituye la expresión material. (5-414)

 

Hasta que no haya un suficiente y notable desarrollo que permita hacer una verdadera diagnosis, no es posible decir definidamente a qué rayo pertenece la personalidad. Más adelante se definirá el rayo del ego, el cual al principio sólo se puede deducir por la natu­raleza del conflicto del cual la personalidad es consciente, basado en un acrecentado sentido de la dualidad. Además se podrá hacer un diagnóstico que se basará en ciertas características físicas y psíquicas que indicarán la cualidad de la naturaleza superior del individuo, así como también un estudio de los distintos grupos con los cuales se va afiliando el hombre a medida que aparecen en el plano físico. Cuando un hombre –si por predilección perso­nal es un artista creador– se interesa repentinamente por las matemáticas, podría deducirse que comienza a estar bajo la in­fluencia de un alma de segundo rayo; o si el hombre cuya per­sonalidad pertenecía definidamente al sexto rayo de idealismo fanático, o de devoción por el objeto de su idealismo, y durante la vida fue un devoto religioso, y luego cambió el interés de su vida por la investigación científica, podría quizás responder a la impresión de un alma de quinto rayo. (15-260/1)

 

Comprendiendo los Tipos de Rayo

 

...El mayor problema de su vida [es]: Permanecer libre aunque limitado; trabajar en el mundo subjetivo, mientras está activo en el [i236] mundo de los asuntos externos; lograr el verdadero desapego, aunque da a cada uno lo que le corresponde. El conocimiento de los rayos a que pertenece puede serle de gran ayuda en este proceso de liberación, desprendimiento y renunciamiento final. (5-295)

 

Resultaría benéfico si los estudiantes reunieran toda la información posible sobre sus dos rayos principales, teniendo en cuenta el trabajo práctico que deben realizar sobre sí mismos...Puede [así] ayudar al grupo a obtener el equilibrio necesario para el trabajo que debe realizar. (5-297)

 

No es tarea fácil la que usted y todos los discípulos se han fijado y ello significa que deberán enfrentar las circunstancias que cada uno ha creado, lo cual implica que la propia vida, el propio medio ambiente, las características y las responsabilidades, deben ser encarados con la verdad. Es una ardua empresa ocuparse del yo inferior con clara visión, ver realmente la vida y el yo y cuidar que no sea mancillada la preciosa joya de la visión. (5-308)

 

A quien no haya alcanzado el grado de discípulo aceptado le será imposible descubrir muchas cosas. El tipo de su rayo ha de ser bien pronunciado, pues quien investiga debe estar suficiente­mente evolucionado como para haber logrado la etapa del obser­vador desapegado... El discípulo de segundo rayo debe aprender a desapegarse y al mismo tiempo a mantenerse esotéricamente “apegado e incluyente”, y a lograrlo conscientemente, manteniendo dicha actitud. El discípulo de primer rayo ha de permanecer sin apegos, aunque debe aprender el apego y dejar que en su aura entre el entero mundo en una serie progresiva de apegos, lo cual acarrea dificul­tad, porque implica aprender, por medio de paradojas, el secreto del ocultismo. (6-493)

 

 

Diagramas de Rayo

 

Se podrían trazar y estudiar muchos esquemas [de rayos] parecidos e innumerables casos hipotéticos que servirían de base a la investi­gación [i237] ocultista para diagramar y estudiar la Ley de Analogía. Sería de valor que los estudiantes se analizaran de esta manera y, con la información dada en [el Tratado sobre los Siete Rayos] podrían trazar sus propios diagramas y estudiar los rayos que creen les correspon­den y el efecto que producen en sus vidas, y de acuerdo a ello tra­zar un gráfico muy interesante de su propia naturaleza, cualida­des y características.

 

Será interesante mencionar el hecho de que cuando el indi­viduo se convierte en discípulo aceptado se prepara un gráfico de está naturaleza y se lo da a su Maestro. En realidad, se dis­pone de cuatro gráficos, porque los rayos de la personalidad va­rían de un ciclo de expresión a otro y es necesario mantener al día el gráfico de la personalidad. Los cuatro gráficos fundamen­tales son:

 

  1. El de la expresión del hombre en el momento de su indivi­dualización. Lógicamente es un gráfico muy antiguo, donde los rayos de los cuerpos mental y emocional son muy difíciles de determinar porque hay muy poca expresión mental y experiencia emocional. Sólo se definen claramente el rayo del alma y el del cuerpo físico, los demás rayos se insinúan solamente.

