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CONCLAVE ANTERIOR: LOS MAESTROS SE REUNIERON Y TOMARON UNA DECISIÓN MUY IMPORTANTE RESPECTO DE LOS GRUPOS DE TRABAJADORES PARA EXTERIORIZAR LA JARARQUÍA EN EL PLANO FISICO.

Ahora que han trascurrido siglos, desde el cónclave del siglo dieciséis, estos grupos externos desempeñaron su parte y realizaron un servicio muy notable. Los resultados logrados han llegado a una etapa que los hace internacionalmente efectivos, y su influencia no está limitada a una nación o raza. La Jerarquía enfrenta hoy otra situación, que requiere un cuidadoso manejo. Debe reunir y unificar los diversos hilos influyentes de energía y las distintas tendencias del poder del pensamiento, producido por el trabajo de los grupos desde el año 1500. Además debe contrarrestar algunos de los efectos que tienden a fomentar mayores diferenciaciones. Esto inevitablemente sucede cuando la fuerza hace contacto con el mundo material. Los impulsos iniciales contienen en sí potencias que tanto sirven para el bien como para el mal. Mientras la forma es de importancia secundaria y relativamente insignificante, la llamamos buena. Entonces controla la idea y no su expresión. A medida que pasa el tiempo y la energía del pensamiento produce un impacto en la materia y las mentes inferiores se apoderan del tipo específico de energía, o son vitalizadas por ella, entonces el mal empieza a hacer sentir su presencia. Esto se demuestra finalmente como egoísmo, separatividad, orgullo y esas características que han producido tanto daño en el mundo.

 

Hace más o menos diecisiete años, los Maestros se reunieron y tomaron una decisión muy importante. Así como en el cónclave anterior se había decidido reunir a las masas incipientes de hombres, y a grupos de trabajadores de distintas especialidades, para encomendarles la tarea de elevar a la humanidad y expandir la conciencia humana, ahora se creyó oportuno extraer de los numerosos grupos, uno que reuniera (como ocurre con la Jerarquía) a hombres de todas las razas, de todos los tipos y tendencias. Este grupo que una misión específica y algunos factores del mismo pueden exponerse del siguiente modo:

 

En primer lugar, es una tentativa para exteriorizar la Jerarquía en el plano físico, o una pequeña replica funcional de este cuerpo esencialmente subjetivo. Todos sus integrantes poseen cuerpos físicos, pero deben trabajar en formar completamente subjetiva, utilizando así el mecanismo sensible interno y la intuición. Lo componen hombres y mujeres de todas las naciones y edades, pero cada uno debe estar orientado espiritualmente, ser servidor consciente, estar mentalmente polarizado y alerta, y todos deben ser incluyentes.

 

Una de las condiciones esenciales impuestas al personal del grupo es, que debe estar dispuesto a trabajar en niveles subjetivos sin que se los reconozca tras la escena, como hacen los Grandes Seres. Sus miembros deben liberarse de toda ambición, orgullo de raza y de realización. Además deben ser sensiblemente conscientes de sus semejantes y de sus pensamientos y medio ambiente condicionante.

 

Este grupo no tiene organización exotérica de especie alguna, sede, publicidad ni nombre. Es un conjunto de trabajadores obedientes y servidores del VERBO -obedientes a sus propias almas y a la necesidad del grupo. Por lo tanto, los verdaderos servidores de todas partes pertenecen a este grupo, ya presten servicio en el campo cultural, político, científico, religioso, filosófico, psicológico o financiero. Constituyen parte, lo sepan o no, del grupo interno de trabajadores para la humanidad, y de místicos del mundo. Serán reconocidos por los miembros de su grupo al ponerse en contacto con ellos en forma casual en el intercambio mundial.

 

Este grupo da una amplia significación a la palabra "espiritual", pues cree que significa un esfuerzo incluyente hacia el mejoramiento, la elevación y la comprensión humanos; le da significado de tolerancia, comunión sintética internacional, inclusividad religiosa y todas las corrientes de pensamientos que conciernen al desarrollo esotérico del ser humano.

 

Por lo tanto, se trata de un grupo sin terminología ni biblia específica alguna; no posee credo ni formulación dogmática de la verdad. El impulso motivador de cada uno y de todos, es el amor a Dios cuando se manifiesta en amor al prójimo. Conoce el verdadero significado de la hermandad, sin distinción de razas. Sus miembros llevan una vida de servicio voluntario, prestado con desinterés y sin reservas.

