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WESAK: UN ACONTECIMIENTO ESPIRITUAL INMINENTE - UN MENSAJE ESPECIAL DEL FESTIVAL DE WESAK ( 22 ABRIL AL 6 MAYO 2017)

Marzo de 1943

 

 

Nos acercamos al punto culminante del año espiritual. Es in­minente y posible el mayor Acercamiento de todos los tiempos. Mucho depende de los aspirantes y discípulos del mundo, particu­larmente de quienes están ahora en encarnación física. Un mayor contacto entre Shamballa y la Jerarquía, para el cual los iniciados y Maestros se han preparado durante siglos, está en proceso de Consumación. Dentro de muy breve tiempo daré mayor informa­ción sobre el tema, con la intención de introducir en la Tierra la simiente de la nueva religión mundial, que en una instrucción anterior sobre los Grandes Acercamientos ([1]) indiqué que podría fundarse y que conduciría a iniciar verdaderamente una creencia universal que satisfaría la necesidad de la humanidad durante mucho tiempo. Lo único que pido hoy es que empiecen ya una muy cuidadosa preparación para el acontecimiento inminente en el momento de la Luna llena de mayo (Tauro), de modo que las energías puestas entonces en movimiento, puedan ser ayudadas por el pensamiento dirigido, y ustedes mismos entrar más plena­mente en la corriente de la fluyente vida.

 

 

En el próximo Festival de Wesak y hasta la Luna llena de ju­nio (Géminis), incluyendo los cinco días después de esa Luna llena, les pido que empleen las dos Invocaciones (págs. 144 y 209), testi­moniando así la fusión de la humanidad en un gran grupo invoca­dor. Hagan un esfuerzo real para estar presentes y en forma grupal en el momento exacto, si lo saben, de la Luna llena de mayo (Tauro), empleando ambas Invocaciones, con la creencia de que están expresando la voluntad y el deseo unificado de la humanidad misma. Ampliaré esto en mi mensaje de Wesak, pero quiero hacér­selos llegar lo más pronto posible, de manera que mi propio grupo, en proceso de entrenamiento, pueda sentar las bases necesarias para el trabajo que debe realizarse.

 

                               

Extenderé algo más este concepto, señalando que el clamor in­vocador de la humanidad y de la Jerarquía, emitido conjunta­mente en el momento de las Lunas llenas de mayo y de junio y, particularmente, en el Festival de Wesak, será efectivo si la “luz fría” de los aspirantes y discípulos del mundo y de todos los servi­dores altruistas, sin importar quienes son ni donde se encuentran, se unen con la “clara luz” de los iniciados y de aquellos que pue­den actuar libremente como almas -los Miembros de la Jerarquía y, en menor grado, todos los discípulos aceptados. Ésta es la conjunción que se desea y requiere. Dichas personas son relativa­mente pocas, comparadas con los habitantes del mundo, pero como deben enfocarse en el “profundo centro” y se caracterizan por la cualidad de fusión y unificación, pueden ser enormemente pode­rosas. En consecuencia, les pido a todos (durante las semanas previas a las Lunas llenas de Tauro y Géminis y durante cinco días después) que traten de “permanecer siempre en el centro” para esforzarse por fusionar la fría luz de sus personalidades con la clara luz de sus almas, a fin de trabajar eficazmente durante las cinco semanas del período deseado.

 

 

UN MENSAJE ESPECIAL DEL FESTIVAL DE WESAK                                

Abril de 1943

 

 