    Este gráfico corresponde al hombre que aún no ha despertado.

     

  2. El de la expresión del hombre cuando la personalidad ha logrado el punto más elevado de independencia, es decir, antes que el alma controle conscientemente y actúe en forma predominante.

    Este gráfico corresponde al hombre soñador.

     

  3. El de la expresión del hombre en ese peculiar momento de crisis determinante en que luchan el alma y la personalidad, donde la batalla por la reorientación ha alcanzado su punto culminante y el aspirante lo sabe; sabe que mucho depende del resultado de esa batalla. Él es Arjuna que se encuentra en el campo de Kurukshetra.

    Este gráfico corresponde al hombre que está desper­tando.

     

  4. El de la expresión del hombre durante la vida, cuya [i238] orienta­ción ha sido alterada y el énfasis puesto en las fuerzas de la vida ha cambiado y el hombre se convierte en un discípulo aceptado.

     

Estos cuatro gráficos descriptos o trazados en colores, de acuerdo a los rayos, conforman el legajo del discípulo, pues el Maestro sólo se ocupa de las tendencias generales y nunca de los detalles. Se interesa por las tendencias y predisposiciones de orden general, las características sobresalientes y los evidentes cánones de la vida. (15-234/5)

 

 

Los Rayos del Alma

 

El Primer Rayo como Rayo del Alma

 

 

Al tratar con egos de primer rayo... o con esas almas que actúan por medio de personalidades de primer rayo, enfrento siempre la dificultad inicial de su "independencia ais­lada". No les es fácil a las personas de primer rayo colaborar y es­tar de acuerdo con las sugerencias grupales, con el ritmo del grupo o con la disciplina y tampoco con una actividad sincronizada y unida, anunciada como meta para todos los grupos de discípulos. La actitud interna está con frecuencia unificada con el propósito y los ideales principales, pero en la expresión externa, el hombre físico, se mantiene inadaptado y está poco dispuesto a adaptarse. Si no fuera por su personalidad de segundo rayo, le sería muy difícil trabajar en mi ashrama, pero esta cualidad de segundo rayo –fuertemente marcada y producto de una larga serie de encarnaciones en un vehículo de ese rayo— puede convertirlo si lo desea, en uno de los puntos focales para el trabajo progra­mado que debe llevar a cabo este grupo de discípulos. (5-138)

 

Está aprendiendo que la camaradería no es una lección fácil de aprender y expresar, para las almas de primer rayo. La pequeñez de las personalidades y la mezquin­dad de los puntos de vista individuales, resultan fastidiosos para el servidor del Plan, que permanece sereno y desapegado en el pináculo de la visión con la resultante comprensión de primer rayo. (5-167)

 

Maneje con cuidado la fuerza que fluye a través suyo, a medida que se traslada cada vez más a la conciencia de su alma de primer rayo... Procure que su personalidad de segundo rayo maneje correctamente esa fuerza, mezclándola con el amor y atemperando su [i239] poder con lacomprensión. La fuerza de primer rayo debe ocuparse de las circunstancias, y no debe hacer impacto sobre las personalidades. Se la necesita para forzar las circunstancias y determinar resultados (observe esta frase) y no para destruir ni herir. Debe tenerse en cuenta la verdadera impersonalidad, y su personalidad debe ob­servar el efecto que produce sobre otros personalidades y contrarrestar su innato y a menudo muy útil trabajo des­tructivo. (5-167/8)

 

No luche contra el espejismo que trata de engañarlo, empleando su indiferencia de primer rayo, poderosa actitud que usted y todos los que pertenecen al primer rayo asu­men con facilidad. Combátalo ignorándolo y ensimismándose ple­namente en la tarea inmediata; me refiero a ese sensato ensimis­mamiento que no descuida las necesidades físicas ni las horas necesarias de descanso. (5-168)

 

El rayo de su alma es el primero de Voluntad o poder, que es también el de su cuerpo físico. De allí que si lo decide le resultará fácil y simple que su alma impresione a su cerebro. Esto tiende también a hacerlo muy intuitivo, pero no psíquico en manera algu­na. Le da también, si quiere, poder organizador y el empleo de una voluntad espiritual dinámica que le permitirá vencer y sobre­ponerse a todos los obstáculos. (5-198/9)

 