 

El personal del grupo es conocido sólo por los Hermanos Mayores de la raza, y no se guarda registro de los nombres. Sólo deben existir tres requisitos principales:

 

1. Es esencial cierto grado de unificación entre el alma y su mecanismo, y debe estar alineada y activa la triplicidad interna alma-mente-cerebro, que en la mayoría está generalmente aletargada.

 

2. El cerebro debe ser telepáticamente sensible a voluntad, en dos direcciones. Debe ser consciente del mundo de las almas y también del mundo de los hombres.

 

3. Debe haber capacidad para pensar en forma abstracta o sintética, lo cual permitirá al hombre salvar las barreras raciales y religiosas. Cuando se posee tal capacidad, hay también una firme creencia en la continuidad y correlación de la vida después de la muerte.

 

En resumen, debe observarse que los grupos del pasado han representado ciertos aspectos de la verdad y demostrado ciertas características de rayo. El nuevo grupo expresará todos los aspectos e integrará a miembros de todos los rayos. La mayoría de los trabajadores de los numerosos grupos llevaron adelante ciertos detalles del plan, agregando su parte de energía al impulso progresivo de la humanidad; pero exceptuando algunos místicos destacados como Meister Eckhart, la mayoría lo ha efectuado sin comprender verdaderamente lo que estaba realizando, y sin captar la relación de cuerpo-alma, que conduce al trabajo realmente inteligente. Han sido esencialmente grupos de personalidades, con ese toque de genio que indica cierto contacto con el alma. El grupo ahora en formación, está compuesto por aquellos que son conscientes de la realidad del alma y han establecido un verdadero y perdurable intercambio egoico; consideran la mente, las emociones y la naturaleza corpórea, simplemente como un mecanismo por el cual pueden establecerse los contactos humanos; deben realizar su trabajo, tal como lo conciben, por medio de este mecanismo, actuando bajo la dirección del alma. Por lo tanto, son almas vivientes que trabajan a través de personalidades, pero no a través de personalidades activadas por ocasionales impulsos egoicos. Los miembros de los distintos grupos fueron todos más o menos unilaterales, y sus talentos estuvieron encauzados en alguna línea específica. Demostraron la capacidad de escribir como un Shakespeare, pintar como un da Vinci, producir obras maestras como un Beethoven, o lograr cambios mundiales como Napoleón. Pero el nuevo tipo de trabajador grupal es un individuo completo, con capacidad para hacer casi todo lo que se propone, con el impulso fundamental de trabajar preferentemente en niveles mentales más que en el plano físico. Por consiguiente es de utilidad para la Jerarquía, porque puede ser utilizado de distintas maneras, y su flexibilidad y experiencia y su contacto estable pueden subordinarse a los requisitos del grupo.

 

El verdadero exponente de este nuevo tipo grupal no aparecerá, por supuesto, antes de muchas décadas. Será un verdadero acuariano con un toque universal e intensa sensibilidad; tendrá un mecanismo mental bien organizado, un equipo astral que responda principalmente a las vibraciones espirituales superiores, un cuerpo de energía poderoso y controlado y un cuerpo físico sano, aunque no robusto, como comúnmente se dice. ¿Cuál es entonces la situación actual del grupo de místicos que se está integrando? Permítanme ser un poco más explícito.

 

En cualquier país europeo, en los Estados Unidos de América y en partes de Asia y Sudáfrica, se encuentran algunos discípulos, aún no reconocidos por el mundo, que piensan en la verdad. Les llamo la atención sobre esta frase. Los trabajadores más importantes de este nuevo grupo y los que se encuentran más cerca de los Grandes Seres, son aquellos cuya vida mental cotidiana está orientada por el nuevo ideal. En verdad, su vida mental puede desarrollarse en actividades exotéricas definidas, pero son ante todo, los que viven en el "lugar elevado y secreto" y trabajan desde allí. Ejercen tranquilamente influencia silenciosa, sin acentuar sus personalidades, sus propios puntos de vista e ideas ni sus métodos de llevar adelante el trabajo. Poseen plena comprensión de sus propias limitaciones, sin ser obstaculizadas por ellas, pues reflexionan hasta llevar a la manifestación objetiva ese aspecto de la visión que tienen por misión vivificar y darle forma. Son necesariamente cultos e instruidos, porque en estos momentos difíciles de transición tienen que cultivar una comprensión universal de las condiciones imperantes y poseer una idea general de lo que trascurre en los diferentes países. En realidad no poseen nacionalidad, en el sentido de considerar a su propio país y su afiliación política como de importancia trascendental. Están preparados para organizar lenta y firmemente esa opinión pública que al final apartará al hombre del sectarismo religioso, de la exclusividad nacional y de los prejuicios raciales.