Esta comunicación está dirigida a esos miembros del nuevo grupo de servidores del mundo a quienes puede llegar (hay un sinnúmero de ellos que no la conocen) y a los hombres y mujeres de buena voluntad de todas partes. Quisiera pedirles que la dis­tribuyan al mayor número de personas posible. Nos acercamos al punto culminante del año espiritual y al momento en que el Sol se desplaza hacia el norte. Es posible el mayor acercamiento de todos los tiempos, y se aproxima. Sin embargo, mucho depende de los aspirantes y discípulos del mundo en este momento. En el año anterior el mundo pasó una de las peores experiencias desde el punto de vista de la agonía y la angustia; se llegó al punto de más agudo sufrimiento. No obstante, fue un año que demostró la posibilidad del más grande Acercamiento espiritual de todos los tiempos -Acercamiento para el cual los iniciados y Maestros se prepararon durante siglos y todos los Festivales de Wesak, desde la reunión del Gran Concilio en 1925, fueron preparatorios. En ins­trucciones pasadas me referí a las grandes reuniones celebradas a intervalos por Aquellos a quienes se Les ha confiado la guía espi­ritual del planeta y, -particularmente, del hombre. Deben admitirse ciertos hechos, tales como la aceptación en el hemisferio occiden­tal, de la existencia del Cristo y en el oriental, del Buda. Por lo tanto, es muy probable (dada esta aceptación) suponer que Ellos y Sus discípulos deben consultarse y lo hagan sobre los pasos nece­sarios para guiar al género humano por la senda de la luz, el sendero hacia Dios. De esto dan testimonio todas las Escrituras del mundo y los conocedores espirituales. Hoy no tengo tiempo para extenderme sobre el tema. Les pido simplemente que acepten la hipótesis (hipótesis que es una realidad para muchos millones de personas y un evento comprobado para muchos miles), que la guía espiritual es acordada a la humanidad, y detrás del velo que separa lo visible de lo invisible se hallan Quienes trabajan esfor­zadamente -y podría agregar, científicamente- para satisfacer la terrible necesidad actual.

 

 

Dos cosas ocupan Su atención:

 

  1. La necesidad de llevar a un fin la lucha y el estado de guerra actual y así liberar a la humanidad de un pasado maligno, abriendo la puerta para un futuro mejor.

 

  1. La oportunidad de sentar las bases de esa nueva religión mundial que bastará para satisfacer la necesidad del hombre, durante muchos siglos, y para ello lo han prepa­rado todas las antiguas religiones mundiales.

 

 

 

Tales son, hermanos míos, dos de los objetivos que tiene ante sí la Jerarquía en este momento en que se prepara para las Lunas llenas de mayo y junio. ¿ Las fuerzas pueden organizarse de tal ma­nera, y distribuirse y dispersarse de tal modo las energías que aperan, que pueda evocarse plenamente el bien? La acción de los hombres y mujeres de buena voluntad puede evocar un nuevo ciclo e contacto espiritual y liberación. ¿ Pueden unirse la voluntad al biende las energías espirituales y la buena voluntad de la humanidad y producir esas condiciones que permitirán actuar al nuevo orden mundial visualizado por todos los que verdaderamente aman a sus semejantes? ¿ Puede desarrollarse la situación de manera que la nueva religión mundial y el nuevo acercamiento de la humanidad hacia Dios, sean traídos a la existencia? A estas preguntas importantes trata hoy de responder la Jerarquía.

 

El grupo de trabajadores espirituales de los cuales yo soy uno, enfrenta dos problemas principales: el de la guerra con su efecto estupefaciente y aturdidor en las masas de todas partes, y el de los aspirantes y discípulos de todo el mundo. ¿Las masas sufrientes podrán “permanecer con intención masiva” y con los ojos diri­gidos hacia Dios para que su clamor ascienda hasta Sus oídos? Y las personas de mente espiritual y los trabajadores para la huma­nidad harán ese supremo esfuerzo (hecho desde un “adecuado punto de tensión”) de manera que la humanidad pueda enfocar su llamado y traer respuesta desde las fuentes más elevadas disponi­bles. El esfuerzo unido de ambos grupos -uno consciente de lo que sucede y otro inconsciente- ¿ podrá evocar respuesta?

 

 

En momento de extrema urgencia o crisis, la historia de Cristo nos llama la atención sobre el hecho de que Él se puso en contacto con Su Padre en el Cielo. Dios Le habló en términos de reconocimiento; Dios dio testimonio al hecho de que Lo conocía como Su Hijo bienamado. A estos hechos básicos del registro histó­rico debemos agregar la comprensión de que “como Él es, así somos nosotros en este mundo”, y la aseveración del Cristo Mismo de que Dios es también nuestro Padre, abriéndosenos así la puerta de la posibilidad. Luego podemos llegar a la comprensión de que en momentos de tensión y urgencia humana, de dificultad y crisis y cuando el alma del hombre está adecuadamente despierta hasta alcanzar el punto necesario de receptividad espiritual (como suce­dió siempre con el Cristo), entonces, desde la fuente más elevada posible, puede análogamente llegar un reconocimiento divino que bastará para liberar, emancipar y otorgar poder para hacer lo correcto, dar los pasos exigidos por el propósito espiritual y se­guir, en consecuencia, en el sendero de evolución.