En una instrucción anterior, traté de hacerle ver el peligro que implica asumir constantemente la posición de ‘‘quien ocupa el centro”. Tal actitud... es también caracte­rística del alma de primer rayo, y la presencia de estas dos actitudes (la del que ocupa el centro y la del que se mantiene aislado), son indicios de que su alma de primer rayo empieza a controlar su personalidad... Es lógico que pregunte, cómo y de qué manera puede contrarrestar tales tendencias. Sólo puedo responderle con verdades sencillas y comunes –tan sen­cillas y comunes que su valor científico pasa fácilmente desaper­cibido. Le diré: no se interese por la vida de su personalidad, sus contactos y asuntos, y reemplácelos por un interés dinámico en el trabajo mundial. Tal desapego no deberá obtenerlo por la intensificación de las actitudes de su personalidad de sexto rayo, pues no queremos que los fanáticos estén asociados a nosotros. Debe lo­grarlo profundizando la naturaleza de amor, porque incluye a los demás y excluye a su propia naturaleza [i240] inferior. También le diré: trabaje con desapego y debido a que usted no exige nada para el ya separado, todas las cosas le llegarán. De esta manera no per­manecerá aislado, sino que actuará como atrayente unidad magnética en servicio grupal. Aquí reside por lo tanto su problema inmediato. Debe aprender a descentralizarse y abandonar el cen­tro del escenario. Debe ser magnético y constructor, no destruc­tor. Reflexione sobre estas sugerencias y trabaje sencilla, tran­quila y alegremente, en la solución de su problema. (5-233/4)

 

Deje en libertad a los demás y no trate de influirlos nide imponerles sus ideas. Sus interpretaciones acerca de ellos y de sus necesidades (no importa cuán íntimas sean) no son estrictamen­te correctas. Deje en todo sentido, en libertad a los demás, la misma libertad que exige y espera para usted. (5-234)

 

Me siento impulsado a darle como nota clave algunas palabras de importancia práctica, y son: virtuosa bondad amorosa. Las cualidades de virtuosidad y bondad amorosa marcan la expresión externa superficial (esotéricamente entendida) del alma, y a una persona de primer rayo le resulta siempre difícil expresarlas y por lo general cree que no las necesita y que son innecesarias. La persona de primer rayo ignora con frecuencia que carece de ellas. La bondad interna, dinámica y definida, de un discípulo de primer rayo, puede verse perjudicada por su tendencia a hablar apresurada y rápidamente. La persona de primer rayo está tan segura de su bondad y amor esenciales (y con razón lo está), que juzga a los demás como él es. La recta actitud interna y el amor interno, significan para él más que la expresión externa. Pero las personas menos evolucionadas y las que pertenecen a otros rayos, pueden interpretarlo mal. La potencia de su trabajo es tan real y las oportunidades que se abren ante usted son tan grandes, que si a esa potencia agrega una virtuosa actitud externa de bondad amorosa, puede ser de mucha utilidad. Reflexione sobre esto... (5-304/5)

 

El poder de su alma de primer rayo puede energetizar su personalidad para una continua acción, aspiración y constante control mental; por lo tanto, no debe cesar su actividad ni deslizarse en la inercia, hasta que la última actividad, la transición, absorba la atención del alma y de la [i241] personalidad y tenga lugar el desapego final. (5-360)

 

Su meta debe ser evitar toda condición estática.Muchas personas de primer rayo se hacen estáticas o se cristalizan pues este método lo utilizan los destructores de primer rayo... (5-568)

 

La persona de primer rayo es consciente de la vida ordenada y de la majestuosidad de las fuerzas ordenadas; el glorioso ordenamiento" inteligente de los poderes que subyacen en el mundo manifestado, constituye por derecho propio su campo de servicio. Pero a esto debe agregar el poder de intuir el Plan tal como existe en un corazón amoroso, porque sólo el amor revela el Plan y la parte que las almas deben desempeñar en él, en cualquier momento y lugar dados. (5-572)

 

El discípulo de primer rayo ama el aislamiento. Constituye para él la línea de menor resistencia y, como bien sabe, es el que comúnmente permanece solo. Ésa es su fortaleza y también su debilidad. Se vanagloria del desapego... Al discípulo de primer rayo le resulta difícil aprender el apego (de tipo correcto y espiritual)... El problema del apego y del desapego es uno, el de los correctos valores. Quien pertenece al primer rayo se ama excesivamente a sí mismo, a su poder y a su aislamiento... El tipo de primer rayo comete errores porque no piensa en las reacciones de los demás por lo que él dice y hace; se enorgullece de su actitud desapegada y de su inmunidad al apego, y quiere que se aprecien su fortaleza y aislamiento. Sufre... por orgullo...