 

Son extraídos de todas partes, y atraen hacia sí a quienes están libres de las antiguas limitaciones, de teorías políticas, religiosas o culturales. Los miembros de ese grupo uno, organizan en grupos a esas almas avanzadas destinados a iniciar la nueva era de paz y buena voluntad. Dichas almas, influidas por los integrantes de dichos grupos, son unos pocos miles entre los millones de hombres; actualmente sólo unos ciento cincuenta y seis de los cuatrocientos discípulos aceptados que trabajan en el mundo, poseen actividad mental para formar parte de este grupo que lentamente se va formando. Constituyen el núcleo de lo que algún día será una fuerza dominante. Su influencia, durante los próximos veinticinco años, será bastante potente como para atraer la atención política, siempre que quienes hayan percibido la visión de un poderoso grupo subjetivo de almas reflexivas, pronuncien las palabras necesarias y delineen esos conceptos que acelerarán el trabajo de integración, lo cual pondrá a las unidades de este grupo en contacto entre sí. Hagan todo lo posible para que esto se realice y sea el mensaje y la nota clave del trabajo que todos deben hacer dondequiera se encuentren.

 

¿Cuál debería ser entonces el trabajo que se debe realizar en el presente inmediato? Delinearé el programa hasta donde sea posible.

 

Primero, fortalecer y establecer firmemente el vínculo entre ustedes y todos aquellos a quienes reconocen como posibles discípulos activos en el nuevo grupo. Para efectuarlo, deben ponerse al corriente del trabajo de los dirigentes de grupos de los distintos países del mundo, Suiza, Estados Unidos, Holanda, Alemania y Gran Bretaña. De acuerdo a la reacción que produce esta visión del nuevo tipo de trabajo de la nueva era, podrán tomar entonces una decisión momentánea. Observen cómo trabajan. Noten si ponen énfasis sobre las personalidades. Si la ambición personal parece regir sus actividades, si han determinado trabajar en el grupo de místicos por ser novedoso, o porque les da cierto prestigio y excita su imaginación, o les proporciona oportunidades para reunir gente a su alrededor, entonces despreocúpense de ellos, pero -guardando silencio- dejen que el tiempo y la ley corrijan su actitud. 

 

Segundo, sean receptivos a quienes los buscan y parecen vibrar en la misma nota. Me refiero aquí al grupo al cual todos pertenecen subjetivamente. Estos vendrán si trabajan con decisión y emiten claramente la nota de unidad como para no tener dudas respecto a sus móviles y a su actividad desinteresada. Tal vez conozcan a algunos de los ciento cincuenta y seis que forman el núcleo actual y trabajen al unísono con ustedes, aunque quizás no lo hagan en el mismo campo específico de acción.

 

Debe tenerse presente el cuadro de una vasta red de grupos que trabajan en muchas direcciones, pero conteniendo en su centro o detrás de ellos -que actúan silenciosa y persistentemente e influyen mediante el contacto con el alma-, a uno o más miembros del nuevo grupo que está surgiendo lentamente. Estos puntos focales, con los cuales la Jerarquía trata ahora de trabajar, se mantienen unidos telepáticamente, y deben trabajar exotéricamente con la más plena comprensión, evitando cualquier interferencia y dejando a cada trabajador en libertad para enseñar a su propio grupo como él cree conveniente. Los términos empleados, los métodos aplicados, las personas con quienes se ha hecho contacto, las verdades enseñadas, la disciplina de la vida, conciernen solamente al discípulo activo.

 

Sin embargo, los miembros de este grupo de trabajadores de la nueva era, poseerán ciertas características generales. No impondrán por la fuerza dogma de ninguna especie, ni harán hincapié en alguna doctrina o autoridad. No les interesará tener autoridad personal, tampoco se apoyarán en una autoridad tradicional, sea religiosa, científica, cultural, u otra forma de verdad impuesta. Los métodos de acercamiento a la realidad serán reconocidos y cada uno tendrá libertad de elegir el propio. Estos trabajadores no impondrán disciplina alguna sobre quienes traten de colaborar con ellos. Las ideas de determinada persona o conductor, respecto a la forma de vivir y trabajar, meditar y comer, de las unidades de su esfera especial de actividad, no son de valor. Los integrantes de este nuevo grupo trabajan esotéricamente con almas y no se ocupan de los detalles de la vida personal de los aspirantes a quienes procuran inspirar.