 

 

Permítaseme señalar que cuando esto constituya una activi­dad grupal en el plano físico, hay -de acuerdo a la Ley de Equi­librio y de Acción y Reacción- una paralela actividad espiritual. La totalidad del mundo de los hombres está hoy empeñada en una intensa actividad en el mundo material -ejércitos que marchan, fábricas que trabajan en turnos durante las veinticuatro horas del día, populosas emigraciones y deportación de personas, intensa actividad aérea, trabajo organizado y planificado por centenares de agencias de beneficencia en todos los países-, mencionando solo unas pocas de los millares de actividades. Las personalidades de los hombres de todas partes están involucradas, y mental, emocional y físicamente, todas trabajan a alta presión. El impacto de las circunstancias y de los acontecimientos, nunca fue tan po­deroso. A la par de esta actividad materialista de la humanidad tenemos el arduo empeño, el esfuerzo de pensar constructivamente el idealismo enfocado, el registro de la visión y de la aspiración espiritual de las personas de buena voluntad, de los discípulos de todas partes, más la dirigida actividad espiritual de la Jerarquía y de los guías espirituales de la raza, en el aspecto externo e in­terno de la vida. A esto debe agregarse la actividad (la actividad expectante, si pudiéramos emplear una frase tan paradójica) de ese centro de vida donde la voluntad de Dios está enfocada.

 

                                                               

Por lo tanto, tenemos (hablando en términos de esfuerzo es­piritual) los siguientes grupos, que se hallan en todas partes del mundo, cuya intención masiva consiste en traer la liberación de la humanidad:

 

  1. Los hombres y mujeres de buena voluntad.

 

  1. Los idealistas y los soñadores, los visionarios de un mun­do futuro.

 

  1. Las personas de mente espiritual que denominamos los aspirantes del mundo.

 

  1. Los discípulos de todo el planeta.

 

  1. Los Miembros de la Jerarquía espiritual del planeta, en encarnación o no.

 

  1. Los Custodios de la Voluntad o Propósito de Dios, que Se preparan en Shamballa para la demanda de ayuda, a medida que se eleva del género humano.

 

  1. Ciertas grandes energías de significación extraplaneta­ria, dispuestas a intervenir en caso de que la invocación espiritual o la angustia de la humanidad alcancen el má­ximo tono evocador.

 

 

 

El problema es cómo fusionar y mezclar los primeros cinco grupos, para que el llamado espiritual pueda expresar una demanda gru­pal integrada y unida. Una demanda unida así, enfocando la “intención masiva” del género humano, bastará para evocar una respuesta extraplanetaria.

 

 

Mucho de esta tarea de unificación está en manos de dos grupos: la Jerarquía planetaria y el nuevo grupo de servidores del mundo. La humanidad tiene poco que ver con el trabajo del primer grupo, porque depende de Ella que cumpla Su tarea y Suma plenamente su responsabilidad. Con el trabajo del nuevo grupo de servidores del mundo todos tienen mucho que ver y sobre esta tarea escribo ahora.

 

 

No perderé el tiempo definiendo al personal integrante de este grupo. Basta decir que todos quienes aman verdaderamente a sus semejantes y los sirven con sacrificio y comprensión altruista, constituyen este grupo. Junto con el grupo de hombres afiliados de buena voluntad, los miembros del nuevo grupo de servidores del mundo deben prepararse ahora para un gran acto de servicio en el momento de las Lunas llenas de Tauro y de Géminis y en las semanas que preceden a esos momentos.    

 

 

Expondré lo más brevemente posible, los enunciados que voy a hacer ahora, dejando que reflexionen sobre los mismos, con­fiando que los comprenderán. Lo que voy a decir se dividirá en tres partes:

 

 

  1. El trabajo de la Jerarquía en el futuro inmediato, en los períodos de la Luna llena.

 

  1. La tarea del Nuevo Grupo de Servidores del Mundo actualmente.

 

  1. La Nueva Religión Mundial y su futuro espiritual.

 

 

Es necesario que comprendan las posibilidades espirituales inme­diatas que enfrenta la humanidad si aquellos que tienen visión y aman a la humanidad están a la altura de la oportunidad in­mediata. Es necesario que comprendan también los pasos prepa­ratorios inmediatos que puedan dar en relación con dichas posi­bilidades y tengan además una visión de los principios que deben regir la nueva religión mundial, con sus destacados puntos de enfoque. No tengo la intención de rogarles como en el pasado, o pedirles que colaboren en el servicio o sacrificio. Sólo trato de darles información, dejando que la apliquen debidamente, impul­sados por sus propias almas.

(Pags 323 a 328)

 

 

 

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