 

Este "aislamiento" interno que ama tan profundamente, fomentado por el entrenamiento anterior y las actuales circunstancias, impide que sea telepáticamente sensible a otras personas. En vez de poner tanta "voluntad de amar", ¿por qué no se limita sencillamente a amar?... En usted predomina la cabeza y se ubica en la cima de su torre, mientras que en todo momento el llamado del corazón resuena por todo su ser y en sus oídos. Sin embargo, teme descender y caminar entre sus semejantes, identificándose amorosamente con ellos. Sólo atravesamos eventualmente el portal de la iniciación, cuando caminamos con nuestros hermanos por la polvorienta calle de la vida. (5-572/3)

 

Posee gran sabiduría y también la capacidad que otorga el primer rayo, de sustentar un principio... Antes de que pronuncie las palabras de poder [i242] y sabiduría (que pronuncia con tanta facilidad y veracidad, extraídas de una larga experiencia), debe verter el amor de su corazón sobre aquellos que se dirigen a usted para obtener luz y fortaleza. Hoy los hombres necesitan amor. 85-576/7)

 

Sus respuestas a mis preguntas... Son como usted, ansiosas, sinceras, mentales, lógicas y tienen la impersonalidad del tipo de primer rayo. (5-577/8)

 

Siempre puedo hablar con claridad y franqueza a los discípulos de primer rayo, sabiendo que aceptarán mis palabras con correcto espíritu. (5-581)

 

La soledad, el aislamiento, el sentimiento de estar abandonado, la separatividad (basada en la sensibilidad en la mayoría de los casos) caracteriza al discípulo de primer rayo, hasta que aprende a conservar su sentido divino de “identificación unificada”, mientras se fusiona al mismo tiempo con otros...

 

...El trabajo que realiza es planeado por nosotros y su tarea consiste en ser sensible a nuestra “im­presión”. Desarrollar la sensibilidad es una tarea difícil para la persona de primer rayo. Prefieren permanecer solas y forjar dentro de sí mismas los planes que consideran adecuados al tipo de servicio que tratan de prestar. Pero, actualmente, los discí­pulos están aprendiendo que es necesario un plan o esquema fusio­nado, organizado y mezclado, de servicio mundial, y que debe ser llevado a cabo un Plan maestro de la Jerarquía, y a este Plan deben tratar de adecuarse todos los discípulos... (6-429)

 

[Necesita aprender] cómo reunir a la gente y trabajar por su intermedio... Esto es muy difícil para un discípulo de primer rayo, particularmente cuando el rayo del alma y el rayo de la naturaleza astral o emocional, es el primero. Al discípulo de primer rayo le es mucho más fácil retirarse dentro de la conciencia de su alma, que a los que perte­necen a otro tipo de rayo, y su problema... es darle más acción a la personalidad de segundo rayo, a fin de equilibrar la capacidad que tiene el primer rayo para manifestar el desapego por la actuación de la cualidad opuesta, el apego -tan característico de la naturaleza de segundo rayo. Reflexione sobre esto.

 

...El “apego desape­gado” (por paradójico que parezca) es la [i243] meta del discípulo activo de primer rayo. (6-435)

 

...Es y puede seguir siendo un canal, porque la sencillez de la persona de primer rayo posee un tremendo poder. Empléelo, her­mano mío, pero sin aislarse. Al trabajador de primer rayo le re­sulta fácil recorrer solo el camino que quiso seguir, pero le sugie­ro que trabaje colaborando más estrechamente con sus condis­cípulos. (6-508)

 

Tiene que vencer ciertas dificultades en el empleo de la energía de primer rayo, y cualquier error que pueda haber cometido, debido a juicios demasiado severos, al expresarse físicamente, son simplemente incidentales al aprendizaje del co­rrecto empleo de la energía del alma....

 

Cada vez que la energía de primer rayo afluye a través suyo, conduce a una insignificante o a una verdadera crisis en sus re­laciones con los demás. Debe adquirir una genuina y más general simpatía (como medio de comprensión) hacia sus semejantes, particularmente con quienes colaboran con usted en mi trabajo... Pero no sea insensible ni esté insatisfecho con los esfuerzos que ellos realizan para pro­gresar...

 

Hermano mío, necesita apreciar más el esfuerzo y criticar menos lo que se hace. Siempre es amable y comprensivo con aque­llos que constituyen verdaderos fracasos, demostrándolo muy a menudo, pero tiende a despreciar (detrás de una simulada moda­lidad bondadosa) a quienes se sienten satisfechos de lo que han realizado. Debe aprender también a elegir con sabiduría a sus trabajadores, cuando le corresponde hacerlo. No es fácil para us­ted ni para todo discípulo de primer rayo, querer acercarse sufi­cientemente a una persona para en realidad conocerla... Esto se debe al aislamiento natural del tipo de primer rayo. Téngalo presente.