 

Esta regla es fundamental, y eliminará de este grupo de servidores mundiales a muchos honestos aspirantes que ahora se están formando. La tendencia a imponer el propio punto de vista indica falta de comprensión y excluye a muchos.

Por otra parte, deben buscarse aspirantes jóvenes y prometedores e inculcárseles cuidadosamente las tendencias de los nuevos ideales. Debe enseñárseles a buscar lo divino y el bien en todo -tanto en las personas como en las circunstancias. Hay que tratar de desarrollar amplitud de visión para señalar a los aspirantes ese vasto horizonte que les permitirá vivir a través del actual período de transición que estamos viviendo, de manera que al llegar a la madurez sean pilares de fortaleza en el nuevo mundo. No se los debe sujetar a las antiguas disciplinas ni instruirlos para que den importancia a la dieta, al celibato, a las épocas, a las estaciones, distrayendo así su atención del arte más nuevo y sagrado del ser y la maravilla de vivir como alma.

 

No olviden que cuando un hombre vive como alma y toda su personalidad está subordinada a esa alma, sobreviene normal y automáticamente, el propósito altruista, la pureza de vida, la obediencia a la ley y es un verdadero ejemplo de vida espiritual. La alimentación, por ejemplo, siendo frecuentemente un asunto de condiciones climáticas y de preferencia, sin embargo es deseable el alimento que mantiene el cuerpo físico en condiciones para servir a la raza. Por otra parte, un divino hijo de Dios puede actuar libre y eficazmente siendo casado o soltero; no prostituirá los poderes del cuerpo con satisfacciones groseras, ni quebrará tampoco las costumbres establecidas, ni alterará las normas que el mundo ha fijado como las mejores y más elevadas. Se ha confundido la cuestión y se han recalcado con demasiada frecuencia los actos físicos y no la vida del actuante. Cuando se ponga la atención en el alma, la vida del plano físico se manejará correctamente. Se reconocerá que el asumir una actitud de crítica o un estado de propia satisfacción, obstaculiza más el progreso espiritual del hombre que el acto trivial de comer carne.

 

Al aspirante joven habrá que inculcarle dos reglas de vida:

Se lo debe enseñar a centralizarse en una actividad constructiva y a abstenerse de derribar el viejo orden de vida; se le encaminará a construir para el futuro y pensar sobre las nuevas líneas. Prevenírsele no desperdiciar el tiempo atacando lo indeseable, en cambio, debe enfocar todas sus energías para crear el nuevo templo del Señor, a través del cual podrá manifestarse la gloria. De esta manera la atención pública se centrará gradualmente en lo nuevo y en la belleza, y las viejas creaciones establecidas caducarán y desaparecerán por falta de atención.

 

También se le debe enseñar que el partidismo no es señal alguna de desarrollo espiritual. Por lo tanto no se usarán los prefijos anti ni pro, porque fomentan automáticamente odio, antagonismo y resistencia al cambio. Ponen a la defensiva a quien los emplea. Todas las clases de seres humanos constituyen un grupo de hermanos. Católicos, judíos, gentiles, occidentales y orientales, son todos hijos de Dios.

 

El futuro de este grupo mundial del cual ya hemos hablado, depende de dos cosas:

Primero, es necesario que los discípulos aislados que trabajan en todos los países del mundo, sean conscientes unos de otros y entren en relación telepática. Esto podrá parecer una visión maravillosa, pero impracticable. Les aseguro que no es así. El trabajo para establecer esta relación puede ser lento, pero es consecuencia inevitable de la creciente sensibilidad de todas las almas que trabajan en el campo mundial. Su primer índice es el reconocimiento instintivo cuando se encuentran los componentes de dicho grupo y hacen mutuo contacto por medio del intercambio mundial. Reciben un inmediato destello de luz, un intercambio eléctrico instantáneo, una súbita sensación de similitud de visión y de objetivo, o una oportunidad vital de colaborar recíprocamente y ayudar en el trabajo en el que todos están interesados.

Cuando los discípulos activos de todas partes se encuentren, reconocerán inmediatamente que su trabajo es idéntico y se aconsejarán recíprocamente sobre la forma en que serán posibles la colaboración y el esfuerzo suplementario. Dentro de treinta años aproximadamente, la interrelación entre las unidades de este grupo (por dispersos que estén en todo el mundo) será tan estrecha, que se reunirán diariamente a una hora de terminada y en un lugar secreto. Esto sólo será posible cuando la triplicidad alma-mente-cerebro esté alineada en el individuo y cuando cada aspecto de ella simultáneamente establezca contacto con los miembros del grupo. En la actualidad todas las almas del grupo de místicos trabajan al unísono; un número de ellas ha logrado efectuar una íntima y firme relación entre el alma y la mente, pero por ahora el aspecto inferior de este triángulo alineado y vinculador, el cerebro físico, permanece completamente insensible a las oleadas de fuerza provenientes de los aspectos superiores de los discípulos ocupados en cimentar las bases de la civilización de la nueva era.