 

...Los trabajadores de pri­mer rayo proporcionan la sustancia con la cual construyen los trabajadores de segundo rayo y la califican y modifican los tra­bajadores de otros rayos. Usted inspira a la sustancia con la ener­gía y el propósito y con la vida necesaria para que responda al plan -el Plan de buena voluntad que los Maestros actualmente complementan y para el cual buscan trabajadores. (6-509/10)

 

Respecto a egos de primer rayo, no existen tipos puros en el planeta. A quienes se los denomina de primer rayo pertenecen al primer subrayo del segundo rayo que se halla en encarnación. Un ego puro de primer rayo en encarnación [i244] actualmente sería un desastre. No hay suficiente inteligencia ni amor en el mundo como para equilibrar la voluntad dinámica de un ego que pertenezca al rayo del destructor. (14-45)

 

 

El Segundo Rayo como el Rayo del Alma

 

Su problema es que... su co­razón se ha entregado a muchas personas, por eso lo apremian y obligan, se aprovechan demasiado de su amabilidad. (5-140)

 

Usted adolece... de los vicios y las virtudes de segundo rayo. Sufre porque se apega a las cosas y se identifica con demasiada rapidez con otras personas. Esto puede ser corregido si se mantiene firme como alma y no se cen­tra como personalidad al tratar a otras personas –sea en el circulo hogareño o cuando presta servicio mundial. Debe tener en cuenta que la relación se establece con las almas y no con las formas transitorias, por eso debe vivir sin apegarse a las personalidades, sirviéndolas, pero viviendo siempre en la conciencia del alma –el verdadero "sannyasin”. (5-140/1)

 

Absténgase de prestar tanta atención a las vidas de quienes lo rodean, porque esta forma de trabajar les resulta fácil a los discípulos de segundo rayo. Poseen un sentido de responsabilidad muy grande y es tan fuerte su deseo de cobijar y proteger, que estiman excesivamente a aquellos con cuyas vidas están en contacto cotidianamente y se hallan tam­bién vinculados por obligaciones kármicas. Siga su propio camino con fortaleza y en silencio, y haga lo que su alma le dicte. No deje que las voces menores de los seres queridos y cercanos, des­víen su progreso en la senda de servicio. Pertenece ahora al mun­do y no a un puñado de sus semejantes. (5-142)

 

El discípulo de segundo rayo debe apren­der a utilizar el aspecto voluntad... (5-143)

 

Cuando el corazón está rebosante de amor y la cabeza plena de sabiduría, nada se hace que a la larga produzca angustia a los demás. No me refiero aquí a la acción, sino a los frutos de la acción. Se puede tomar una decisión y seguir una línea de con­ducta (y la decisión puede ser acertada), pero las condiciones resultantes pueden no ajustarse armónicamente, si subjetivamente no se está libre del temor, si no existe un corazón rebosante de amor y una comprensión amorosa, [i245] que es la sabiduría más real. El hombre libre de temores, inteligente y amoroso, puede hacer cualquier cosa y los efectos serán inofensivos y buenos. (5-145)

 

Rara vez un discípulo de segundo rayo es un buen ejecutivo, a no ser que lo ayude el rayo secun­dario. (5-145)

 

...El sendero de los Salvadores del Mundo es arduo, debido principalmente al poder de sufrir que posee el tipo de segundo rayo. (5-149)

 

Su problema fue siempre el de un verdadero discípulo de segundo rayo. Esto implica la capacidad de identificarse con los demás, con sus ideas y reacciones, con lo cual limita y entorpece su propia actividad, debido a la indecisión que surge de la demasiada comprensión y la excesiva simpatía para los problemas de la personalidad y la expresión de la forma. Cuando pueda mantenerse con más firmeza en el ser espiritual y trabaje más definida y conscientemente con el aspecto alma, y menos absorbentemente con la personalidad, su vida se simpli­ficará y algunos de sus excepcionales problemas de la personalidad desaparecerán. Sólo entonces su alma atraerá a quienes puedan ser sus verdaderos colaboradores. (5-153/4)

 

...Este [segundo] rayo es preeminentemente el rayo de la enseñanza, denominado a veces el de la "influencia dadora de luz", o "el rayo del iluminador". (5-174)

 

Cinco de los seis miembros que en la actualidad trabajan en [este grupo] son egos de segundo rayo. Esto es interesante, porque indica la predominante facultad del grupo para curar y enseñar, que, en último análisis, son los dos objetivos principales. (5-322)

 

...Al discípulo de segundo rayo no le es fácil aprender el desapego... El problema del apego y del desapego es uno, el de los correctos valores... El de segundo rayo comete errores por su gran apego a los demás y su inclusividad demasiado flexible, expresada antes de comprender la verdadera naturaleza de la inclusividad. El individuo de segundo rayo comete errores por temor a ser incomprendido, a no ser adecuadamente amado [i246] y se preocupa demasiado de lo que puedan pensar o decir de él... [Él] sufre por temor. (5-573)

 

...El rayo de la curación, por sobre todos los demás, es el segundo rayo. En los siete rayos dos son rayos mayores de curación, el segundo y el séptimo. (5-587)

 

...Le fue difícil recorrer el Camino del Gozo. Sin embargo, es una de las características necesarias del discipulado, que conduce –como lo hace– a la fortaleza del alma; es una cualidad esencial para todas esas personas de segundo rayo que están particularmente orientadas a hollar, en fecha futura y después de la iniciación, el difícil camino que deben recorrer todos los salvadores del mundo. (5-610)

 

...El segundo rayo acen­túa en usted la sabiduría y no el amor. Por lo tanto, la cualidad del amor no es muy fuerte, y esto le acarrea dificultades, de las cuales curiosamente no es consciente. Su tarea consiste en des­arrollar, a cualquier precio, la cualidad del amor. La actitud eru­dita que adopta lo endurece y no ha logrado equilibrarlo -en inten­sidad- mediante la cualidad del amor. Debe trasmutar esa dureza en forma amplia y general. Puede trasmutarla en bien de los que ama o de aquellos de quienes se siente responsable. Tiene que des­arrollar esta cualidad del amor antes de que pueda ver al Cristo, no simplemente como iniciado que recibe la iniciación, sino como discípulo que merece Su atención... Actualmente, pocos discípu­los se dan cuenta de que el Cristo tiene dos relaciones con ellos, una la de la iniciación y la otra -mucho más rara-, la de Aquel a Quien ellos pueden consultar respecto a su trabajo. Este permiso para llegar a Él sólo se concede cuando el amor y la sabiduría están equilibrados y son iguales. (6-575)

 

...El rayo de su alma es el de Amor-Sabiduría... por lo tanto, mediante el correcto alineamiento y la disciplina de la personalidad, el amor que usted posee (en toda su plenitud y riqueza) afluirá a través suyo hacia los demás. (5-490)

 

 

El Tercer rayo como el Rayo del Alma

 

Su [tercer] rayo egoico o del alma, se enfoca en y por medio de su cuerpo mental de quinto rayo. Esto... relativamente hablando, le otorgó un enfoque mental definido, su actitud censuradora [i247] y su aislamiento...

 

... Lo que necesita es enfocar la energía del alma en el cuerpo astral de sexto rayo, en vez de hacerlo en su mente, para que el amor inteligente llegue a ser la característica predominante. (5-129/30)

 

El Sexto rayo como el Rayo del Alma

 

Le dije que está pasando egoicamente del sexto Rayo de Devoción al segundo Rayo de Amor-Sabiduría, al cual yo pertenezco... Su polarización egoica de sexto rayo, le ha servido para aumentar la fuerza dinámica y centra­lizada de su fuerza de primer rayo. Esta condición comienza a cambiar y este período de transición le trae grandes sufrimien­tos. (5-208)

 

 

El Séptimo rayo como el Rayo del Alma

 

El rayo de su alma es el séptimo, lo cual le permitirá trabajar con facilidad en el nuevo mundo que viene a la manifestación con tanta rapidez. Le ayudará también a producir orden y ritmo en su ambiente; en estos días de desorden y dificultad, todo centro rítmico es de valor para nosotros. (5-591)

 

Quiero recordarle, mientras piensa en su decisión, que su alma perte­nece al séptimo rayo y que trabaja por medio de una persona­lidad de primer rayo. De allí, hermano mío, su problema. Es un místico de conciencia muy amplia; posee un poderoso rayo de la personalidad y una vibración egoica que, de acuerdo a la nueva era, trata de imponer a la personalidad un ritmo de "orden cere­monial y de organización". (5-274)

 

Los Rayos de la Personalidad…

 

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