 

En gran parte, es cuestión de perfeccionar el mecanismo del cerebro para poder registrar debidamente y trasmitir correctamente las impresiones del alma y los propósitos y reconocimientos grupales. Esto implica:

 

  1. Poner en actividad consciente el centro entre las cejas, denominado ajna por el estudiante oriental.

 

  1. Subordinar la actividad de este centro al coronario, de modo que los dos vibren al unísono. Esto trae tres cosas:

 

  1. El alineamiento consciente y directo entre alma-mente-cerebro.
  2. La aparición de un campo magnético que incluye ambos centros de la cabeza, afectando definidamente la glándula pineal y el cuerpo pituitario.
  3. El reconocimiento de este campo de doble actividad en dos sentidos: como una luz en la cabeza, un radiante sol interno, o como un centro dinámico de energía, mediante el cual se hace sentir el aspecto voluntad o propósito del alma.

 

  1. El desarrollo de esa capacidad que permitirá al hombre:
  2. Emplear la mente en la dirección deseada, llevándola externamente, al mundo de los fenómenos o internamente al mundo del ser espiritual.
  3. Producir conscientemente y a voluntad, una respuesta equivalente en el cerebro físico, que registre con exactitud cualquier información procedente de los mundos físico, emocional o astral.
  4. Discernir inteligentemente entre todas estas esferas de actividad sensoria.

 

Todo esto con el tiempo será incluido en un nuevo acercamiento psicológico, que surgirá de lo viejo y será una combinación de la ciencia mecanista, de la posición introspectiva y más estrictamente oriental, más las conclusiones de dos nuevas escuelas que aparecerán pronto, aunque demasiado insignificantes para merecer un nombre. Están en la etapa embrionaria. Una de ellas tratará de los aspectos de la energía del individuo y su respuesta a la energía del universo en la que está sumergido; la otra considerará al hombre como una unidad eléctrica. Ambas serán completamente parciales, pero las contribuciones de las diversas escuelas algún día se unificarán en una presentación sintética.

 

El segundo requisito que establecerá relación entre los discípulos activos de este grupo es la capacidad de recordar, constante y correlativamente, tanto la vida interna como la externa. Lo denominamos continuidad de conciencia, y con esto significamos poder ser plenamente conscientes de los acontecimientos, en todas las esferas y sectores del ser, durante las veinticuatro horas del día. Hasta ahora está muy lejos de ser así. No existe verdadera perfección de la existencia durante las horas de sueño. La vida de los sueños, como se la define, está tan llena de ilusión como cualesquiera de las experiencias psíquicas inferiores. El lento aumento de interés por los sueños, desde el punto de vista de la psicología y la investigación de sus probables fuentes, son las primeras débiles tentativas hacia el establecimiento de esta conciencia sobre una base verdaderamente científica. Aún no existe un consciente registro de la actividad mental durante esos momentos, cuando el cuerpo emocional por ejemplo, es el centro del escenario. ¿De qué se ocupa la mente durante un largo período de perturbación emocional? Sabemos que tiene vida propia y leyes. Por otra parte, ¿cuáles son las actividades del alma cuando la personalidad está ocupada exclusivamente con sus propios asuntos? ¿Pueden imaginar una época en que el desarrollo de la conciencia alcance la etapa donde existe una reacción sensoria, en todos los sectores de la naturaleza del hombre y todo sea registrado por el cerebro? Los hombres ya son conscientes de la actividad del plano físico y simultáneamente de la vivencia emocional. Esto, para la mayoría, es una condición común y corriente. Donde es posible registrar dos actividades a la vez, ¿por qué no tres o cuatro al mismo tiempo? Tal es el futuro que tiene por delante la raza, y los discípulos activos serán los primeros en expresar y demostrar esta expansión de conciencia.

 

De este modo deben ser desarrollados y acrecentados, porque también están íntimamente eslabonados entre sí.

 

He puntualizado el desarrollo del futuro inmediato del discípulo individual. ¿Qué tiene por delante el grupo en el futuro inmediato?

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